jueves, 17 de marzo de 2005

Entre almendros y naranjos.



Ya huele la primavera hoy, así, casi de pronto!

En mi barrio hay naranjos que están empezando a desperezarse, a quitarse el peso del invierno y la helada. También los almendros están ya en flor.

Siempre me asombra ese pequeño milagro de cada año. Es grande y hermoso contemplar como, trás esa capa cadavérica de sequedad y baldía existencia, llega un día, un día apenas, que surje el renacimiento de la vida, y la rama aquella que parecía muerta, está ahí, diciéndonos: Eh!! que estoy viva, que aún conservo intacta mi capacidad para dar flores, para expandir la belleza que llevo dentro, para que germine mi sueño anual de ser otra vez fuente, de belleza, de ánimo, de ejemplo... Si yo puedo renacer cada primavera, tú también puedes hacerlo.

2 comentarios:

ben dijo...

La misma sensación tengo yo. Alegría!

La implosion en Venezuela dijo...

Si pudiera tener invierno..,contemplara la primavera y el otoño con la esperanza de llegar al verano para recordar que existen las flores que ,con sus olores y fragancias nos permiten que existimos...,tengo dos estaciones..en este blog he conseguido una de las que faltan en mi vida...Gracias!
UNACO