miércoles, 14 de noviembre de 2007

SEPARACIÓN DE LOS DUQUES DE LUGO



Pues sí, parece que es tan cierto que los ricos también lloran, como que los miembros de las familias reales se separan, aunque eso ya lo sabíamos, HOLA se encargaba de informarnos, de una manera, eso sí, light y glamurosa, pero siempre eran las de fuera, las extranjeras, las cabezas reinantes europeas que han tenido que ver como sus retoños hacían, deshacían y rehacían sus vidas con distintas parejas.

Como “Spain is different”, pensábamos que nuestra familia Real también lo era, y además lo avalaba el hecho de que ésta es la quinta ruptura matrimonial que se produce en su seno desde principios del siglo XX, es decir, que en algo más de un siglo solamente ha habido cinco matrimonios que se decidieran a separarse y, aún es más, dos de esas separaciones las protagonizó la misma persona, Don Alfonso de Borbón y Battemberg para más señas, que se separó de su primera y de su segunda esposa, o sea, todo un record de familia en cuanto a permanencia conyugal se refiere con los tiempos que corren, en los que se suceden vertiginosamente las separaciones, divorcios y los “ahí te quedas”. Estadísticamente hablando, hasta el 2006 y de acuerdo con el IPF, desde la entrada en vigor de la ley del divorcio en España, en 1981, se han producido 1.116.426 separaciones y casi 800.000 divorcios.

Pero resulta que el desamor también juega dentro de casa, más concretamente, dentro de la Casa Real Española y la Infanta Elena y Don Jaime de Marichalar, Duques de Lugo, se separan.

La diferencia está en que las familias reales, al parecer, envuelven con el sutil velo del eufemismo la noticia, de la que estábamos ya todos al cabo de la calle y, después de negar la evidencia, jugar al ratón y al gato con los periodistas e intentar acallar el rumor con un par de besos de cartón-piedra de los protagonistas, La Zarzuela no ha tenido más remedio que anunciar: "el cese temporal de la convivencia matrimonial", bonita a la par que elegante manera de llamarlo.

También fuentes de la Zarzuela anunciaron que: "desde hace algunos días", la infanta Elena se ha trasladado al antiguo domicilio de la pareja a escasos metros de la que ha sido hasta ahora su residencia conyugal en Madrid”, ambas en pleno Barrio de Salamanca, por cierto, y es que “la infanta Elena y su esposo Jaime de Marichalar quieren darse un tiempo para meditar sobre su futuro matrimonial”. Detalles todos, que diferencian a las Casas Reales de los demás mortales que, en general, una vez separados, deseamos poner tierra de por medio del ex cónyuge, y en lugar de meditar, la mayoría, nos dedicamos a despotricar y maldecir al otro, entre otras cosas, porque no tenemos dos pisos en una de las zonas más caras de la capital.

Pues miren, yo les doy la enhorabuena a ambos y les deseo suerte para el futuro, porque, sinceramente, nunca vi que entre ellos saltaran chispas, ni siquiera el día de la boda, ni, desde luego, después con los años, lo cual me reafirma en la convicción de que el amor y los sueños, aunque son gratis, no todos pueden conseguirlos ni hay coronas suficientes para pagarlos.

3 comentarios:

María Narro dijo...

Yo la veía, o notaba, a la infanta muerta en vida.
Un beso.

Moony dijo...

Queridísima Shikilla jajajaja, no te asustes :D voy a intentar retomar el placer enorme del intercambio con los amigos. Y, tú, lo eres.

Los duques de Lugo... hummm, una separación... pues una muestra más de que tú apuntas. El amor de verdad sólo se encuentra algunas veces y el hecho de tener un título no lo asegura para nada. Y si lo hubo y ya no lo hay, o si no lo hubo jamás, mucho mejor que cada uno haga su vida. Sufrirán todos menos.
Las chispas... no, no las vimos nadie en ningún momento y mira que cuando las hay, saltan como locas.

Aprovecho también para agradecete aquí, en tu casa, el premio que me diste. Si supieras la ilusión que me hizo...

Un beso muy fuerte para ti y otro para el buscador de tesoros :)

Manuel Aramis Miranda Perdomo dijo...

Pienso
Que el ya famoso: ¿Porque no te callas? y el retiro del Rey de la Cumbre Iberoamericana, puede verse motivada por los conflictos familiares que llevaron a la separacion de su hija con su actual esposo.

Al llegar a la Cumbre y ver unos Presidentes necios... Cualquiera estalla.