domingo, 30 de noviembre de 2008

QUITEMOS LOS CRUCIFIJOS


He querido traer aqui hoy una carta publicada el día 26 de noviembre en el Periódico Extremadura y que merece la pena leer, no añado más comentarios porque más adelante, en otra entrada, aportaré lo que opino de este tema.

Quitad los crucifijos que todavía queden en las aulas de la escuela y de las universidades y de los centros culturales. Sugiero que se pongan, en su lugar, las fotos de tantos millones de niños como de niñas que sufren la explotación de la incultura, la marginación, el comercio sexual con sus cuerpos, los crueles latigazos del trabajo forzado para obtener materiales para nuestra alta tecnología.

Que se quiten los crucifijos de las aulas y pongan las fotos de la infancia que vive en la indigencia por las tiranías que gastan sus recursos en armamento para hacerlos sus soldados; niños y niñas crucificados por el hambre y las enfermedades más fáciles de curar; niños y niñas que no existen ni son considerados como seres humanos por el mero hecho de no estar registrados en ningún documento con su nombre-

Quitad los crucifijos de los hospitales públicos. Sugiero que se pongan en las cabeceras de las camas las fotos de los de los crucificados por el SIDA, la droga, los sin techo, los asesinados por la mafia, los disminuidos por torturas psicológicas y físicas, los torturados que han perdido los miembros de su cuerpo por defender la paz y la justicia de los más indefensos de la tierra-

Quitad los crucifijos de las salas de plenos de todos los ayuntamientos y parlamentos de España. Sugiero que en las paredes y bóvedas dedicadas a los Derechos Humanos y a la Alianza de Civilizaciones, se pinten los rostros de los grandes pensadores de la humanidad, los grandes ideólogos políticos que se han desvivido por defender las causas más nobles del genero humano buscando el desarrollo de los pueblos, defendiendo el pacifismo, la integración racial, la defensa de todas las libertades, la pluralidad religiosa, la economía al alcance de todas las clases sociales, el trabajo digno, el acceso a la vivienda digna. Sugiero que se pongan los retratos de personas que promueven los grandes ideales en los jóvenes, la igualdad en los derechos y oportunidades sin mirar ningún color mental, que promueven la transformación de las estructuras de poder en estructuras de servicio sin más interés que el bien común-

Quitad todos los crucifijos de todos los centros públicos, si con ello se defiende más y mejor la no confesionalidad del estado, es decir: que el estado español no tiene ninguna religión como oficialmente propia, para así favorecer más y mejor la regularización de todas las iniciativas religiosas libres y mayoritarias de sus ciudadanos, dándoles el mismo prestigio que a otras libertades.

Me parece correcto y me pongo a favor de esta medida de quitar crucifijos, pues creo que ya debería estar suficientemente asentada con la madurez democrática, lo mismo que para otros asuntos de otras raigambres ya hemos alcanzado.

Pienso también que, detrás de esta tormenta, tan constitucional y democrática, se esconden otras intenciones borrascosas; pero aún así estoy de acuerdo en que el crucifijo no debe ser un adorno de ciertos lugares si a sí se salva la pulcritud mental de algunos ciudadanos que tienen derecho a manifestar sus molestias ideológicas al respecto.

Quitemos los crucifijos pacíficamente y sin ruidos de esos espacios públicos de consenso e higiene democrática pero, por favor, que con ello, al quitarlos de nuestra vista, no escondamos la vergüenza cívica y social, echando a la basura y quitándonos de en medio a los "otros crucificados" de nuestra tierra.

Yo conozco a muchas personas cristianas, católicas y hasta no creyentes, que motivados por lo que representa el crucifijo, se desviven por promover la dignidad humana en los continentes más empobrecidos de la tierra. Me uno también, y aliento a las personas que promueven y dan la vida por estos ideales, aunque quiten los crucifijos por decreto ley, de los sitios donde les provoca molestia.

FLORENTINO Escribano Ruiz
*Párroco de Nuestra Señora de Guadalupe (Cáceres)

11 comentarios:

A. Sánchez dijo...

Shikilla, lamentablemente la coherencia de este hombre, párroco para más señas, no es compartida por muchos de sus correligionarios...Uhmmm! y, más lamentable aún, tampoco por muchos de los que no lo son.

ElPoeta dijo...

Totalmente de acuerdo, mi querida amiga Shikilla. Siento no haber venido mucho últimamente, pero ando mal de tiempo. Un beso y mi cariño de siempre,
V.

Pedro dijo...

Pues a mí no me molesta el crucifijo, siempre y cuando no sea obligatorio, siempre y cuando, no se me señale con el dedo por no ser religioso, siempre y cuando se me respeten mis ideas, como yo respeto las de los demás.
Con lo que no transijo es con el absolutismo, con el fanatismo y con los revanchismos, odios y demagogias.

Pantagruel dijo...

El crucifijo puede simbolizar todo lo que ese bendito párroco afirma, pero también simboliza siglos de oscurantismo, opresión e intolerancia; ese otro lado es precisamente lo que está viviendo -según las noticias- la hija del progre revenido que solicitó la retirada del crucifijo.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Me adhiero a esa manera de quitar los crucifijos, a ese cambio de crucifijos por todo lo que enumera. También suscribo que se haga sin necesidad de sea orquestado a base de bombo y platillos, como tan a menudo se hacen por aquí las cosas; que uno no sabe si se hacen por pura racionalidad o para que tengan un eco mediático.

Jesús Arroyo dijo...

La "cruz" es tanta mano quieta.

El Buen Salvaje dijo...

"pero aún así estoy de acuerdo en que el crucifijo no debe ser un adorno de ciertos lugares"
Pues yo no estoy de acuerdo. El crucifijo debería estar hasta donde no tiene que estar.

Pero bueno, cada uno en su casa y Dios en la de todos ¿no?.

Pantagruel: "simboliza siglos de oscurantismo, opresión e intolerancia"
Majo, ¿dónde ves tu el oscurantismo del Catolicismo, si precisamente es al revés?

¿y la opresión? tal vez desconoces que, sin connivencia con los poderes civiles, no hay opresión que valga.

¿Y la intolerancia? según lo que yo he estudiado, lo "católico" significa "universalidad" y "apostólico", significa explicar la doctrina a todos, ¿dónde está la intolerancia?

Sigue pensando por tu cuenta, amigo.

Saludos salvajes.

Pantagruel dijo...

Querido Salvaje, que de bueno sigo creyendo que tienes poco, te acepto el "majo" porque veo que hoy vienes pensando por tu cuenta, a diferencia de mí, y de buen rollete.

La connivencia de la iglesia católica con los poderes civiles, necesaria según tú para oprimir, se inició con Constantino el Grande, siglo IV, si mal no recuerdo, y desde ahi no se volvió a bajar del burro; siglos estuvo relajando herejes al brazo secular, que tenía muy bien controlado; solo muy recientemente vimos a obispos saludando de determinada manera, pero eso solo lo vemos los que nos empeñamos en el rancio anticlericalismo.

El oscurantismo comenzó por ahí, permanentemente en abierta y cerril oposición a los modestos logros de la inteligencia y la razón humanas, combatiéndolos si es preciso a "cristazo" limpio; luego, siglos despues, piden perdón por lo de Galileo; los perdones que pide la iglesia van siempre con mucho retraso para satisfacer a sus víctimas, pero de esto solo nos damos cuenta los ateos malignos y resentidos.

Católico y apostólico significarán lo que sea, pero obras son amores, y no buenas palabras: explica la doctrina en la escuela, no en la catequesis como debiera ser, y después intolerancia con el que piensa de otra manera, con el hereje, con pecador, con el librepensador,... si solo hay que escuchar determinada emisora apostólica para saber en que consiste la intolerancia, verdaderos expertos. Pero claro, esto que digo es cosa de trasnochados progres.

En fin, en fin, XD, XD. Saludos pantagruélicos.

Carlos dijo...

Hola! Excelente tu blog! muy interesante todo lo que escribes y en parte estoy de acuerdo en lo que dices! Felicidades y te exhorto a que sigas escribiendo cosas tan interesantes y amenas.

Visita mi blog: http://carlos-castellanos.blogspot.com

LUIS AMÉZAGA dijo...

Buen artículo.
Y luego que quiten las catedrales que están ubicadas en lugares públicos. No se ría, que acabaremos por escuchar la proposición, al tiempo.

A. Sánchez dijo...

Lo ha dicho Leguina, nada sospechoso de ser derechoso, 'la laicidad no es anticlericalismo' somos un estado aconfesional y eso ha de notarse, pero llegar determinados extremos, nada tiene que ver con ser laico.