viernes, 24 de diciembre de 2010

NAVIDAD. ¡¡BIENVENIDO, SEÑOR, DE NUEVO!!


Porque creo en Él y creo que un día de hace muchísimos años, y que esta noche conmemoramos todos los cristianos, nació para cambiar el rumbo del mundo, para cambiar nuestras vidas, mi vida, creo también en que Él nos guiará en el Camino con su luz, nos dará esa esperanza que muchas veces nos falta para seguir paso a paso su senda, que es senda de amor. Es el agua para mi sed y el alimento para mi alma.

Siempre que me caigo extiende su mano y me levanta y cuando le llamo me escucha. Aunque no venga cuando le espero, cuando yo creo que tiene que venir, nunca ha llegado tarde. Porque aunque su amor es firme y seguro, nunca es previsible, ni sigue patrones fijados, ni cabe en los compartimentos que le prepara mi mente, pero es capaz de llenar y rebosar cualquier corazón.

La Verdad puede tener muchas caras, muchos lados que reflejar, la verdad puede ser la de cada uno, la tuya y la mía, pero hemos de aprender a respetarlas todas, porque la vida es corta para malgastarla en lejanías y en frías soledades, porque la vida es difícil para añadir nuevos obstáculos, porque es más fácil acoger y amar y compartir la alegría, que albergar odio e inventar maneras de herir al otro y vivir en la continua desavenencia.

Esta es mi verdad y la celebro, y espero que no te hiera, ni sea para ti motivo de desunión. Deseo que la tuya tenga su espacio y se respete, yo la respetaré siempre que no hiera a nadie.

Feliz Navidad a todos. Bienvenido, Señor, de nuevo.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Todo el mundo NO es bueno SIEMPRE


Recién salidos de un puente, que la gran mayoría nos prometíamos feliz, y en el que algunos afortunados lo hemos conseguido, ha habido otros muchos, también, que han mentado a las señoras madres de unos pocos, entiéndase las de los controladores aéreos y, por supuesto, las de los miembros del Gobierno, pero estos últimos deben estar ya muy acostumbrados. Caos en el espacio aéreo y caos en la tierra con el agua desatada desbordando los ríos. Si unimos todo esto al caos que desde hace tiempo provoca la crisis económica en nuestras vidas, parece improcedente hablar de la Navidad, pero la tenemos a la vuelta de la esquina y me temo que, hasta en eso, también apunta el caos.

Llegando a este punto, a esta altura del calendario en la que tan pocos días quedan para llegar al final del taco donde se asoma tímido el mes de enero de 2011, con sus treinta y un días, con la empinada cuesta que sin hacer falta mucha imaginación intuimos, con sus festivos en rojo, por cierto, solamente veo, fuera de los domingos, el día 6, día de la Epifanía, salvo error u omisión, que más bien me inclino por la omisión decidida de los que abominan de la Iglesia y sus festividades, pero omisión a la celebración y no al festivo en sí, ¡claro!. Bueno, para mí ese día es el de los Reyes Magos, que los demás celebren lo que buenamente puedan o quieran;

Decía que, llegando a este punto, uno se siente más inclinado a dejarse llevar por el ambiente festivo, cantarín, bailarín y ligeramente impregnado de un almibarado amor fraternal, que, lamentablemente, no es siempre sincero y puro, sino que muchas veces precede a los cantos regionales y es propiciado, digamos, por los chupitos que en estos días se sirven en tantas comidas de trabajo, en una pre-Navidad oficiosa, precursora de lo que nos espera, del tiempo regado de ósculos y felicitaciones, abrazos y buenos deseos que nos lanzan como dardos, algunos envenenados, a la diana de nuestros corazones.

Sí, lo sé, no soy nada benévola, tengo tantas dudas respecto a los buenos deseos recibidos en estas fiestas, que solamente los provenientes de los amigos que han demostrado serlo de verdad, de corazón, y de los que sé que me quieren, los creo a pies juntillas. Los otros, los recibo con la sonrisa puesta, esa sonrisa hipócrita, desarrollada para escudar a los sentimientos contra malas vibraciones, farios y negatividades, porque con el tiempo, con los años, me he dado cuenta que no todo el mundo es bueno o, al menos, no todo el mundo es bueno siempre, o incluso, todo el mundo no es bueno siempre.

Como ejemplo de lo que he dicho anteriormente pondré a los controladores, estoy segura que tienen familia, amigos, vecinos que, al preguntarles, jurarán que son unos buenos tipos, sí, buena gente que, sin embargo, junto con los colegas han sido capaces en solo unos días de fastidiar (por usar una palabra suave) a miles de viajeros, de provocar pérdidas de 300 millones de euros según hoteleros y comerciantes y de que se marque un hito histórico como es el hecho de que se haya decretado por primera vez el estado de alarma en la historia de nuestra democracia. Efectivamente, no todo el mundo es bueno...siempre.

Yo me empecé a mosquear el día 26 de noviembre cuando el anunciante oficial de la Navidad, el adelantado de las fiestas, El Corte Inglés, cambió este año la iluminación y decoración de sus centros, quitó de un plumazo los Nacimientos con José y María y el Niño Jesús, y llenó las fachadas de bombillas blancas donde aparecía y desaparecía la palabra Felicidades, así como suena, aséptica, impersonal, ambígua e indeterminada, un Felicidades lacónico que nada nos dice o que, quizás, quiere decirnos todo, aún no lo he averiguado.

Me pregunto si nos felicita por algo, si nos desea felicidades múltiples y variadas en cualquier época del año, o si tendrán que darse por aludidos los que cumplen años por estas fechas, se casan, les ascienden o les toca la lotería...¡vaya usted a saber!. El caso es que no hay un “Feliz Navidad”, ni existe ya el portal de Belén, y eso me inquieta porque El Corte Inglés es como la bruja Lola que prevé las cosas y las anuncia, lo hace con la Primavera y con el Otoño, lo hace con el Día de la Madre y con el Verano, cuando nos hace temblar de frío viendo a la modelo en bikini cuando aún llevamos abrigos, y ahora...ahora... nos deja esto. Era un referente, era el iniciador, era la puerta luminosa de la Navidad, y ahora...ahora...la Navidad llegará, por supuesto, pero por primera vez, El Corte Inglés habrá perdido la oportunidad de anunciarla. Y es que, ni siquiera El Corte Inglés puede ser bueno siempre.

domingo, 21 de noviembre de 2010

LA CARA POR LA CRUZ


La concentración en Almendralejo de más de 5000 personas protestando contra la retirada de los crucifijos de las aulas del Colegio Público Ortega y Gasset, no es sino una consecuencia del intento reiterativo, exacerbado y, en opinión de muchos y que yo suscribo, excluyente, de este Gobierno para hacer de España un estado laicista.

Enarbolando, los que están en esa lucha, la mayoría de las veces, la Constitución española para reforzar sus argumentos, cuando, en realidad, están muy equivocados, la Constitución española dice que el estado ha de ser ACONFESIONAL, pero no propugna un Estado laicista.

En la Constitución, dentro de los Derechos Fundamentales y Libertades públicas, su artículo 16, dice;
1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la Ley.
2. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.
3. Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.

¿Cómo pueden mantener relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones si es un Estado laicista?.

Las personas concentradas en Almendralejo, como tantas otras voces católicas que se levantan y, si no me equivoco, se alzarán en lo sucesivo si este Gobierno sigue en esa lucha salvaje y sin sentido contra la Iglesia, únicamente piden y pedimos que nos dejen ejercer nuestra libertad, que no pisoteen nuestros derechos, que se atengan a la Constitución, a los principios democráticos y, es más, a la sensatez, puesto que no se puede acabar de un plumazo con los símbolos y signos religiosos, el ejercicio de nuestra fe o las manifestaciones de nuestras tradiciones, sin lesionar toda una cultura que nos precede, no solamente a los cristianos católicos españoles, sino a todo el mundo Occidental; Solamente basta con echar un vistazo a las culturas donde está el islam, el budismo o el hinduismo (donde todavía siguen considerándose normales conductas degradantes para el ser humano) para darnos cuenta de lo que podría haber sido un mundo sin la influencia civilizadora del cristianismo.

A veces, leyendo o escuchando a muchos de los que expresan su ateísmo, agnosticismo, o incluso anticatolicismo, dentro del “laicismo” más duro y ofensivo para los creyentes, acudiendo a las cuatro frases tópicas, a los típicos y recurrentes sucesos, definiéndose sin querer con una simpleza insultante, a saber: la pedofilia, que el mismo Papa, Benedicto XVI ha condenado y ha definido como delito, un pecado que todos los católicos condenamos también junto con el Papa ; el tema de la autofinanciación de la Iglesia, es decir, no les importa que de los Presupuestos Generales del Estado se incluyan subvenciones de los más remotos, variados y absurdos objetivos incluso a otros países, pero les duele y critican exacerbadamente la más mínima aportación a la Iglesia católica.

En cualquier caso, nuestra fe, de la que me enorgullezco, no es tan simple como para que se tambalee ante cualquier embate. Tampoco tiene que limitarse a ser vivida en la intimidad puesto que nadie puede disociar una parte tan importante de sí mismo como son las creencias y la fe del resto de su personalidad, allá donde estoy yo está mi fe, está todo aquello en lo que creo y espero, por tanto, no puedo ser yo si no es con mi fe.

Lamentablemente, este Gobierno que tiene muchos records vergonzosos, ostenta también el de ser el primero que por una orden administrativa, ha cerrado un templo católico, el del Valle de los Caídos. Franco ha muerto, sí, parece que todos los habíamos asumido y creído, pero gracias a este Gobierno, Franco resucita una y otra vez, y resucitan los sentimientos encontrados de los españoles, los resquemores, el revanchismo, etc...

Esta actitud persecutoria hacia la Iglesia católica del Gobierno del Psoe, demuestra la torpeza de los gobernantes que tenemos, el desconocimiento histórico rayano en el analfabetismo en lo referente a nuestros orígenes. Lo único que conseguirá es que los católicos nos afiancemos en nuestra fe, apoyemos a nuestra Iglesia y nos manifestemos públicamente en los asuntos que nos atañan como ciudadanos libres. No nos van a callar, eso está claro. Daremos la cara por la Cruz, como lo han hecho en Almendralejo.

sábado, 30 de octubre de 2010

CAMBIO DE LOOK


Hace tiempo que deseaba darle un nuevo aire a mi blog, creo que ya le venía haciendo falta. Hace cinco años que, casi sin cambios sustanciales, tiene el mismo aspecto. Reconozco que soy un tanto remisa a los cambios radicales de look, pero hoy se han concatenado diversos factores: la relajación y tranquilidad de un día libre, la lluvia en la calle, el televisor apagado en casa y una selección de música de los ochenta en el reproductor de DVD's que me ha servido para infundirme el gusanillo del cambio. Al fin y al cabo, el cambio se lleva, está de moda.


No descarto tampoco que mi espíritu se sienta imbuido por el deseo general que planea sobre la mayoría de las cabezas de este país: EL CAMBIO. Todos parecen tener últimamente ese objetivo: el Gobierno para tratar de salvar su imagen, deteriorada y devaluada, enfocando más este cambio precisamente a afianzarse en el poder que a controlar e intentar sacar a España de la crisis que nos ahoga; la Oposición...¡bueno!, la Oposición, lo que quiere es un cambio de color en el Gobierno, pero desgraciadamente para los que confian en ella para sacarnos de este pozo sin fondo donde nos ha metido Zapatero, no hemos visto que haya experimentado grandes cambios, solamente he tenido noticias de un cambio de look que querían hacerle a Rajoy algunos estilistas, entre ellos Roberto Verino.


Sinceramente, creo que, chorraditas aparte, el PP debería estar alerta, ojo avizor y, si algún cambio experimentare, tendría que ser el de dejar a un lado esa confiada inocencia que ya otras veces ha traicionado el Presidente Zapatero y todo porque el PP cree que los hombres tienen una sola palabra, y no, no es así, en el caso de nuestro Presidente, puede tener dos e incluso tres. Este hombre ha demostrado que no ofrece ninguna confianza, no cumple sus compromisos ni su palabra, y si no, recordemos lo que dijo acerca de los derechos sociales y su recorte en un mitin de febrero de este año.


Más aún cuando se ha colocado de Vicepresidente a Rubalcaba, un viejo zorro, conocido de los españoles con memoria, histórica y no histórica, alguien a quien no le duelen prendas en absoluto para atajar el avance de la Oposición, sms con "pásalo" incluídos. Teniendo medios de comunicación, ganas y mala "milk", Rubalcaba es la reina del cotarro. Su valor específico consiste, a mi modo de ver, precisamente en eso, el aprovechamiento sin límites de las herramientas a su alcance para propalar aquello que le interese en el momento justo y el lugar adecuado. Mentiras incluidas, mentiras cocinadas que parezcan verdades. Lamentablemente es asi y no es una buena noticia para la democracia. Un paso para atrás, pese a la progresía y al progresismo que cacarean.


Pero volviendo a los cambios, también han cambiado y mucho los hábitos de los españoles por culpa de la crisis, en el consumo, en el ocio, e incluso en nuestras relaciones personales. Compramos más marcas blancas, salimos menos y nos hemos vuelto más tacaños y ahorradores.


Tanto es así que si recibiéramos un sms de Rubalcaba y nos dijera PÁSALO, la mayoría le dábamos a la opción de "Eliminar mensaje" y pensaríamos que lo pasara Rita la Cantaora, que cada sms son 15 cts y no está el horno para bollos.


martes, 12 de octubre de 2010

YO TAMBIÉN ABUCHEO A ZAPATERO


¿Cuántas veces van ? Ya son varios los años en los que el Presidente Zapatero ha sido abucheado en el desfile de la Fiesta Nacional, no han valido de nada las artimañas para evitar lo inevitable, ni las vallas a 500 metros alegando un perímetro de seguridad excesivamente grande, ni la música con el volumen a tope por megafonía, ni la ausencia de pantallas gigantes, ni la sonrisa boba que dibujaba en su cara para los televidentes el susodicho ZP, han podido frenar, ocultar o disimular los gritos y abucheos que el pueblo de Madrid le ha dedicado.

Lejos de hacer una reflexión seria sobre las razones por las cuales un pueblo abuchea a su Presidente del Gobierno, éste, dentro del endiosamiento que le mantiene aislado de la realidad de un país inmerso en una terrible crisis y con millones de parados, simplemente ha dicho, sin rubor alguno, que era “lo de siempre y que forma parte del guión”, es lo de siempre, sí, y con usted D. José Luis , esto se está convirtiendo en una costumbre, ¿por qué será?, le abuchean en medio de un acto tan entrañable como el Homenaje a los Caídos, fíjese hasta donde llega el hartazgo de la gente. Personas a las que inmediatamente se han apresurado en calificar como “grupos organizados de extrema derecha” aquellos que intentan por todos los medios alargar la agonía de un Gobierno, maquillando su cadáver para que aún parezca vivo, pero la verdad es que ya llevamos mucho tiempo viéndole el plumero, aguantando las meteduras de pata de muchos de sus componentes, conteniendo la respiración para que el “genial” ZP no la cague más.

Zapatero quita importancia a los abucheos porque, como he dicho antes, dice que forma parte del guión, yo me pregunto ¿qué guión?, ¿debemos pensar que Zapatero y su Gobierno son los protagonistas de un inmenso show en el que, a diferencia del conocido Show de Truman, un país entero ignora que está siendo objeto de una maldita broma, de un experimento en el que una gestión aciaga por parte del equipo gobernante, han logrado acabar con la paciencia del resto de compatriotas y minan cada día las esperanzas de salir del agujero donde nos ha metido, con peregrinas ocurrencias y patochadas que lo único que hacen es hacer de este país el hazmerreir del mundo?.

Solamente la explicación de un show justificaría que tanto el Rey, como el Príncipe Felipe, como Rubalcaba salgan con que “lamentan los abucheos”, porque se echa de menos entonces que lamenten también la situación de los millones de parados, empresas familiares cerradas y la situación desesperada de muchas familias en la que les ha sumido la gestión del que defienden con tanto empeño.

Hace unos meses pude ser testigo de cómo abucheaban a la Ministra Chacón en el acto que se celebró en Badajoz con motivo del Día de las Fuerzas Armadas, y ni eran grupos organizados, ni era la extrema derecha, los que abucheaban eran gentes sencillas, familias de Badajoz, mis vecinos. Pero ¿tan difícil es entender que Zapatero o algún miembro de su equipo sean abucheados hoy en día?, lo raro y preocupante sería que les hicieran la ola o aplaudieran su aparición, porque salvo los masoquistas, los que no quieren ver o los fieles seguidores del PSOE hagan lo que hagan, a la gente de la calle no le queda otra que protestar.

No estoy de acuerdo con que haya sido durante la Oración a los caídos, me parece un momento demasiado grande y emotivo para enturbiarlo, pero apoyo totalmente el abucheo a Zapatero: grito "Zapatero dimisión" y no soy ni grupo organizado, ni de extrema derecha. ¿Seré yo sola la que tiene motivos para abuchearle?.

domingo, 26 de septiembre de 2010

CAMINO DE SANTIAGO


Algunos familiares, amigos y conocidos que han hecho el Camino de Santiago han tenido a bien compartir sus vivencias conmigo, relatarme cómo ha sido su caminar y los sentimientos interiores nacidos de esa experiencia personal y hay algo en lo que todos coinciden, algo que en sí mismo podría parecer tan sólo la lógica conclusión a la que se llega una vez comenzado el Camino y visto en qué consiste, pero que encierra el simbolismo y el verdadero sentido, según todo lo que he podido saber, además de los que cada uno quiera darle particularmente) que tiene ponerse en marcha y alcanzar un objetivo, llegar a la meta, en este caso, a los pies del Santo.

Ese algo al que me refería es la necesidad de ir ligero de equipaje, para lo cual, uno va dejando en el camino todo aquello que le estorba, que no le es imprescindible, que llega a convertirse en un peso que crece a medida que se anda. No solamente físicamente esto es cierto, sino que, como decía, se convierte, según los testimonios escuchados, en la base donde se fundamenta el Camino.

No he tenido la suerte de vivir esa experiencia, no sé si algún día la viviré, pero de las palabras de los que me la han contado he podido constatar algo que también te va enseñando la vida, quizás por eso encuentran un paralelismo entre el Camino y la vida: caminar es vivir, y a la vida llegamos ligeros de equipaje, sí, pero a lo largo de los años nos vamos cargando con muchísimas cosas inútiles y entiéndase por inútiles todas aquellas que no nos aportan nada, que no nos dejan levantar el vuelo, que nos aprisionan la imaginación, que ponen vallas entre nosotros y el de al lado, que cierran nuestras ventanas y nos impiden mirar al cielo o nuestras puertas impidiéndonos salir al encuentro de mundos nuevos, de personas nuevas, de otros Universos dentro de éste...

Todas esas cosas que aportan un plus de peso a la mochila del caminante son las que en cada etapa los peregrinos van dejando, quedándose tan solo con lo imprescindible, aquello con lo que llegan al final, a la meta.

Imagino que al llegar a esa meta a uno no le importará no haber llevado consigo otro jersey que el que lleva ni echa de menos otra cantimplora más que la que lleva o cualquiera de esas cosas que dejó por el camino. Lo que importa es estar ahí, haber llegado.

Al margen de lo comentado, me ha llamado la atención, sobre todo, el cambio o transformación interior, que la mayoría de los amigos y familiares con los que he hablado de esto dicen haber experimentado al realizar el Camino de Santiago. Dan ganas de hacerlo al escucharles. Me gustaría que si tenéis vuestra propia experiencia la contéis ¿es cierto que también habéis sentido algo removerse en vuestro interior? ¿que cambia el concepto que uno tiene de la vida? ¿que pierden importancia cosas que antes del Camino absorbían vuestro tiempo y energía y ganan en ella las que teníais casi olvidadas? ¿que ya no dais por hecho aquello que hay que volver a repetir cuantas veces sean necesarias porque es importante que se sepa?.

domingo, 19 de septiembre de 2010

EL MEJOR PAISAJE DE MIS VACACIONES


Como decía “ayer”...

Andaba yo en el intento de tomar fuerzas y recuperar la fe en las cosas, a la par que intentaba dar esquinazo al desasosiego y a la duda en el futuro, no solamente pensando en primera persona del singular, de mi singular y personal vida (supongo que como cada una de vuestras vidas), sino en primera persona del plural, de la pluralidad de tantas vidas embarcadas en esta nave llamada España que surca mares inciertos, cuando ¡de repente! me topé con esa piedra angular que da sentido a todo y hasta justifica o dulcifica en cierto modo que esta nave, como otras muchas, se parezca más, a veces, a esas pateras cuyo único faro es la esperanza en una vida mejor y, a pesar de su fragilidad, se mantenga a flote: me di de bruces con el ser humano, con los otros.

En mitad de los paisajes del verano, de la mar romántica del marinero o del mar turístico convertido en barbacoa variopinta donde las carnes toman distintos tonos de bronceados; en las alturas celestiales de montañas rodeadas de aire puro, en el pueblo castellano donde en la plaza, al lado del pilón, se aglutina, como en la antigua Roma, la vida y actividad diaria; allá donde he ido, lo mejor, lo más hermoso, lo que diferencia cada lugar, cada espacio, es la presencia de la gente, son las relaciones personales, el conocimiento de aquellos con los que te cruzas y encuentras, sois vosotros y soy yo en cada uno de los lugares. Somos todos.

Por eso, mi cuaderno de bitácora de estas vacaciones, además de estar lleno de imágenes de paisajes y puestas de sol, de monumentos y horizontes azules con sabor a mar, también está lleno de nombres y fotografías de caras sonrientes y felices, o de melancólicas miradas que, por un momento, se escapan de la realidad y se aferran a la alegría que toca su melodía contagiosa.

Mi paisaje de este verano es:



Rosa María, tocaya, que bajo sus sombrillas de seda china, esconde ese color de luna que tiene en la tez, para que el sol no se lo arrebate mientras pasea por la orilla del mar. Su empuje y fuerza para comenzar nuevos proyectos, esa ilusión que tiene puesta en el futuro y que yo, desde aquí le auguro exitoso, me han demostrado una vez más que el ser humano logra cuanto se propone, (creo que esto lo dice algún anuncio de esos que tocan la fibra cardíaca) pero es cierto y, si ese ser humano es mujer, me atrevería a añadir que es inexorablemente cierto.



Y ese paisaje también es y en él está Alima, que me ha enseñado a conocer otras costumbres, a ver de cerca y entender algo que solamente conocía de lejos, a darle un sentido distinto al Ramadán, y con la que he podido practicar mi francés casi olvidado, me ha animado a usar pantalones cortos de los que es fan, y a lo cual yo era bastante reacia guiada por un sentido de la estética poco práctico, lo hice y qué cómodos, por cierto. Alima me descubrió el secreto de cómo lucir mejor las sortijas grandes, las cuales me encantan desde siempre.

Y Mayka es paisaje con sabor aragonés, dulce y leve, una mujer con apariencia de niña de la que me quedó mucho por descubrir pero me encantó aquello que compartí con ella. Espero poder seguir conociendo a Mayka y a Rosa y Alima mucho más en años venideros, en ese lugar común a todas, Alicante, a pesar de provenir de lugares diferentes.

Paisaje castellano manchego es María Paz que, a pesar de haber compartido años y años los mismos lugares y gentes, nos ha unido el facebook en un abrazo y unas fotos para el recuerdo. La alegría del reencuentro y la calidez de sus palabras, y es que los nuevos inventos internautas también tienen su lado humano.

Ha habido más, que ya recordaré por aquí.

Como véis, he tardado en volver, pero vuelvo con fuerzas renovadas y, si bien es verdad, me queda mucha tarea para volver a creer en las cosas, lo que sí tengo a manos llenas es esa fe en la gente que nunca perderé, porque si una mano se cierra, replegada hacia sí misma, y esconde los dedos en su palma, hay muchas más que se abren a la amistad. Si miráramos a los ojos de los que nos encontramos en los lugares donde vamos de la misma manera que admiramos un cuadro, un monumento, un paisaje, descubriríamos los otros tesoros de nuestras vacaciones.

El recuerdo de todas ellas dibujan el mejor paisaje de mis vacaciones.

sábado, 14 de agosto de 2010

TOMANDO FUERZAS





Supongo que debería comenzar pidiendo disculpas a mis, imagino que ya escasos, lectores, primero por dejar de escribir durante días y dejarles "devanando la madeja", haciendo referencia a mi anterior entrada, supongo que ya tendrán ovillos y más ovillos de experiencias y vivencias desde mi última aparición por estas páginas.

En mi descargo alegaré que el calor, que os aseguro ha sido mucho en ese Badajoz de mis entretelas durante los meses de Julio y lo que va de Agosto, la flojera, que a todos nos entra cuando parece que hasta el mismo cerebro se derrite al ver que el termómetro marca un día sí y otro también más de cuarenta grados y esa dependencia absoluta del aire acondicionado a la que nos vemos sometidos por necesidad vital, han hecho que únicamente utilizara el ordenador en el trabajo y porque no tenía más remedio, además de que mis ideas se fueron de vacaciones antes que yo.

Ahora nos hemos reencontrado en la playa mis ideas y yo, y parece que aqui, con la brisa del mar, el cerebro va tomando forma y deja de ser una masa gris blandiblú e informe, que pide otro tipo de "aire", dejando atrás las preocupaciones laborales, el estrés del "no me va a dar tiempo a terminar esto", el desgaste personal, social, económico, y casi hasta religioso, que últimamente hasta mi fe, que es firme como una roca, parecía tambalearse con las realidades propias y ajenas. Menos mal que sigue ahí, fuerte como siempre, aunque no exenta de cierto desasosiego por el futuro próximo que nos espera en lo referente a la crisis.

Sí, decididamente los españoles, entre los que me incluyo, nos hemos ganado unas vacaciones porque, aunque tengamos todavía coletazos de la euforia del Mundial y hayamos vivido con optimismo y alegría los triunfos deportivos, aunque nos hayamos zambullido de lleno en victorias y gritos patrióticos, envueltos en una Bandera que, me alegra profundamente y ya lo he dicho aqui, hemos comenzado a mostrar y disfrutar sin complejos y a pesar del calor y las cañas en las terrazas de verano, somos conscientes totalmente de que todas esas cosas son solamente espejismos, aún siendo reales, de una verdadera alegría, de una tranquilidad profunda y plena, y es que lo que tenemos encima no nos lo quita nadie. Ese desasosiego tenemos que diluirlo en las aguas del mar o echarlo a volar desde las altas montañas, tal vez dejarlo en las riberas de los ríos que parten tantos pueblos españoles, deshacernos, en definitiva, de él, engañarle por un tiempo para que no nos persiga y nos amargue el verano.

Tuve un adelanto de estas vacaciones que ahora comienzo a disfrutar, y fue el fin de semana pasado, cuando descubrí un paraíso en Extremadura, unos lugares que ya debí descubrir hace tiempo y por mi dejadez no lo hice, me refiero a los paisajes de La Vera, en este caso de Jarandilla de la Vera, Cuacos de Yuste y Guijo de Santa Bárbara, una auténtica maravilla que recomiendo fervientemente a los que (seguro que ya muy pocos) no los hayan visto todavía. Creo que gran parte del mérito de que no haya perdido mi fe la tienen los impresionantes paisajes que vi desde la Sierra de Gredos, donde uno parece estar más cerca del Creador y parece que pudiera tocar las estrellas con la mano en las noches de agosto.

Ahora, intentaré tomar fuerzas, como cada verano, del mar, que me hace falta y me llena también, no sé si porque soy un signo de agua, el caso es que me encuentro bien contemplando el agua del mar desde la orilla, escuchando el ir y venir de las olas. Así que, no os dejaré del todo, pero estaré como ellas, yendo y viniendo.

IMAGEN: Cuacos de Yuste, a la salida de El Monasterio de Yuste.

domingo, 25 de julio de 2010

DEVANANDO LA MADEJA



Cada vez estoy más convencida de que a la mayoría de nosotros nos gusta rizar el rizo, hacer las cosas complicadas y buscarle los tres pies al gato. Somos el ejemplo viviente de cómo un camino recto y despejado se puede hacer sinuoso, sombrío y hasta peligroso, por nuestra obsesión de enmarañar las cosas.

Tan sólo con una palabra podemos apagar la luz del día y sumir lo que nos rodea y a quienes nos rodean en la más profunda oscuridad, y con nuestros silencios también somos capaces de arrebatar la ilusión a quien la espera de nosotros, es más, somos capaces de hacer trizas las esperanzas de los demás en un abrir y cerrar de ojos, o como quien dice, en un abrir y cerrar de boca. Tenemos el poder en nuestras manos de hacer felices a los que nos rodean, casi sin mover ni un dedo y, sin embargo, que eso es lo triste, elegimos muchas veces lo contrario.

¿A qué se debe ese afán de desdeñar la sencillez en nuestra vida, en nuestras relaciones interpersonales, en nuestro trabajo, etc… y entregarnos en cuerpo y alma a ese laberinto confuso y caótico de sentimientos encontrados, de enrevesadas explicaciones y justificaciones que, la mayoría de las veces, solamente existen en nuestra mente, porque la realidad es muchísimo más sencilla, más fácil de vivir y de llevar?

Somos complicados porque nos gusta serlo, estoy segura de ello. Quién de nosotros no tiene un conocido que, si nos encontramos en la calle con él y nos interesamos por su vida, le responde diciéndole que “está muy liado”, y formula un deseo ambiguo que deja en el aire, a modo de justificación y punto final de la conversación: ¡A ver si tomamos un café un día de estos, te llamo!. Nos LIAMOS en el tiempo y con el tiempo, haciendo una madeja de momentos vacíos que nosotros creemos que nos llenan la vida.

En lo que a la amistad se refiere, a veces, la valoramos por detrás de muchas otras cosas, la sacrificamos en aras de nuestras prisas, trabajo, etc.. cuando en realidad un buen amigo es como una planta que hay que regar y cuidar siempre.

Si hablamos del amor y dejamos al margen todo lo demás, todavía se hace más evidente esa capacidad del ser humano para caer en la tentación de ir más allá de lo que vemos y vivimos, de lo que realmente ES, y traducirlo en lo que nosotros CREEMOS QUE ES, o QUEREMOS QUE SEA, es decir, siempre vemos segundas e incluso terceras intenciones, todas las intenciones del mundo para un acto o una palabra que, a lo mejor, es simple y llanamente lo que ES y el otro ha querido decir LO QUE HA DICHO y nada más. Tergiversamos o modelamos mentalmente a nuestro antojo la realidad, y esto unas veces nos hace sufrir inútilmente y otras nos sirve de motivación falsa para seguir adelante. No creo que ninguna de ambas cosas sea buena si no son ciertas.

En esto, la experiencia de la vida y las vivencias personales son una ayuda eficaz que, si sabemos guardarlas y aprender de ellas, nos sacarían de esos laberintos en los que nos metemos sin ton ni son, nos liberarían de esos pozos sin fondo que bloquean nuestros sentimientos y van minando poco a poco la confianza en los demás, desvirtuando aquel primer impulso, claro, sencillo y sincero que nos llevó a acoger en nuestro corazón al otro y a hacerle depositario de nuestro amor, amistad, confianza, etc… Pero no todos saben aplicar las experiencias vividas, no todos aprenden de ellas y no todos evitan tropezar en la misma piedra; en ese caso, no se puede hacer nada, repetirán y repetirán las mismas actitudes ante las cosas, una y otra vez, dejando en el camino personas, proyectos, ilusiones, todo un bagaje que desprecian con sus actitudes. Cuando vuelvan la cabeza, únicamente encontrarán la espalda de quienes dejaron atrás y se alejan de su vida. La vida es sencilla, el amor es sencillo, todo es mucho más simple de lo que nosotros intentamos convencernos que es. Quizás sólo baste con volver sobre nuestros pasos, reconocer que nos equivocamos y comenzar a devanar la madeja.




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jueves, 22 de julio de 2010

domingo, 11 de julio de 2010

ESPAÑA: ORGULLO Y PASIÓN


Hoy, casi todo puede esperar, y digo casi todo por no pillarme los dedos, pero con lo que no voy a pillarme los dedos seguramente es diciendo que una gran mayoría de españoles seguiremos esta noche el partido de la final del mundial, estaremos con nuestra selección y esperaremos que se cumpla el sueño de verles alzarse con la copa del mundo. Por eso me ha parecido oportuno escribir hoy, horas antes de que ese partido se juegue, para verter mi opinión sin el condicional de un resultado, sea el que sea.

La mayoría tenemos pensado donde vamos a verlo, solos o con los amigos o la familia, con o sin bullicio, muchos tenemos preparada nuestra camiseta roja con el escudo y la palabra ESPAÑA, las ventanas y balcones están también preparadas adornadas con la Bandera, las cervezas en los frigoríficos esperando apagar la sed y aplacar la sequedad de las gargantas que gritarán y corearán animando, y hay muchos corazones que ya, sin esperar a esta noche, sienten el orgullo y la pasión por la Selección española, entre ellos, y perdonad que personalice, el mío.

La Selección ha conseguido, como ya he dicho en facebook "LO QUE NO CONSIGUEN LOS POLÍTICOS CON MUCHO MÁS GASTO Y DESPILFARRO: AGLUTINAR A UN PAÍS ENTERO ORGULLOSO ALREDEDOR DE SU BANDERA, DEVOLVERLE LA ILUSIÓN Y PENSAR QUE SOMOS CAPACES DE CONSEGUIR LA VICTORIA".

Siempre me he sentido orgullosa de ser española y la Selección en este mundial ha hecho que, además, vibre y que la pasión aflore con cada gol marcado, con cada buena jugada, con cada victoria hasta ahora conseguida en el mundial de Sudáfrica, por eso, pase lo que pase esta noche (¡¡¡que vamos a ganar!!!), se cumpla o no lo que el pulpo Paul vaticinó con sus tentáculos, seamos o no campeones del mundo, para mí ya se ha cumplido un sueño, siento el orgullo y la pasión de ver que en algo todos estamos unidos, de ver banderas por las calles sin otro color que el de sus colores, y ya sabéis a lo que me refiero, me encanta que estemos ahí y lo voy a disfrutar a tope.

¡¡A por ellos!!, vamos a exprimir la naranja, que si ellos tienen tulipanes y quesos nosotros tenemos jamón y cruzcampo. ¡¡VAMOS ESPAÑAAAA, A GANAR!!

miércoles, 23 de junio de 2010

¡ABAJO LA TIBIEZA!



A medida que me voy haciendo mayor me doy cuenta de que estoy perdiendo la tibieza, sí, noto como se aleja de mi esa actitud de indiferencia y desapego, de no mostrar ni frío ni calor no dejando traslucir si me parece blanco o negro aquello que se discute en determinadas situaciones de la vida, sobre todo en reuniones sociales en las que, haciendo un alarde de diplomacia que la mayoría de nosotros ha puesto alguna vez en práctica y que, a mi modo de ver, no es otra cosa que hipocresía redomada, una hipocresía aceptada socialmente, nos anestesiamos con ella frente a la verdad, no la verdad absoluta, sino tu verdad, la que tú crees. Pues sí, como decía, creo que la tibieza en mí está pasando a mejor vida.

Se pierde demasiado tiempo en intentar circunloquios imposibles, dar rodeos que no llevan a ninguna parte o en poner parches de palabras para no decir lo que uno piensa realmente y, aunque todo esto es necesario en muchas ocasiones, como en aquéllas en las que nuestra sinceridad pueda herir de manera gratuita e innecesaria y sea mejor tener una postura ecléctica por el bien de la amistad, de la vecindad, de la reunión, o de lo que narices se trate, el impulso de decir lo que realmente pienso, se apodera de mí, como he dicho, a medida que me voy haciendo mayor.

Y voy a empezar ahora, diciendo que me ha encantado que en la boda de Victoria de Suecia y Daniel Westling, la Infanta Elena huyera de la tibieza general, que pareció apoderarse de las invitadas a la boda, se alejara de los vaporosos tules y gasas y rechazara los colores pastel, desdibujados y sosos pero, eso sí, muy elegantes en opinión de los comentaristas de estilismo, y eligiera el fucsia con forma de “capote de torear” para su vestido, con torera y complementos goyescos, al igual que en el vestido de la fiesta de la noche anterior, muy españoles ambos.

A mí esta Infanta me gusta cada día más; hay que tener narices para llevar el toreo, aunque sea simbólicamente hablando, a los países nórdicos, tan alejados de nuestra cultura y tradiciones, me gusta, sin duda, porque al verla, en esa mezcla de look kitsch y souvenir de Spain is different, nadie tendría la menor duda de qué país procedía, y a mí eso, qué os voy a contar, ¡me gusta!, será porque, como ya he dicho, con la edad me va gustando menos la tibieza y me parece bien ir de lo que se es, apoyar lo que uno cree y estar con lo que se quiere.

Elena, la española, la misma que lloró emocionada, sin importarle si las cámaras la cogían o no, cuando su hermano, abanderado él en las Olimpiadas de Barcelona ’92, desfilaba al frente del equipo español, tal y como hubiéramos hecho todas las hermanas que tenemos hermanos pequeños si les hubiéramos visto en esas circunstancias. Elena no es tibia, ni mucho menos, ya sea con pamelas enormes que recuerdan lámparas, ya sea con mantilla o estampados difíciles, Elena es ella misma, con estilo personal. Elena, no nos vamos a engañar, no es guapa y, sin embargo, sus extravagancias y osadías en el vestir, junto con un buen tipo, lejos de los sacos de huesos a los que nos tienen acostumbrados las revistas, la hacen una mujer atractiva.

No quiero decir que no se haya tenido que someter, por exigencias del guión y del buen nombre de la Casa, a posar y callar, sonreír y aguantar, pero, es la más natural de la Casa Real, no creo que hubiéramos escuchado nunca de sus labios el día de su boda algo como: “¡Es todo tan hermoso!”, frase tan etérea, vacía, sin chicha y tan de color “maquillaje”, que a Elena no le pega nada.

Creo que mi abanderada en esta guerra contra la tibieza que emprendo hoy, será la Infanta Elena.

¡Bien por la Infanta Elena y abajo la tibieza!

lunes, 14 de junio de 2010

LA DANZA DEL TIEMPO


La semana pasada he tenido un Curso en Madrid y, a pesar de que siempre me gusta volver a mis orígenes, ya que soy madrileña, a pesar también del paisaje urbanita que me sume en ese anonimato que es sinónimo de libertad, a pesar de todo eso, cada vez que retorno a esta pequeña capital de provincia donde resido, Badajoz, vengo con la convicción renovada de que la fortuna, a veces, o quizás siempre, se convierte en tiempo y es el oro del que se va enriqueciendo la vida.

El tiempo para vivirlo, moldearlo a nuestra manera, regalarlo a los que quieres; el tiempo para ralentizarlo en imágenes y recuerdos, el tiempo para grabarlo en el corazón y en la cabeza; tiempo del alma que espera que se realicen sus sueños, tiempo que bate sus alas y levanta el vuelo, un vuelo sin retorno. El tiempo que atesoras como dueña y señora de cada segundo con el que forma sus horas, el tiempo, incluso, para perderlo a tu antojo.

Porque en Madrid, como en cualquier capital grande, ese tiempo se llena de pasos ejecutando idas y venidas que se cruzan rápidas y anónimas en las calles, pasos acompasados todos, bailando al ritmo de semáforos y cláxones. Es una gigantesca puesta en escena de una danza futurista donde los que venimos de pacíficos remansos provincianos parece que llevamos el paso cambiado.

A fuerza de entrenamiento, uno acaba por acompasar su paso al del resto de bailarines, yo justo he cogido el ritmo cuando tenía que volver a mi ciudad.

Siempre que vuelvo a casa el primer impacto es la sensación de quietud y silencio, aqui está el tiempo adormecido, sesteando en el calor del hogar, esperándome. Me pregunto qué hago con ese regalo diario que me da la vida y del que tomo conciencia cada vez que regreso, en qué invierto el oro descubierto, por enésima vez, bajo la losa pesada de una ceguera constante, de una búsqueda sin pausa de motivos o razones por las que quejarme, incluso, de la falta de ese mismo tiempo.

Solamente hace falta volver la cabeza, abrir los ojos, cambiar por unos días tu vida, para tener la perspectiva suficiente y descubrir lo que poseemos, todo aquello que la cotidianeidad no nos deja ver. Y es que vivimos tan obsesionados pensando en lo que nos falta que no podemos apreciar y valorar en su justa medida aquello que ya tenemos.

martes, 1 de junio de 2010

¿POR QUÉ JURÉ BANDERA?



La Ley 39/1981 de fecha 28 de octubre, que regula el uso de la Bandera Nacional y en artículo 1º dice: "La Bandera de España simboliza la nación, es signo de soberanía, independencia, unidad e integridad de la patria y representa los valores superiores expresados en la Constitución".


El sábado participé en la Jura de Bandera del Personal Civil en un acto que se celebró con motivo del Día de las Fuerzas Armadas en mi ciudad, Badajoz.

Ha habido amigos que me han preguntado el por qué de mi decisión de jurar Bandera y, aunque siempre he tenido claras las razones por las cuales quería hacerlo, debo confesar que en el momento de tomar la Bandera en mi mano y acercarla a mis labios para besarla, todas esas razones se transformaron en sentimientos, sensaciones y recuerdos.

Se agolparon imágenes en mi mente, episodios de mi vida y de los míos, según iba andando hacia donde estaba la Bandera, según iba viendo sus brillantes colores rojo y gualda, y al final he comprendido que no hay razón alguna que yo pueda alegar que se iguale con esa emoción y ese sentimiento que me embargó, con ese temblor que recorrió mi cuerpo, con la lágrima que tímida se asomó a mis ojos y que yo, haciéndome la fuerte, trataba de contener sin éxito.

Tengo razones personales para amarla, siempre unida a mi infancia, presente siempre cuando veía desfilar a mi padre erguido, gallardo y con paso marcial, siempre de los primeros, ya fuera en directo o por televisión, y mi madre nos decía: “Ahí va papá”, y para mí era un héroe, alto, grande, invencible y admirado, que se hacía cotidiano, querido y cercano en cuanto llegaba a casa y se quitaba el uniforme.

Tengo razones para llevarla en el corazón porque forma parte también de mis recuerdos festivos en el pueblo de mi madre, colgando en balcones y ventanas, acompañando el paso de la Patrona, la Virgen de la Vega, cada 8 de septiembre. Y tengo otras muchas razones personales que no viene al caso comentar, pero que están ahí y estaban en el momento de besarla.

Tengo razones, que son de todos, cuando lleva con sus colores a España fuera de nuestras fronteras, y envuelve nuestra alegría que es la alegría del triunfo de los nuestros, y todos nos hacemos parte de esos triunfos, ya sean deportivos, ya sean de otra índole.

Tengo razones para honrarla y respetarla, porque también arropa a nuestros muertos, y entonces el rojo y gualda se vuelven dolor y silencio de muerte que acompaña el retorno de sus hijos a la tierra.

Comprendo que haya quienes no compartan ni mis razones ni mis sentimientos. Los símbolos no se aman por lo que son, sino por lo que representan, no se besa la tela, sino lo que encierran sus colores, la identidad de un pueblo con una Historia común, con una geografía y tradición comunes.

Me alegra haber tomado la decisión de participar y jurar la Bandera el sábado pasado porque, como Unamuno, digo: "¡Pues sí, soy española, española de nacimiento, de educación, de cuerpo, de espíritu, de lengua y hasta de profesión y oficio”

Y añado… y me encanta serlo, porque amo a España hasta cuando me duele.




Imagen: LA IMAGEN NO ES MUY BUENA, SE VE YA DE VUELTA, SOY LA DE BLANCO,QUE ESTÁ JUNTO A LA BANDERA, ABAJO, POR SI NO SE ME RECONOCE :)

sábado, 22 de mayo de 2010

FUNCIONARIOS


Muchas han sido las opiniones vertidas estos días, referiéndose a los recortes del Gobierno para superar esta crisis que nos ahoga. A cada familia, esta crisis le afecta de una manera distinta y tiene un modo diferente de enfrentarse a la misma; hay verdaderos dramas humanos escondidos detrás de muchas puertas, cabezas de familia en paro, pequeños comerciantes con sus negocios cerrados, gente hipotecada que ve cómo no puede hacer frente a los pagos, etc...

Pero hay un colectivo que está siendo la cabeza de turco, y pienso así no porque yo no crea que todos hemos de contribuir a paliar los daños de la crisis, sino porque, injustamente en mi opinión, este colectivo, al que casualmente pertenezco, está llevándose la palma de las críticas de la ciudadanía, estoy refiriéndome a los funcionarios, sí, lo habéis adivinado. Vaya por delante que la bajada del tanto por ciento que me corresponda, la voy a llevar muy mal, entre otras cosas, porque no es la primera vez que disminuye mi sueldo en poco tiempo. Subida de la retención del IRPF, bajada de la cantidad que se cobra por la productividad y ahora esto último.

Si a un sueldo ya bajo de por sí, le quitas todo eso, ¿en qué se queda?, sí, siempre es mejor que nada, por supuesto, pero la seguridad del puesto de trabajo no se puede pagar a cualquier precio.

La carta que a continuación incluyo es de un funcionario que la escribe y la publica, al parecer en un foro, harto con razón de las acusaciones recibidas durante estos días, carta que suscribo casi en su totalidad, y digo casi, porque la Postdata no es propia de mi estilo, aunque la incluyo también.

"Carta de un funcionario en un foro:

Resulta que en la década prodigiosa del pelotazo, cuando media España se lo llevaba caliente a casa, cuando un encofrador sin estudios se embolsaba tres mil euros, cuando hasta el último garrulo montaba una constructora y en connivencia con un par de concejales se forraba sin cuento, cuando un gañán que no sabía levantar tres ladrillos a derechas se paseaba en Audi, los funcionarios aguantaban y penaban. Nadie se acordaba de ellos. Eran los parias, los que hacían números para cuadrar su hipoteca, hacer la compra en el Carrefour y llegar a fin de mes, porque un nutrido grupo de compatriotas se estaba haciendo de oro inflando el globo de la economía hasta llegar a lo que ahora hemos llegado.

Y ahora que el asunto explota y se viene abajo, la culpa del desmadre. es de los funcionarios. Los alcaldes, diputados y senadores que gobiernan la cosa pública a cambio de una buena morterada no son responsable de nada y nos apuntan directamente a nosotros: somos demasiados, hay que ultracongelarnos, somos poco productivos. Los responsables bancarios que prestaron dinero a quienes sabían que no podrían devolverlo tampoco se dan por aludidos. Todos los intermediarios inmobiliarios, especuladores, amigos de alcalde y compañeros de partida de casino de diputado provincial no tenían noticia del asunto. Nosotros sí. Como diría José Mota: ¿Ellos? No. ¿Nosotros? Si. Siendo así que ellos? No. Por tanto, nosotros? Si.

La culpa, según estos preclaros adalides de la estupidez, es del juez, abogado del estado, inspector de hacienda, administrador civil del estado que, en lugar de dedicarse a la especulación inmobiliaria a toca teja, ha estado cinco o seis años recluido en su habitación, pálido como un vampiro, con menos vida social que una rata de laboratorio y tanto sexo como un chotacabras, para preparar unas oposiciones monstruosas y de resultado siempre incierto, precedidas, como no podía ser de otra forma, de otros cinco arduos años de carrera. Del profesor que ha sorteado destinos en pueblos que no aparecen en el mapa para meter en vereda a benjamines que hacen lo que les sale de los genitales porque sus progenitores han abdicado de sus responsabilidades. Del auxiliar administrativo del Estado natural de Écija y destinado en Barcelona que con un sueldo de 1000 euros paga un alquiler mensual de 700 y soporta estoicamente que un taxista que gana 3000 le diga joder, que suerte, funcionario.

La culpa es nuestra. A poco que nos descuidemos nosotros los funcionarios seremos el chivo expiatorio de toda una caterva de inútiles, vividores, mangantes, políticos semianalfabetos, altos cargos de nombramiento digital, truhanes, pícaros, periodistas ganapanes y economistas de a verlas venir que sabían perfectamente que el asunto tarde o temprano tenía que petar, pero que aprovecharon a fondo el momento al grito de mientras dure dura! y que ahora, con esa autoridad que da tener un rostro a prueba de bomba, se pasan al otro lado del río y no sólo tienen recetas para arreglar lo que ellos mismo ayudaron a estropear, sino que, además, han llegado a la conclusión de que los culpables son... tachan...los funcionarios.

Soy funcionario. Y además bastante recalcitrante: tengo cinco títulos distintos. Ganados compitiendo en buena lid contra miles de candidatos. ¿Y saben qué? No me avergüenzo de nada. No debo nada a nadie (sólo a mi familia, maestros y profesores). No tengo que pedir perdón. No me tocó la lotería. No gané el premio gordo en una tómbola. No me expropiaron una finca. No me nombraron alto cargo, director provincial ni vocal asesor por agitar un carnet político que nunca he tenido.

Aprobé frente a tribunales formados por ceñudos señores a los que no conocía de nada. En buena lid: sin concejal proclive, pariente político, mano protectora ni favor de amigo. Después de muchas noches de desvelos, angustias y desvaríos y con la sola e inestimable compañía de mis santos cojones. Como tantos y tantos compañeros anónimos repartidos por toda España a los que ahora algunos mendaces quieren convertir, por arte de birli-lirloque, en culpables de la crisis.

Amigos funcionarios, estamos rodeados de gente muy tonta y muy hija de puta.

PD. Si alguien, en cualquier contexto, os reprocha -como es frecuente- vuestra condición de funcionario os propongo el refinado argumento que yo utilizo en estos casos, en memoria del gran Fernando Fernán-Gómez: váyase Usted a la mierda, hombre, a la puta mierda".

miércoles, 12 de mayo de 2010

SOÑANDO FUERTE



Nosotros soñamos más fuerte y asi va a trabajar una hincha del Atleti después de celebrar el triunfo la noche anterior.





Queridos amigos, como sabéis soy hincha del Atleti casi desde que nací, ya que era tradición en mi familia apoyar al equipo rojiblanco, desde que era el Atlético de Aviación, por eso, para mi como seguidora del Atlético de Madrid, hoy es un día grande.

Todavía faltan horas para que se enfrente mi equipo,en Hamburgo,al Fulham, y por eso
quiero traeros una pequeña muestra de lo que significa ser del Atleti, porque pase lo que pase esta noche, gane (¡Dios lo quiera!) o pierda (lagarto, lagarto), el sentimiento que me mueve a ser colchonera, va más allá de lo puramente deportivo, no hay definiciones posibles, como dice alguien en este vídeo, no hay explicaciones que puedas dar, sólo sentimientos. Y el sentimiento es el motor que nos lleva a seguir al Atleti esté donde esté, vaya donde vaya...

Soñar más fuerte que los demás es fácil, si llevas esperando este momento durante tanto tiempo.

Ojalá ganemos, pero si no es así, ¡siempre contigo, mi Atleti!.

¡Aupa Atleti!

domingo, 9 de mayo de 2010

YO CONFIESO


Queridos amigos blogueros, lectores todos, fieles o no, que os acercáis a éste, mi rinconcito, y benévolamente acogéis mis palabras, que no tienen más pretensión que haceros llegar mis opiniones o contaros mis cosas, las cosas de éste mi pequeño mundo.

Hoy no quiero hablar de ninguno de esos temas que normalmente a mi me gusta tocar contraviniendo la opinión de los tratados de buenas maneras y protocolo, saltándome las normas que les señalan como “temas tabú” para la conversación; todos aquellos que levanten polémica o puedan ser motivo de discusión, léase política, religión, asuntos íntimos o de personas que no se encuentren presentes, etc.. como veis todos son temas que trato con frecuencia, o sea que me salto a la torera la etiqueta en lo que a conversaciones se refiere, claro que si lo pienso bien, no es lo mismo escribir que hablar, con lo cual puedo escribir de lo que me plazca.



Como hoy, que en realidad lo que quiero es confesar ante todos, ustedes-vosotros, que he pecado. Sé que el sentido de “pecado” es tan relativo como tipos de conciencias hay, como personas somos y como tentaciones existen, pero lo mío… lo mío…¡ay, lo mío!, ¡lo mío no tiene nombre!, bueno, sí lo tiene, lo mío se llama pecado de gula, con todos los sentidos, pecado de sabores y colores, de olor y gusto y hasta de tacto, pecado de oído, al dejarme embrujar por el sonido de esos cracks de crustáceos que se rompen bajo la maza asesina en la mesa, ya sabéis, al estilo de Portugal, que casualmente es el lugar donde se ha consumado la mencionada traición.

Sí, he hablado de traición, me he traicionado a mí misma saltándome el régimen que sigo desde hace dos meses y trece días, ¡¡ahhhhh, ahora me doy cuenta, ahí está, 13 días!!!, con razón me he tirado como loca a la comida, con razón he comido el arroz de marisco relamiéndome en cada bocado, con razón me sabía tan buena la zapateira (buey de mar), ese número, el trece, que es como todos sabemos un número polémico y misterioso, uhmm quizás por eso he decidido ir hoy con mis amigos a comer a Portugal y saltarme la dieta. Ha sido por la influencia del trece por lo que he querido comer postre, más concretamente torta de bolacha (tarta de galletas) y que me haya parecido deliciosamente exquisita, ¡¡uff!!, ahí está la cosa, en el trece.

Bueno, pues yo venía a deciros que fui a Portugal a comer ayer y había pecado comiendo un arroz de mariscos buenísimo y un cocido portugués que no lleva garbanzos, por cierto, “aínda mais” de unos dulces de “échate pa allá y no te menees”, todo ello regado generosamente con vino del país, concretamente de Borba, delicioso también. Yo venía a culparme y a darme golpes de pecho, creyendo que era mi espíritu débil el que me había empujado a cometer ese terrible pecado de gula, pero ahora, me he dado cuenta que, como podéis comprobar, no he sido yo, ¡¡cómo iba a serlo!!, sino que ese número trece coleando en los días desde que empecé el régimen, ha sido el verdadero culpable, él ha ejercido su poder aún desconocido pero no cabe duda que fuerte y poderoso, valga la redundancia, sobre mí, pobrecilla, que se ha dejado simplemente llevar y balancear a merced de las circunstancias.

Decidme ustedes-vosotros, contemplando las imágenes que aporto, si no hubiérais caído como yo, aún sin aparecer el número trece rondando en toda esta historia.

Pues eso, que he ido a Portugal con unos amigos y me he puesto morada por culpa del número trece, ¡ea!.

sábado, 1 de mayo de 2010

ZAPATERO, CON EL CULO AL AIRE



No me gusta empezar una entrada con palabras pesimistas, no quiero ser agorera, pero quizás haber comenzado ya con la palabra “no” sea un síntoma de que lo que voy a decir no es nada halagüeño, ni positivo, ni agradable, sobre todo para aquél que se empeñaba y se sigue empeñando en vivir en los mundos de Yupy y sigue viendo todo color de rosa, un rosa que por su intensidad es casi “rojo pasión cegadora” que no deja ver con claridad más allá de las propias narices. Sí, lo habéis adivinado, estoy hablando del Presidente Rodríguez Zapatero y de su mundo fantástico y onírico, cubierto por una bóveda de magnitudes extraordinarias, extraña y misteriosa, a modo de techo, una bóveda que tan pronto está al alcance de los dedos (de Zapatero) como parece dispararse hacia el infinito y más allá en cuanto se hace amago de tocarla (el paro).

Pero Zapatero no ceja (zeja) en su empeño y sigue haciendo de profeta en su tierra, que es tierra de todos y se va a quedar en tierra de nadie: ¡El paro ha tocado techo!, nos dice, para luego el paro desmentirle con toda la fuerza de los números y seguir subiendo como globo lleno de helio, lo malo es que cada número que engrosa el paro es gente como nosotros, de carne y hueso, es más, podríamos ser uno de nosotros…

Empujado por esa pasión desmedida, que le corona como caudillo libertador de todos los que le sigan con fe ciega, va directo hacia el negacionismo, esa distorsión ilegítima de la Historia o “de la realidad” que aún no es Historia pero lo será, de tal manera negada por él, (recordemos cómo negaba que hubiera crisis) que ciertos acontecimientos aparecen de forma totalmente distinta a como son o a como los ve el resto del mundo, ya sean favorables como desfavorables; Es más, ni siquiera aparecen, se diluyen en una neblina de palabrería y paja que sale de su boca como si fuera un manantial inagotable de justificaciones o razonamientos que no se sostienen de pie, ni siquiera con las muletas de las adulaciones y el peloteo de quienes son satélites girando a su alrededor.

Como satélite ha sido siempre hasta hoy el diario El País que, al parecer, ya se le hace muy cuesta arriba seguir dando vaselina al Gobierno en general y a Zapatero en particular haciendo caso omiso de la cruda, sangrante y despiadada realidad. Aún siguiendo el canon establecido por los socialistas del circunloquio y el eufemismo, ha sido capaz de criticar duramente la labor de éstos, hasta el punto de advertirles y vaticinar un colapso capaz de “pauperizar”, (véase el eufemismo para decir empobrecer) a las familias españolas, será a las que no lo estén ya.

Llegados a este punto, me pregunto si por fin Zapatero se ha enterado: 1º que hay una crisis, y así reconozca que el hecho de negarla no ha podido espantarla y 2º que mucha de la culpa de esta crisis que todavía hoy cae como una losa sobre España, la tiene él y su nefasta gestión, o a lo mejor, sigue en sus trece echando la culpa al cambio climático, (Intervención en la Asamblea de la ONU en 2009), al ajuste de la construcción, que decía la propaganda del famoso PLAN “E”, al capitalismo sin límites, a que en todo el mundo hay crisis y, por supuesto, a Aznar y al PP, ¡ qué boda sin tita Juana!, estos últimos se han convertido en los comodines con los que el Gobierno juega cuando no tiene cartas. Antes, a Zapatero le daba tiempo de sacarse ases de la manga, (léase cortinas de humo de todo tipo), lo que pasa es que ya se le han acabado, ¿por qué?: Porque cuando la tasa de paro del primer trimestre del año se sitúa en el 20,05% de la población activa y los desempleados alcanzan la cifra de 4.612.700, no hay cara de póker ni gesto alguno capaz de disimular que uno se queda con el culo al aire, y hoy, el diario El País se ha dado cuenta y ha caído del caballo. Después de esta brecha, ¿seguirá el idilio?.

sábado, 24 de abril de 2010

A LA FERIA, SIN SALIR DE CASA.


Me gusta mi barrio los sábados de primavera, en las mañanas soleadas. Cuando me levanto, lo primero que hago es asomarme a la terraza y echar una ojeada al hormiguero de gente que entra y sale de El Corte Inglés, con bolsas, bolsones o bolsitas, también sin bolsas, la crisis supongo que se tendrá que notar.

Un ir y venir de gente que es la savia que circula por las venas o calles, la vida que se mueve, es lo que tiene vivir en el Centro, que tomas el pulso a la ciudad con una simple ojeada, claro que también tiene la desventaja de no poder aparcar en la puerta de tu casa, ni salir a tirar la basura de trapillo porque las terrazas de los bares, se van llenando de gente.

Hay un cierto frenesí en el ambiente y se ven colores fuertes y alegres en la ropa que llevan los viandantes, observo el look en la gran pasarela de las aceras y me doy cuenta que hay un totum revolutum, sobre todo entre las féminas, botas altas, las primeras sandalias, mangas cortas de camisetas se cruzan con parkas, chaquetas y jerseys. Los hombres, en esto de dar con las prendas adecuadas para los cambios de estación, creo que lo tienen más fácil, al menos hay mucha más uniformidad, quitan o ponen jersey.

Me siento tan bien que sería capaz de comerme un pollo asado entero, teniendo en cuenta, eso sí, que soy heterosexual y luzco una hermosa melena, que no quiero jugármela por un quítame allá una alita. No es que quiera desacreditar al bueno de Evo pero lo que no me pondría hoy, ni en pleno diciembre tampoco, sería la horterada de jerseys que luce el gachó. Eso tiene que afectar a las neuronas, me parece a mí.

¡Ay! Qué ganas también de ir a la Feria de Sevilla, con lo cerquita que me queda y que no puede ser este año tampoco, ¡a ver si el año que viene!…Para ver si se me pasa este deseo de echar a correr tras el pescaíto frito y el fino de las casetas, la visión de los farolillos y el revuelo de los trajes de gitana al bailar las sevillanas, me voy a poner mi delantal de flamenca, rosa roja de tela en el pelo, voy a abrir de par en par las ventanas que entre el aroma del azahar de los naranjos de la acera y voy a dejar el pollo para otro día, porque hoy me voy a comer unos gambones a la plancha para entrar en materia regados con un blanco de la tierra, de esta tierra por la que le doy gracias a Dios, ese Dios, que según mi enemigo íntimo Pantagruel, es la eterna pregunta, y para mí es la respuesta, que en eso también hay opiniones. Gracias por todo esto, mi barrio, el sol, la primavera, la gente, el humor y el amor, el azahar y los gambones, también por mis amigos y mis “enemigos”, sólo los íntimos, y gracias porque hoy, aunque no esté allí físicamente, hay una parte de mí que bailará paseíllos, pasadas, careos y remate.

domingo, 18 de abril de 2010

NUESTRA PEQUEÑEZ


Lo hemos oído, leído y visto en las noticias, hay una lluvia de ceniza que paraliza Europa en sus comunicaciones aéreas, el culpable es un volcán de nombre impronunciable, al menos para los que no dominamos la lengua islandesa: “Eyjafjallajökull”, .

Lamentablemente, no ha sido el único ejemplo en los últimos meses de cómo la Naturaleza se rebela contra el hombre de manera completamente destructiva, no en este caso concreto que, al fin y al cabo, si no vamos a tomar un avión o tengamos intención de respirar directamente el polvillo, no puede hacernos demasiado daño, pero esto me ha dado que pensar; me he puesto a reflexionar sobre la pequeñez del hombre que, por mucho que se empeñe, en realidad, no puede dominar la Naturaleza, salvo en algunos contados casos en los que ésta no desata su furia.

Terremotos, tifones, inundaciones, tsunamis, volcanes en erupción, se han sucedido en la última década. La Oficina de la ONU para la Reducción de Desastres (ISDR) estimó que en los últimos 10 años han ocurrido unos 3.800 desastres naturales que costaron la vida a más de 780.000 personas, de los cuales el 60 % fueron a causa de terremotos.

El hombre lucha contra la fuerza de la Naturaleza, pero ésta sigue ganándole la batalla, a veces de manera violenta como en el caso de Haití, y otras veces de modo continuado como las sequías, enfermedades que merman la población, etc…Por si fuera poco, además, es el mismo hombre el que acelera con sus acciones el efecto destructor de la Naturaleza o incluso destruye poco a poco el medio ambiente.

Lo que deberíamos tener claro todos es que somos pequeños, a pesar de la grandeza del hombre como obra maestra de Dios, la verdad es que el hombre tiene que aceptar su pequeñez respecto a la magnificencia de la Naturaleza, del Macrocosmos; somos muy vulnerables, apenas una leve y minúscula existencia entre millones y millones de seres humanos con los mismos o parecidos deseos de trascendencia que nosotros.

Nuestra soberbia y falta de humildad nos impide ver más allá de nuestras narices, pero basta una ojeada a cualquier comparativa de tamaños entre nuestro querido Planeta Tierra y la Gigante Roja Antares, por ejemplo, para darnos cuenta de que no somos nada más que polvo, algunos, como Carl Sagan, dicen que polvo de estrellas, pero bien podía ser polvo de ceniza, de esa ceniza que hoy llueve en media Europa.

Tal vez, como decía Julio Garrido Malaver, poeta peruano:

Quizá la Vida sea
solamente
afán de regresar
a lo que fuimos..

Ahora ya lo sé:
bueno es morir,
¡Y después levantarse !

sábado, 10 de abril de 2010

ABRIL


Ustedes perdonen, pero de todos los meses del año, tengo yo debilidad por el mes de abril desde hace tiempo. Porque nadie podrá negarme que Abril es primavera y es ese sol que toma fuerzas, se envalentona y deja atrás su timidez, para ser protagonista en el paseo y el parque; es en Abril cuando se viste España de punta a punta de trajes de fiestas grandes, a veces de Pasión y siempre de pasiones, del morado nazareno a los lunares y volantes, de feria, de farolillos y música de guitarra.

Abril es el Bando de la huerta murciana y son los moros y cristianos de Alcoy, Villajoyosa, Villena, en las que se llenan las calles de Maseros, Contrabandistas o Andaluces, Bandoleros, Mirenos, Pescaors o Marineros, Bucaneros o Piratas, Corsarios, Zíngaros, etc.. Es abril, el mismo al que el refrán anuncia con mil lluvias, y también es un abrir de par en par las flores y el corazón a la vida.

Me gusta abril porque no es previsible en el tiempo, puede sorprendernos con un día de primavera, que el cuco se encargará de cantar, o con una tormenta, pintando el cielo de gris y plata.

Abril de Cervantes y Garcilaso de la Vega, de Shakespeare y San Jorge, de rosas y libros, donde las letras son pétalos escondidos entre hojas y cubiertas, y las flores se plantan en historias ficticias o reales, o en versos de poemas inéditos o aprendidos de memoria en nuestra infancia.

Tengo en mi haber versos recitados y recuerdos de algún abril de musas y de lunas, que alguien me susurraba al oído, suavemente, con mirada enamorada.

Murió Edouard Manet en un abril impresionista y nos dejó su Olympia descarnada, desafiando al mundo con descaro.

Cantaron a abril en sus versos los hermanos Alvarez Quintero y hoy traigo algunos, porque, también, en abril nacieron mi hija y mi hermana, y quiero regalarles un ramillete de versos:

Abril ama, sueña, engríe
Canta, bulle y alborota;
Abril es clavel que brota
Abril es boca que ríe.

¡Abril! ¿A quién no has dejado
El recuerdo de un amor
Y las hojas de una flor
En el libro más preciado?

(Abril, Hnos. Alvarez Quintero.

lunes, 5 de abril de 2010

¡¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!!


Vuelvo de las vacaciones con el corazón lleno. Feliz y renovada, la fuerza de la familia, de los que me quieren, es una inyección de vitalidad y alegría. Estar con los míos y celebrar la Pascua juntos hace que me sienta afortunada y me hace también saber que, aún en la distancia, el amor de la familia es inquebrantable, como también lo es el amor de Cristo hacia cada uno de nosotros.

Hace cinco años que, poco después de inaugurar este blog, escribí una reflexión en la Semana Santa de aquel año 2005, he querido traerla hoy de nuevo, porque no he variado ni un ápice, aquello en lo que creía entonces y sigo creyendo, con más fuerza si cabe, hoy.

UN PARÉNTESIS PARA MEDITAR (Jueves, 31 de marzo de 2005)

"Este paréntesis de la Semana Santa me hace cada año meditar sobre la fe en general y sobre mi propia fe en particular.La belleza de las procesiones que salen en cualquier rincón de nuestra geografía durante estos días, el silencio profundo, la devoción de muchos, la curiosidad también de otros, la contemplación como espectadores o la participación como cristianos de los que llenan las calles flanqueando las aceras, mientras los pasos se suceden entre tambores o bandas, en medio de las luces de los cirios y faroles, no deja cada año de sorprenderme, de remover por dentro ese anhelo que tenemos los seres humanos a lo largo de la historia de alcanzar la trascendencia de nuestro propio "yo".

No es en la Pasión ni siquiera en la Muerte donde Cristo da la talla de Dios, porque, aun siendo éstas grandes pruebas para cualquier persona que decide morir por lo que predica, no dejarían de ser "posibles" para cualquiera, ya fuera un "loco" que afirmaba perdonar a quien le mataba, ya fuera un "revolucionario" que prometía un mundo mejor para quien dejara todo y le siguiera, ya fuera el adalid del "amor universal".

Lo que le da la talla de Dios a Cristo es vencer a la muerte tres días después de haberla sufrido, demostrarnos que la Vida puede existir aun habiendo muerto. Ahí está la piedra angular de la fe, en ese Cristo es en el que creo, aunque al que padeció y murió por mí, le amo del mismo modo que El me amaba cuando en su Cruz, al perdonar a los que allí estaban, también me estaba perdonando a mí.

Me conmueve pensar que por medio de su Resurrección se hace posible mi trascendencia después de la vida, de esta vida que El sabe que tanto quiero.

viernes, 2 de abril de 2010

VIERNES SANTO




"...Ya es de noche. Contemplando a Cristo muerto en la cruz, pienso en tantas injusticias y sufrimientos que prolongan su pasión en todos los rincones de la tierra. Pienso en los lugares donde el hombre es ofendido y humillado, maltratado y explotado. En cada persona herida por el odio y la violencia, o marginada por el egoísmo y la indiferencia, Cristo sigue sufriendo y muriendo. En los rostros de los «derrotados en la vida» se dibujan las facciones del rostro de Cristo que muere en la cruz. Ave, crux, spes unica! De la cruz brota también hoy la esperanza para todos..."

Palabras de S.S. Juan Pablo II al final del rezo del Vía Crucis en el Coliseo Romano, el Viernes Santo por la noche (10 de abril de 1998)

domingo, 21 de marzo de 2010

ACTOS DE FE


La Primavera se nos colaba de rondón anteayer a las 18:32 de la tarde, y se instalaba en nuestras ciudades, cómodamente, como Pedro por su casa, permitiéndose incluso no mostrar el sol en algunos sitios o, como hoy aquí en Badajoz, dejar caer una granizada on the rocks con granizos como garbanzos, que ha sido impresionante, como muestran las imágenes que adjunto a la entrada hechas por mí, así que lamento la calidad de las mismas.



Tendremos que hacer un acto de fe y afirmar que sí, que la Primavera ha venido pero, como es tradicional en ella y nosotros así lo confirmamos, nadie sabe cómo ha sido. La granizada que hemos sufrido hoy en Badajoz y la tromba de agua, no es precisamente la imagen primaveral esperada.

¡Actos de fe! Hacemos muchos actos de fe a lo largo del día, durante toda nuestra vida; estamos continuamente haciéndolos. Podemos ser creyentes o no, los actos de fe a los que me refiero no tienen que ver con la fe religiosa, yo diría que todos, sin excepción, hemos sido, somos y seguiremos siendo también, unos crédulos, es decir, creemos con ligereza y fácilmente, por ejemplo, todo lo que nos cuentan los periódicos, la televisión, la radio. No digo yo que algunas veces no pongamos en tela de juicio la información que recibimos si nos parece inverosímil, quizás la primera vez que la leemos, vemos u oímos, pero en cuanto la difunde más de un medio de comunicación, ¡ya está! la damos por válida.

No nos cabe en la cabeza que en este mundo de hoy, donde las comunicaciones no corren, sino que vuelan, donde documentarse de manera fehaciente (ya está ahí otra vez el acto de fe) puede estar a golpe de llamada de teléfono, de clic de base de datos, de fax, etc.. alguien pueda equivocarse y dar un titular o la noticia entera como válida, siendo falsa o, cuando menos, tratándose de un error. Pero estas cosas pasan, ¡vaya si pasan!, que se lo pregunten a los bomberos catalanes que confundieron con los etarras, un sambenito que les perseguirá, como bien dice Periodista Digital, durante toda su vida, o mientras existan las versiones online de los periódicos digitales que no eliminaron la noticia, ni la modificaron con la versión auténtica.

¿Cuántos de nosotros pensamos que la noticia, en la que se incluía el vídeo de Carrefour con los bomberos, era falsa del todo? Salvo su familia y amigos, y no sé yo si algunos incluso dudarían, creo que la gran mayoría la tomamos como buena. Yo, personalmente, la creí y, lamentablemente, por lo general, suelo creer lo que veo publicado en más de un medio de comunicación.

Actos de fe continuos, lo que digo.

domingo, 14 de marzo de 2010

CINCO AÑOS DE SHIKIHOUSE


Shikihouse está de cumpleaños, este blog cumple hoy cinco años, es el tiempo que ha pasado desde que escribí mi primera entrada, bastante escueta por cierto, y cuyo título era: “Porque me siento bien”. Una entrada que pensé que nadie leería, y quizás nadie lo hizo…

En cinco años han pasado muchas cosas, de algunas de las cuales he sido testigo directo, y de las otras, telespectadora. Como digo cuando tengo que definir mi blog, aquí he transformado en palabras la realidad que me acaricia o me sacude el alma, y también lo que, sin ser realidad, desearía que lo fuera; aquí he criticado y alabado, he llorado por las víctimas de la violencia, ya viniera ésta de manos de los hombres, como de manos de la Naturaleza, he reivindicado y apoyado, he bromeado, rimado y soñado. He levantado mi voz a favor de la vida.

Aquí he abierto mi alma, que ha levantado el vuelo entre la palabra y la imagen, he dejado escapar el suspiro acongojado de la tristeza y ha resonado la risa fruto de mi alegría, aquí he traído mis dudas y pregonado mis verdades, a veces como las del barquero, crudas y francas, siempre libres, sin ánimo de herir a nadie, pero sí con el ánimo presente de constatar lo que he considerado injusticias, de esas que escuecen en el corazón, porque a lo largo de estos años me he dado cuenta, y ya lo he dicho en estas páginas, que hay que ser fieles a nosotros mismos, a nuestras ideas y creencias y defender aquello en lo que creemos y lo que pensamos.

He compartido con mis visitantes momentos de mi vida íntimos y personales, como podía haberlo hecho con cualquiera de mis amigos compartiendo un café y confidencias. Estas páginas han sido testigos de algún capítulo de mi vida en el que ésta dio un giro de ciento ochenta grados,encrucijadas que fue un alivio compartir con vosotros, al igual que también me aliviaron y animaron los comentarios recibidos de vuestra parte, porque este blog se ha escrito durante un tiempo desde otra tierra que no es en la que vivo ahora y quizás, aún no lo sé, se escriba desde otra a partir de ahora, ¡quién sabe!.

¿Y la gente? Los que por aquí han desfilado y han dejado comentarios de apoyo y ánimo, como ya he dicho, pero también disintiendo, debatiendo o ratificando mi opinión vertida en lo escrito, a lo largo de estos años han sido muchos, algunos visitantes de paso, otros que con el tiempo fueron desapareciendo para dar paso a los nuevos, otros más que, lamentablemente, tomaron caminos diferentes y a los que perdí la pista, otros que, adorablemente fieles, siguen viniendo por este lugar; todos, todos, sin excepción, ya estuvieran a favor o en contra de lo que yo escribía, debatieran fervientemente lo escrito en mis entradas, o se solidarizaran con lo expuesto, todos, repito, me han enriquecido, honrado y alegrado con su visita y comentario, y, afortunadamente, siguen haciéndolo porque, aunque me encanta escribir, si nadie me leyera o comentara, me resultaría muy difícil seguir haciéndolo en este medio.

Como si de un regalo de cumpleaños para mi blog se tratara, casualmente, hoy he culminado el arreglo de mi portátil, desde el que escribo, con lo cual me atrevo a decir que mis entradas no serán tan espaciadas como en estas últimas semanas. Egoístamente, más por mí que por nadie, porque esas cosas que se quedan en el tintero, sin decirse, sobre todo las críticas, luego se enquistan y se convierten en resentimientos difíciles de sanar. No os preocupéis, no pienso dejar que nada se enquiste.

Mi deseo es seguir otros cinco años más, al menos, pero Dios dirá. Lo que sí quiero es daros las gracias a todos los que pasasteis por aqui, a los que seguís haciéndolo, me siento afortunada porque he conocido gente maravillosa en la blogosfera, artistas del verso, de la ironía, del humor, del dibujo, artistas que llegan al corazón y lo acarician con su arte con la sencillez de los grandes y esa cercanía entrañable de lo familiar.

viernes, 5 de marzo de 2010

LA MIRADA DE DIOS


Quiero hablaros de El, de cómo le conocí, de cómo entró en mi vida y sigue en ella, de cuánto le amo y de cómo, a pesar de todo, no supe encontrarle al principio, no supe verle estando junto a mi, pero sí que sentía y sigo sintiendo un gran vacío cuando me alejo de su lado.

Supe que me amaba porque cuando estoy lejos me envía mensajes con el viento, me deja señales en las hojas de los árboles, en las olas del mar, hasta los pájaros me hablan de él cuando entonan sus dulces melodías; se asoma en la mirada de los otros para que yo, al mirarles, le vea. Me llama con distintas voces, a gritos o susurrándome, para que yo responda; me espera en la calle y yo, tonta de mi, muchas veces me he cruzado con El y no le he visto. A pesar de los innumerables “post-it” que coloca en todo lo que me rodea.

Me ha extendido sus manos en cada mano abierta que he encontrado, incluso en aquellas replegadas, recogidas en dolor, en rabia, en impotencia, estaba su mano escondida para que yo la encontrara, y no la encontré.

Sin embargo, cuántas veces también, sabiendo donde estaba, evitaba pasar por allí para no verle. Taponaba mis oídos con lisonjas, promesas, mentiras, dádivas a mi vanidad; para no oír su voz. Tapaba mis ojos con velos de colores brillantes, frágiles como alas de mariposas que, al final, siempre dejaban entrever la luz que Él desprendía y, entonces, cerraba fuertemente mis párpados porque creía que así se marcharía, que me dejaría en paz, que se daría cuenta de lo mucho que me cuesta seguirle, de lo difícil que es desprenderme de todas mis imperfecciones, de lo fácil que es abandonarse y dejar que te lleve la corriente, basta con dejar que la flojedad te invada, de la cabeza a los pies, no oponer resistencia. ¡Y Él me pedía nadar contra corriente!.

No hubo manera, me enamoré perdidamente de Él un día en el que se agotaron los abrazos en mi mundo. Me enamoré de Él y entonces pude descubrir su sonrisa que abarcaba mi vida de lado a lado, llenándolo todo de esperanza y alegría. Me enamoré de Él en el momento que volví la cabeza y allí estaba con sus brazos abiertos llamándome por mi nombre.

Al igual que Lope de Vega me pregunto cada día a mi misma ¿Qué tengo yo que mi amistad procura?, y no sé responderme. Así que aquí estoy queriéndole y dejándome querer. He aprendido que Dios llama a cada uno por su nombre, nos conoce y con cada uno de nosotros ha tenido un encuentro. Nuestra acogida depende de lo frágiles que sean las alas de mariposa que tapen nuestros ojos para poder ver la mirada de Dios.

sábado, 27 de febrero de 2010

CORTES DE MANGAS



Me gustaría contaros una anécdota familiar en la que intervino mi hermano pequeño cuando éste contaba unos 3 años y, acompañado de mi madre, subía en el ascensor de casa junto con otra señora desconocida. La buena mujer, según testimonio de mi madre, tenía un mostacho digno de un sargento de la guardia civil, dicho con todo el respeto, y no es de extrañar que mi hermano, un niño que no entendía de diplomacia y, todavía no había entrado en el mundo de las “mentiras piadosas” o del “saber callar a tiempo”, con su dedito levantado hacia el bigote de la señora dijera: “mamá, esta señora tiene bigote”.

Tras el comentario, y después de un tenso silencio, donde se podía cortar el aire del pequeño habitáculo del ascensor, y de que mi madre deseara que se la tragara la tierra, la señora bigotuda en cuestión increpó a mi hermano casi gritando diciéndole que era un maleducado y un niño “muy malo”, a lo que mi madre, repuesta como por resorte del sentimiento de vergüenza ajena y defendiendo a su cachorro le contestó a la señora queriendo apaciguarla: “señora, el niño no dice nada más que lo que ve”.

Al oír luego la anécdota en boca de mi madre siempre añadía: “menos mal que el ascensor se paró, no pasé más vergüenza en toda mi vida”.

Y es que, la buena educación es algo, no solamente relativo a las circunstancias, sino tan frágil como la verdad, la dignidad, la hipocresía, el eufemismo y la mentira, y todo ello se tambalea si se dan las coordenadas adecuadas.

Sirva esta introducción para comentar el gesto que se ha dado en llamar la “peineta” de Aznar que, por cierto, es un corte de mangas de toda la vida, quizás un poco abreviado (le faltó la parte del levantamiento del brazo) pero eso de “peineta” ¿de donde viene?.

Considerar si fue afortunada o no la respuesta que el ex Presidente del Gobierno dio a los jóvenes que le increpaban llamándole “asesino”, “terrorista”, “cabrón”, "mentiroso” y otra serie de improperios más, no viene al caso, creo que hay unanimidad en que no fue de ningún modo afortunada, sobre todo teniendo en cuenta que había fotógrafos, (sí, con todo el sentido hipócrita de la frase), y si fue afortunada para alguien, fue sin duda para todos los detractores de Aznar incluyendo los miembros del Gobierno;

Para mi el gesto es, sin embargo, comprensible, humano, lógico e incluso lo dulcificó la sonrisa que mostró en la cara mientras lo hacía, no me digáis que no. Una servidora no hubiera sonreído en su lugar y quizás hubiera redoblado los insultos hacia quien los profería, todo ello por varias razones: porque una está harta de ofrecer las otras mejillas, sí, porque ya no vale con ofrecer “la otra”, sino que tienes que tener guardadas muchas y muchas más. Porque hay gente que no entiende los razonamientos verbales, porque defender la dignidad propia y la de los demás, si se tercia, siempre es una buena justificación para saltarse “la buena educación”, y por una última razón, para mí la más convincente, para devolver los continuos cortes de mangas, peinetas, o como se le quieran llamar de las que los ciudadanos en general y la oposición en particular estamos siendo víctimas constantemente por parte de este Gobierno que sí es desafortunado, hipócrita, eufemístico y lo más suave que podría decírsele es que es maleducado.

Ya he criticado en muchas ocasiones desde aquí lo que podríamos considerar los cortes de mangas del Gobierno, esas “peinetas” que lucen con toda naturalidad, como folklóricas en cualquier escenario, paseándolas con talante e insolencia, de manera tan eufemística que nadie diría que son lo que son, una manera de hipnotizar al personal mientras lo van sodomizando "educadamente", así como suena.

La última “peineta” que nos ha colocado el Gobierno haciendo un descomunal corte de mangas a los Derechos Humanos, concretamente al artículo 3 que dice: “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”, ha sido la aprobación de la llamada eufemísticamente “Ley de Reproducción Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo” o sea una licencia para matar.

El Gobierno se ha limpiado literalmente el culo con la lista del millón de firmas de ciudadanos recogidas en contra de esta Ley.

Un corte de mangas, con todas las de la “ley”, nunca mejor dicho, ha supuesto el espectáculo vergonzoso de las imágenes de Bibiana Aído, Leire Pajín y otros miembros del Gobierno, abrazándose y felicitándose por la aprobación de la Ley, de igual manera que si hubieran descubierto la vacuna para curar cualquiera de las enfermedades incurables existentes hoy en el mundo.

¡Y aún le llaman maleducado a Aznar! Vamos a apearnos de esa hipocresía de una puñetera vez, a desmarcarnos de esta tónica actual de disfrazar la verdad con vestimentas tan frágiles que son solamente harapos que se deshacen en cuanto les llega una ráfaga de viento.

Gandhi decía: " La verdad nunca daña una causa que es justa", entonces ¿por qué se empeña el Gobierno en maquillar todo y ver la paja en el ojo ajeno desdeñando la viga en el propio?.

Al pan, pan y....volviendo a la anécdota del principio, ¡al bigote, bigote!.