viernes, 23 de junio de 2006

MEDIANOCHE

Medianoche…y no vienes!

Pasan las horas,
acompasado latir de las agujas
que por la esfera del reloj
hacen su ronda.

Presentimientos
que el silencio al oído me susurra,
cada estrella es una duda brillando
y cien lamentos.

¿Vendrás al fin?
¿o elegirás el camino más fácil,
sin salirte, del cauce que marcaron
otros por ti?

Llega el alba…y no vienes!

Pasan los días,
y poco a poco se desgaja de mi alma
esa parte que a ti te pertenece,
aunque era mía.

Me falta el aire
y la risa del color de la esperanza
se convierte en una triste mueca,
al recordarte.

Nunca vendrás
Hay una venda deslizándose en mi rostro
que me descubre en toda su crudeza
la realidad.

copyright Shikilla

2 comentarios:

Agustín Romero Barroso dijo...

Mu floja, mu mala, la verdad, con respetos a tus sentimientos; pero la poesía es algo más que todo eso. Hay que currar lo formal, la forma, la lengua, el poner en estado, etc. Hay que leer a los clásicos, leer con denuedo, sin pauta, sin prisa, leer mucha poesía buena, mucha... Más.

Shikilla dijo...

Gracias por entrar en mi blog, en primer lugar, y gracias por tu crítica, leer es algo que me apasiona, y entre otros, he leído a los clásicos, aunque nunca viene mal volver a releerlos, en eso tienes razón, no solamente para beber de su fuente, sino para disfrutar y deleitarse con su obra.

Los corsés de las formas a veces aprisionan la inspiración de un momento único que tiene que sentirse liberado sin los barrotes de métricas, ritmos, normas o formas, en mi opinión, aunque por supuesto en muchas de las cosas que escribo y no están publicadas en mi blog, caigo también en esa tentación de poner valla y límite formal a la musa que me visita.

Te repito, gracias y espero que vuelvas por este espacio, en el que a modo de cuaderno de bitácora, escribo lo que el momento puntual, la situación personal y el sentimiento súbito me dictan, sin apenas dar opción a que la forma moldee el fondo.