viernes, 11 de diciembre de 2009

SEVILLA



Después de los días de vacaciones de este puente en los que he estado en Sevilla, aunque ya conocía la ciudad, he de confesar que siempre hay algo nuevo, algo que me sorprende, que me enamora, que me atrae y hay algo también que tengo que decir:

Si me pierdo algún día, que me busquen en Sevilla, en cualquier rincón de los muchos y maravillosos que tiene esa preciosa ciudad.

Puede ser en la plaza de la Santa Cruz, sentada en la mecedora del patio que se ve tras la cancela de hierro y donde, si cierro los ojos, me es fácil imaginar cómo el eco trae acentos y palabras costumbristas de las obras de los Hnos. Alvarez Quintero.

Puede ser en el Parque de María Luisa, paseando por las inmediaciones de la estatua a María Luisa Fernanda de Borbón que le da nombre y está rodeada de árboles de la bella sombra u “ombús”.

Puede ser en Triana, tomando tapitas en la calle Betis, desde donde se ve la Torre del Oro y la Giralda en la otra orilla del Guadalquivir; De vez en cuando, un barco llevando turistas y dejando una estela blanca, tendida a los pies de la ciudad, a modo de mantilla, vistiendo de gala el río para ser admirado.



Puede ser en la Calle Sierpes, viendo escaparates llenos de mantones, abanicos y peinetas en tiendas “de toda la vida” que llenan el aire de lunares, que se mezclan con nuevos establecimientos de franquicias y grandes almacenes.

Puede ser en la Iglesia de El Salvador o en la de Nuestra Señora la Esperanza de Triana o si es el día siete de diciembre, durante la Vigilia de la Inmaculada, que me busquen en la Plaza del Triunfo, donde rezaré con el alma y cantaré con las tunas con la misma pasión con la que amo esta bonita ciudad, porque sea donde sea, si me pierdo ¡que me busquen en Sevilla!



Imágenes: Maria Rosa Rodríguez Palomar

9 comentarios:

Jesús Arroyo dijo...

Amiga mía:
Si un gordote Ifrit me dijera "te concedo un lugar de Sevilla" no lo dudaría. Me quedaría con el barrio de Triana ¡toito!. Es entrar en una zona mágica, vivir un cuento. Pasear por sus callejuelas blancas y albero, descansar y tomarte un vasito de agua fresca en cualquier patio abierto que dejan las casas particulares y charlar con sus dueños, y, a media tarde, disfrutar de una cervecita en el "faro"....
Ufff, Triana, ufff Sevilla.
Besos, guapa mía.

Jesús Arroyo dijo...

Guapa:
Me escondo, como cada año, hasta el siete.
Que se cumplan TODOS tus deseos.
Besaos.

Terly dijo...

Sevilla... Córdoba... Granada...
En cualquiera de estas ciudades puede uno perderse, tranquílamente, y rezar para que no te encuentren.
Son ciudades mágicas en las que, por poca imaginación que una persona tenga, pueden vivir en ellas auténticos cuentos de hadas, nomos, príncipes y princesas (esto por la igualdad de Aido) magos, y sobre todo con una morenaza andaluza de las que quitan el hipo (o morenazo, también por la igualdad)
Un beso.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Ay, Shikilla, hay tantas ciudades en las que perderse... en cualquiera con puente, diría yo... más aún, en cualquier puente sin ciudad ni ida ni vuelta... en la eternidad de un... de una puente.

Besos...

Antonio Javier Fuentes Soria dijo...

Me arañas el alma con esto. En Sevilla pasé parte de mi infancia, y me huele a paseo con mi madre por el parque de Maria Luisa, a darle, de su mano, de comer a las palomas, a infancia feliz. También me huele a Marta, allí se inició nuestra historia, que espero sea para siempre. Gracias por este maravilloso paseo, pues me has hecho sentirme como en casa.

Angelo dijo...

Me quedo con toda Andalucia. Su patios, su gente, sus calles, su fe, sus iglesias. Todo. Me uno a Terly en su apreciación sobre cada una de estas ciudades. Me ha encantado que lo hayas traido a tu blog. Un abrazo

Pedro dijo...

Si un día te pierdes....
¡Cualquiera te encuentra, con la cantidad de sitios en los que puedes esconderte en Sevilla...!

Incongruente dijo...

¡Qué pena haberte tenido tan cerca y tan lejos! Me hubiese gustado conocerte; quizás no te habría enseñado Sevilla como lo has visto tú, pero algún poético rincón donde a veces nos reunimos los coleccionistas de hormigas, en negro sobre blanco, para decirle al mundo que hay mucho más de lo que creemos.
¡Sevilla, sí, con toda su hidalguía y sus miserias; con toda su fama y su triste realidad es, sin duda, un lugar ideal donde perderse y dejar correr nuestra imaginación, hasta desbordar el libro de nuestra memoria.

Patokata dijo...

Gracias a tí también por tu visita y tu mensaje en mi sitio!!
Feliz año 2010 para tí y todos tus seguidores!!
Un abrazo desde Montevideo- Uruguay, un gusto conocerte