martes, 27 de mayo de 2008

LA OTRA MEJILLA


Los tiempos de poner la otra mejilla para que te la golpeen han pasado. Sobre todo porque ya no hay más mejillas que poner. La Iglesia, los católicos, que pertenecemos y somos Iglesia misma, hemos estado soportando durante mucho tiempo, estoicamente, las críticas, insultos y agravios que se nos hacen, desde las estancias más altas de este país hasta el último titiritero, todos aquéllos a los que se les pone en el moño mofarse de la fe que profesamos, las imágenes que veneramos o los símbolos que forman parte de nuestra Religión, han tenido y siguen teniendo barra libre para, haciendo uso, por supuesto, de su libertad de expresión, arremeter contra nosotros.

Tanto con palabras, como con supuestas “obras de arte”, (recordemos aquí las fotografías obscenas y de mal gusto de Montoya, donde utilizaba la iconografía católica para crear el engendro llamado “Sanctorum” a lo que ya me referí en una entrada en este mismo blog), representaciones callejeras ofensivas, como con persecuciones constantes en todos los ámbitos, en materia educativa, intentando suprimir la asignatura de Religión para imponer ese caldo de cultivo donde desarrollar futuros ciudadanos, hábilmente guiados, por la senda de una sociedad seudoprogresista, como en instituciones tradicionalmente católicas.

El Gobierno de Zapatero quiere avanzar en la laicidad y ha anunciado la reforma de la Ley Orgánica de la Libertad Religiosa, aprobada en 1980; Conociendo su trayectoria respecto a la Iglesia Católica, me temo que esa reforma consistirá en tratar de arrinconar, hostigar y minusvalorar la voz de los católicos, que históricamente hemos constituido una opción mayoritaria.

Sin embargo, todo eso aún es poco, porque esta mañana el Sr. Juan G. Bedoya en el diario El País, bajo este titular, que más bien pudiera referirse a una organización criminal y no a la Iglesia, dice : "El ala dura de la Conferencia Episcopal impone intransigencia frente al Gobierno.-
Los cardenales Rouco y Cañizares aprovechan la festividad del Corpus para denunciar que en España "no hay libertad religiosa" y que se quiere "declarar la muerte de Dios".


Las palabras, dichas en Toledo en la festividad del Corpus por Monseñor Cañizares y por Rouco, sí que son un motivo de escándalo para el periódico El País, mucho más que cualquier agravio o vejación que se le haya hecho y siga haciendo a la Iglesia, y tachan a los obispos de radicales.

Aún sacadas de contexto, esas palabras, para mí que soy católica y, en teoría, es para quienes van dirigidas las Homilías, para los católicos, tienen un significado claro, el mensaje me llega nítido y no se aleja mucho de la realidad que estamos viviendo, es cierto que se quiere “matar a Dios”, de muchas y variadas maneras, es verdad que peligra la libertad religiosa pero, casualmente, más para los católicos que para los miembros de otras religiones, como la musulmana por ejemplo, que no me cabe en la cabeza que Zapatero o su Gobierno, tan políticamente correcto él, se pusiera a perseguir del modo que lo hace con la Iglesia Católica.

Rouco y Cañizares no hicieron más que cumplir con su misión, con su ministerio de predicar, exhortar y aconsejar a los católicos. Nadie, fuera de la Iglesia, ha de escandalizarse, sorprenderse o sentirse llamado a cumplir lo que no va dirigido a ellos.

Pero me gustaría preguntar a todos aquéllos prestos a recoger la parte del mensaje que les interesa, de qué se sorprenden, por qué se escandalizan, ¿acaso pensaban que teníamos más de dos mejillas y nuestra voz se iba a enmudecer ante tanta intolerancia?, es que acaso ¿nosotros no podemos hacer uso de nuestra libertad de expresión aunque fuera únicamente para defendernos?

La “línea hostil” y la “intransigencia” la practican otros y también es verdad que con una hiriente y dolorosa cotidianeidad.

9 comentarios:

LUIS AMÉZAGA dijo...

Poner la otra mejilla no es incompatible con la denuncia y la autodefensa. Poner la otra mejilla fue el paso más revolucionario a una forma de entender las relaciones del ojo por ojo que ya de por sí eran un gran avance. Con estos que usted menciona no merece la pena intercambiar ojos, directamente hay que sacárselos.

Ramón Morcillo Valle dijo...

En estos tiempos que corren, me parece valiente, a la vez que acertado, tu comentario.Lo suscribo. Saludos

Terly dijo...

Contundente el comentario de Luis.
Yo no es que esté por sacarle el ojo a nadie pero la verdad es que se lo merecerían.
En Sant Joan Despi, cerca de Barcelona, se ha cedido un solar inmenso donde aparcaban oficinistas de la zona, para construir, seguramente, la mezquita más grande de Europa. ¿Se puede pensar en algo así para construir una catedral, o una iglesia, o una capilla, o...
Me voy a relajar con tus poemas, Shikilla.

Ramón Morcillo Valle dijo...

Gracias por tus comentarios en mi blog. A mi también me gusta tu estilo y te seguiré leyendo. Saludos

ZINQUIRILLA dijo...

Qué fácil les resulta injuriar y molestar a los "tolerantes y defensores de la libertad". Qué poco respeto y qué dureza de mollera muestran ante aquellos que tienen unas creencias firmes que forman el compromiso de su vida. Si el Papa o un párroco no denuncian el hostigamiento que sufren los católicos en este país, si no hay una voz en el mundo contra el aborto, por ejemplo, ¿quién lo hará?. La Iglesia es un club y si estás fuera no cuestiones al que está dentro (y viceversa).

Muy bueno el post, desde luego.

Por cierto, te paso un meme, pero de posteo voluntario ;-)

ZINQUIRILLA dijo...

Qué fácil les resulta injuriar y molestar a los "tolerantes y defensores de la libertad". Qué poco respeto y qué dureza de mollera muestran ante aquellos que tienen unas creencias firmes que forman el compromiso de su vida. Si el Papa o un párroco no denuncian el hostigamiento que sufren los católicos en este país, si no hay una voz en el mundo contra el aborto, por ejemplo, ¿quién lo hará?. La Iglesia es un club y si estás fuera no cuestiones al que está dentro (y viceversa).

Muy bueno el post, desde luego.

Por cierto, te paso un meme, pero de posteo voluntario ;-)

ElPoeta dijo...

Amiga mía, yo no soy religioso, pero me parece que en esto como en todo lo importante es la tolerancia y por desgracia veo intransigentes tanto en un lado como en el otro, aunque por suerte también gente abierta y tolerante. Un beso,
V.

Aguijón dijo...

Shikilla, yo soy católico y practicante y sólo puedo decirte una cosa.
Gracias.
Pásate esta tarde por mi blog, tienes algo.
un beso,

Fideo de Mileto dijo...

Yo no soy hombre religioso, pero respeto profundamente las ideas y los ideales de los demás siempre que respeten los míos.
Partiendo de eso:
¿Por qué este gobierno (con minúsculas a propósito) se ensaña con las ideas católicas presumiendo de laico y NO SE ATREVE a molestar en lo más mínimo a otras creencias? (a las cuales yo también respeto)...
¿Hay miedo...?