domingo, 1 de marzo de 2009

CUESTIÓN DE CONFIANZA


Este domingo, nublado en esta parte de España, tiene en otros rincones patrios (pese a quien pese), color de elecciones, de urnas, de decisión, concretamente en Galicia y País Vasco. Esa cita que también significa poder ejercitar la parte más básica y primordial de la democracia: depositar, en forma de voto, la confianza, el apoyo y la apuesta por unas ideas, un modo de hacer, unas siglas, un futuro de cuatro años.


No voy a profetizar sobre quién va a ganar, ojalá pudiera hacerlo, pero sí que me gustaría que, suceda lo que suceda, el resultado sea un paso adelante para España y los españoles en general, y para vascos y gallegos en particular.

Confianza, todo hay que decirlo, hay poca, de norte a Sur, de Este a Oeste de esta querida nación, lo que falta es eso, la confianza.

En el País Vasco que se lo pregunten a Emilio Gutiérrez que, en un arranque de hartazgo sin límites, ha defendido su libertad a golpe de maza, si hubiera tenido más confianza en la Justicia y en el procedimiento habitual (¿cuál es el procedimiento habitual para acabar con el miedo?), quizás no habría puesto su casa, su familia y a él mismo en el punto de mira tanto de la opinión pública como del entorno pro etarra, o sea, nivel de confianza igual a cero por aquellos lares.


Tampoco confiaría mucho Anxo Quintana vicepresidente de Igualdade e Benestar y candidato a la Presidencia de la Xunta por el BNG, en sus actuaciones y en el acierto de las mismas cuando pagó 135.000 euros a dos diarios gallegos para que hablasen bien de Vicepresidencia, o sea, en el nacionalismo gallego el nivel de confianza también está a cero.


Y qué decir de la confianza que teníamos depositada en los bancos, yo, desde hace un tiempo, deposito mucha más confianza que dinero, la verdad.


Hasta eso ha perdido la ciudadanía, la confianza de que sus ahorros de toda una vida estén a salvo en el Banco, también de toda la vida. Ahora se buscan nuevos lugares donde meter el dinero, como ha hecho José Manuel Martín, el alcalde socialista de Alcaucín, al que la Guardia Civil le ha incautado 160.000 euros en los registros de su casa que escondía bajo el colchón de la cama.


En el fondo, creo que las cosas irían mejor si tuviéramos más confianza en aquellos que nos gobiernan, en las Instituciones, en los que administran nuestra economía e imparten la Justicia. Esa es la clave: la confianza, la que hemos perdido.


Una confianza que al Presidente Zapatero ni siquiera se le pasa por la cabeza plantear (art. 112 de la C.E.), inmerso como está en su mundo perfecto, pero me pregunto y os pregunto... a estas alturas ¿en quién confiaríamos?.

18 comentarios:

P Vázquez "ORIENTADOR" dijo...

Pues puedes confiar en quién ves cuando te miras al espejo, en tu familia, en los amigos, también en los que te leemos. Puedes confiar en que todo tiene solución, en la vida... lo importante es confiar.

Pantagruel dijo...

Pues parece que aun hay quien confía en su sastre, y le llama hasta ocho veces al móvil, mientras presta declaración por unos asuntillos de 30.000 euros en trajes a medida. Joer, más se gastó Pilar Miró en modelitos, y además de fondos públicos, según nos fue contando el genial Ramallo. (De paso, ¿en Badajoz sabéis donde está este hombre, al que parece que le cayó en alguna rebatiña un buen reloj de oro?

Anónimo dijo...

Pues yo, confiaría en tí y hasta te veo como una buena Presidenta, ojalá te presentaras a las elecciones porque yo te votaría con los ojos cerrados, y seguro que lo harías mucho mejor que esos mequetrefes que nos gobiernan en la actualidad y además cosa muy importante no te dejarías engañar por embaucadores, que tantos hay, porque eres tú misma y lo seguirías siendo, esa es la confianza. Muchos besos. Tu amiga

Shikilla dijo...

Bueno, orientador, cuando me miro al espejo, a veces, no me conozco, no creas, pero ese es otro tema. Confío en lo que creo, eso sí. También en la familia y en los verdaderos amigos.

Confío en que los que me léeis, si comentáis, decís lo que pensais sinceramente, que si no ¡¡pa qué!!.

Confiar es importante...hasta que aquellos en los que confías te traicionan, entonces te cuidas muy mucho de saber dónde pones tu confianza.

Shikilla dijo...

Panta, como sabía que tú me lo ibas a decir no he investigado sobre el sastre de Camps y sus llamadas perdidas, jajaja

Por cierto, no sé nada de Ramallo y desde que las tres campanas pasaron a ser un banco ni siquiera voy a ver aquella maravilla de madera repujada donde mirabas hacia arriba y veías una interminable espiral de triciclos que subía hasta el cielo....(pero a eso no es a lo que te referías, ¿no?)

Relojes de oro es lo que les dan a los que se jubilan, estarás conmigo en eso.

Shikilla dijo...

¡Ay! cómo me gustaría que esa amiga mia del comentario hubiera puesto su nombre, porque así se van a creer que he sido yo la que se autopublicita y se hace campaña para las próximas Elecciones, claro que no tengo ninguna intención de presentar mi candidatura.

Gracias amiga, ya me enteraré quién eres. Un beso.

Anuskirrum dijo...

Pues confianza, cada vez menos yo creo sobretodo porque los políticos se ganan nuestro rechazo a pulso. Al final acabaremos todos con los monederos debajo del colchón, la pena es que no nos ponemos de acuerdo unos y otros para protestar por esta situación de indefensión en la que quedamos los ciudadanos.

Pantagruel dijo...

Jajajajaja, Shikilla, yo no he nombrao al del sastre, has sido tú. No sabía de la relación entre Ramallo y Las Tres Campanas -¿unos almacenes?-. Por cierto, a la mayoría de la gente que conozco que se ha jubilao lo más que le dieron es una placa de alpaca, con su nombre y la fecha grabada; dime donde jubilan con relojes de oro. Tenía su gracia Ramallo, y a Pilar Miró los modelitos le lucían menos que al interfecto.

Off-topic: será Rajoy más bueno y fiable después de la mayoría absoluta gallega? Será el muecín del minarete de la mañana más bondadoso con él, o seguirá a muerte. Pobre Espe, pobriño Gallardón. Tendrán que seguir esperando... Buenas noches.

Jesús Arroyo dijo...

Bueno, ahora que ya están los votos luciendo... veremos que ocurre. En Galicia está claro que ha perdido el derroche y en el País Vasco...
Siempre he pensado que debería presidir quien mas votos ha tenido, pero en este caso... casi prefiero alianzas y me alegro enormemente por Rosa Díez.

Shikilla dijo...

Ana, tenemos un lugar donde ponernos de acuerdo, las urnas, pero me temo que al igual que nunca llueve a gusto de todos, tampoco los aciertos los vemos igual ni las meteduras de pata de los políticos son las mismas para todos.

Estaremos condenados a no entendernos, o quizás con el tiempo nos entendamos algo.

Muchas gracias por tus palabras y tu visita.

Shikilla dijo...

Uys! Panta, ¡que sepa yo más de tu tierra que tú mismo! y eso que yo soy de Madrid.

Bueno, pues sí, unos almacenes que ahora son un banco, una preciosidad eran y eso que yo ya los conocí en su época de decadencia debido a la mole de El Corte Inglés que arrasó con todo, o casi.

Sí que tenía su gracia, personalmente le conocí porque asistí junto con otras dos personas más a una comida en un pueblo de Cáceres, cuando yo me dedicaba a ese mundo corrupto y horroroso de la política al que, sin embargo, acudí con mis ideas y mis ganas de cambiar el mundo limpias e inocentes (aunque no te lo creas). Ahora, como te digo no sé nada de nadie ni de nada, vamos, sólo sé que no se nada...¡ya te digo!

Por cierto, deja de compadecerte con Espe, Gallardón y demás, ya sabes que en democracia quien tiene la última palabra son los votantes, bueno, y los pactantes.

Saludos y buenos días!!

Shikilla dijo...

Jesús, en Galicia mayoría absoluta, si me alegro por algo es porque el nacionalismo ha bajado.

Yo también me alegro por Rosa Díez, mira cómo se ha colocado en la 4ª fuerza en Galicia y ha sacado muy buenos resultados en el País Vasco, queda de manifiesto que Rosa es alguien a tener en cuenta.

Un abrazo

Pantagruel dijo...

Y por qué no me lo había de creer, Shikilla? Claro que me lo creo.

Badajoz capital, mi tierra... bueno. Estaba lejísimos y al médico íbamos al ambulatorio de Mérida. No voy a Badajoz (capital) desde mucho antes de que Galerias Preciados dejase de serlo, así que ni conozco El Corte Inglés.

Los votantes y pactantes tienen la última palabra... para los expectantes la zozobra. Por cierto que el muecín ha sido esta mañana efectivamente bondadoso con Rajoy desde su minarete episcopal, hasta ha estado por subirse al carro de la victoria, lo que dice mucho de su ética... Ni disculpas ha pedido por los meses de acoso que lleva. Vae victis!

¿Tú crees que se atreverán PSOE y PP, con la ayuda de Rosa Díez, a dar el vuelco en el Pais Vasco? Parece algo muy conveniente, aunque solo fuera por ventilar las estancias.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

No quiero enturbiar la felicidad en que supongo que navegas en estos momentos. A mí, también me han parecido unos resultados dignos de ser festejados. Sobre todo si se toman algunos acuerdos racionales y se dejan aparte el etiquetismo.

Un beso.

Európides dijo...

Hola Shikilla.

No sé, pero a mi me da la impresión que si le damos nuestra confianza nos robarían aún más.

Te contaré un cuento...

Iban un padre y un hijo en una barca dispuestos a pescar. Cuando el padre fue a fumar notó que le faltaba un cigarrillo y dijo:
"No me fío de la mitad de la cuadrilla"

Y creo que eso es lo que nos pasa a todos, que ya no nos fiamos de la mitad de la cuadrilla.

Besos.
Európides.

Shikilla dijo...

Querido Juan, mi felicidad no tiene mucho que ver con los resultados de las urnas, pero no te digo que no me alegran algunas cosas que se desprenden de los resultados.

Shikilla dijo...

Tienes razón, Európides, ¡¡vaya cuadrilla! jajaja, buen cuento el que has traído.

Besos

Gema dijo...

En los políticos está claro que no se puede confiar, cuando basan la campaña en desacreditar al otro y meter miedo, en vez de en proponer soluciones.

Tendremos que confiar en nosotros mismos y en nuestra gente, la que ya nos ha demostrado otras veces que se puede confiar en ellos.

Aún así, quitando a los políticos y vendedores (me refiero a vendedores de humo) pienso darle un voto de confianza a la gente con la que me encuentro. Me he llevado gratas sorpresas. Ya tendremos tiempo a desengañarnos si hace falta.

Saludos desde el grupo PTB de facebook.