viernes, 26 de septiembre de 2008

PUENTING

PUENTE DE PALMAS
Reconozco que no he practicado mucho deporte, salvo la época del colegio en la que jugué en el equipo de baloncesto durante una temporada, (baloncesto de chicas de Colegio de monjas, o sea, bastante Light) no he ejercitado asiduamente otro deporte que no sea nadar en el verano; eso sí, me encanta el agua y moverme dentro de ella, será porque en el agua no se suda, que es una de las cosas que me echa a mí para atrás en esto del deporte. Será muy bueno para eliminar las toxinas, pero no es nada glamoroso.

Pero como los años y los kilos no perdonan y me paso muchas horas sentada, al comenzar el nuevo curso me hice el buen propósito de ponerme en forma haciendo algo de ejercicio. Descartado el gimnasio con todos sus aparatos de tortura, descartada también la natación porque me obligaría a depender de horarios y desplazamientos, he decidido que el deporte que más se ajusta a mis posibilidades físicas, psíquicas y horarias es: ¡el puenting! (cerrad la boca, que no va por donde estáis pensando), este puenting al que me refiero es salir a andar, sí andar, por los puentes, entras por uno y sales por otro.

PUENTE DE PALMAS

En Badajoz tenemos la posibilidad de puentear todo lo que queramos ya que hay cuatro puentes sobre el río Guadiana. Desde hace unos días salgo acompañada de mi hijo, con unas zapatillas deportivas y ropa cómoda, dispuesta a dejarme los kilos y cambiarlos por firmeza en mis carnes morenas y, si puede ser, recuperar las formas perdidas misteriosamente. El niño va en bicicleta y yo, paso a paso, de puente a puente. Últimamente sólo me quedo en el Puente de Palmas que data de finales del XVI y tiene casi 600 metros, lo cruzo varias veces, con lo cual, voy echando cuentas de los kilómetros que camino. No muchos, es cierto, pero voy aumentándolos por días.

Lo bueno de mi puenting es que lo puedes hacer cuando quieras, cómo quieras y, si me apuras, hasta sin puente, no hay un entrenador personal atosigándote, no tienes que llevar mallas ajustadas, no compites con nadie ni en modelitos de chándal, a juego con la cinta del pelo, ni en músculos que no creo que yo tenga porque no me los encuentro nunca. Si quieres, puedes detenerte a mirar el paisaje del río con sus patos, con sus árboles y con sus “cosas verdes” que flotan y que no sé qué será. Porque, aunque sí es cierto que está un poco sucio este río, cuando el sol se va escondiendo se deshace en reflejos preciosos, y es un espectáculo digno de verse, el agua brillando, pasando por debajo de los cuatro puentes.

Además, he descubierto que la gente ha convertido los puentes en un “macrogimnasio” anárquico al aire libre donde puedes ver chic@s corriendo con sus auriculares, parejas de cierta edad que verán el programa de “Saber vivir” y siguen sus consejos, amigas que quedan “para andar”, etc.. Y entre kilómetro y kilómetro, ves a conocidos y les saludas. Se ha desatado una auténtica fiebre por el deporte, bien por salud, bien por tener un cuerpo diez.
PUENTE REAL

Yo haré lo que pueda, intentaré ser constante, puentear todos los días, quitarme de las tostaditas de cachuela (¡qué ricas!), y ponerme en forma, si no para conseguir el diez, al menos el aprobadillo, porque si falto un día, hay 32 ojos (los del puente) que me mirarán de mala manera cuando vuelva a caminar sobre ellos. Hoy he vuelto de andar, no sudando, ¡qué horterada!, pero sí brillando como el sol cuando se esconde, reflejándose en las aguas del Guadiana. Digo yo que si he de darles la ansiada libertad a mis cautivas toxinas, no existe un lugar mejor.

9 comentarios:

Pantagruel dijo...

Yo, que vivo en una ciudad que pretendidamente tiene tres ríos, envidio ese Guadiana rojo al atardecer, que unas veces nos une y otras nos separa de Portugal, y al que le puedes contar secretos que acabarán compartiendo Ayamonte y Vila Real.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Los puentes se hicieron para poderse comunicar las personas de un extremo con las del otro; lástima que no los cuidemos suficientemente, muchas veces inconscientemente, y terminen derrumbándose. Alabo tu afición a tu “puenting” particular.

Por cierto, Shikilla, ¿cómo se pronuncia "chic@s"? ;-)

Jesús Arroyo dijo...

Hola:
De puente a puente y... caminas porque te lleva la... ¡bici de tu hijo!

Me ha gustado la referencia a los gimnasios. Es verdad, son potros. Resulta que lo primero que adelgaza es... ¡la cartera! Ciento veinte euros al mes para que la mitad de los días estés sin pilas y si no acudes el 20% de esos días.... te dan por jodido (perdón). Claro, la matrícula y la reserva de taquilla y ducha ¡peligro, hongos! van sumando y las chanclas para evitar las setillas... Eh, y como hace mil que no te pones las pilas y el último uniforme deportil es como el de McEnroe cuando decia aquello de "la foola entruou" pues te tienes que comprar hato y, claro, que no sea de rastrillo que todo se nota. Y sigue sumando, porque la toalla, el bolsito de jabones, desodorantes y peines, ah! y la bolsa de deportes, que no vas a ir con la mochila del cole de tus hijos.

Total ¿para qué? si todo lo que haces en un gimnasio lo puedes hacer en los puentes, sendas y aceras.

Muchos besos deportista.

Jesús Arroyo dijo...

Por cierto, yo me convencí. A partir de los 20, el deporte no es SANOOOOOO.

Terly dijo...

Una vez cerrada la boca, porque la verdad es que se me quedó como la de una tenca, me ha hecho mucha gracia el puenting que practicas.
La verdad es que debe ser una gozada atravesar esos puentes de Badajoz, que yo conozco, al atardecer, con ese sol rojo anaranjado reflejándose en el agua y los patitos haciendo "cua" "cua"...
Espero que dures porque a mi me dio una temporada por hacer el deporte de "pising", subir y bajar por las escaleras a los pisos de ni edificio que sólo tiene tres pero que llegué a repetirlos hasta setenta pisos al día, y la verdad es que termina uno aburriéndose y abandonando, cosa que a ti no te deseo.
Un beso.

prosasypixeles dijo...

Tambien practico ese puenting, y al caminar, siempre se descubre alguna cosa que no habias visto antes, aunque resulta dificil mirarlo con ojos nuevos.
En cuanto a los gimnasios, difiero un poquito. Ahi cada uno hace mas o menos, y no tiene porque ser machacarse, porque de vez en cuando suelo ir y hay de todo, y una gente necesita mas o menos ejercicio que otra; lo que creo es que todos tenemos esas fama de gente requetesudando y como tantos otros tópicos, eso es lo que queda. A decir verdad, mi combinacion ideal seria algo de gimnasio, puenting de ese que tu dices, y algo de tai-chi, que lo he hecho y está muy bien.
En fin,esta es mi humilde opinión, a la cual acompaño con un cordial saludo, deseándote, Shikilla, un agradable paseo.

Pedro dijo...

Pues yo practico "cuadriga", combinada con "bosquing" y "costing".
Todos los días entre siete y siete y media (a.m.)me pongo una perra en cada brazo y cual Ben-Hur del siglo XXI atravieso el bosque de pinos que tengo junto a mi casa y llego hasta la costa, para continuar andando con mi cuadriga, durante casi dos horas.
Aparte del ejercicio, se me alargan los brazos y ya me ato los cordones de los zapatos, sin tener que doblarme ni agacharme.

Pantagruel dijo...

Perdón, Pedro, pero eso no es cuádriga, en todo caso "biga". De nada.

Pedro dijo...

¡Vaaaale, acepto "biga" como elemento de arrastre...!
(pero me has destrozado la ilusión del comentario...ja,ja,ja,ja)