sábado, 16 de abril de 2005

Algún día



Creo que lo que no se dice, ha de quedar en algún sitio. Ya sabemos que hay palabras que nos hubiera gustado decírselas a alguien y se nos quedaron en el tintero del alma, gracias, te quiero, buen trabajo, me gustó tu carta, tus flores, tu regalo, eres estupenda como amiga, hija, madre, compañero, esposa, hermano...También, quizás aquéllas menos agradables como, no estuvo bien eso que hiciste, me hirió aquél gesto tuyo, y que probablemente no dejamos escapar de nuestra boca las unas por orgullo, las otras, por miedo a espantar a los demás, cosa egoista sin duda, porque en la verdad es donde brillan mejor los sentimientos. En fín, todo lo que se nos ocurra que debimos decir y no dijimos.
Algún día he de abrir ese arcón donde mis palabras no dichas aguardan el tiempo de ser pronunciadas, algún día, también, me gustaría tanto escuchar aquéllo que esperé oir y nunca me dijeron. Algún día, debería también saber si herí a alguien sin saberlo.
Solamente espero que haya tiempo y que no sea tarde ni para sacar sentimientos de mi arcón, ni para meter en él lo que sueño oir, o lo que no esperaba nunca que me dijeran.
Porque todos los sentimientos tienen derecho a ser liberados.

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