sábado, 17 de marzo de 2012

LA CRISPACIÓN



Tengo una amiga, lectora y seguidora de mi blog, que me anima siempre a escribir y a no dejar pasar tanto tiempo entre una entrada y otra, lo cual le agradezco pero, obviamente, no cumplo, muy a mi pesar; A esta amiga no le gusta nada cuando escribo sobre “política”. dice que le gusto más cuando lo hago sobre sentimientos, y reconozco que no es la única, pero yo creo que la política lo inunda todo, tiene unos largos tentáculos que llegan a todos los rincones de nuestra vida, nos influye y condiciona de tal manera nuestra existencia que puede trastocar, y de hecho lo hace, los sentimientos. 

Por eso hoy, después de publicar la presente entrada, la llamaré por teléfono para decirle que no se equivoque, que aunque parezca que hablo de política, en realidad no es así, porque de lo que quiero hablar en esta entrada, es de puros sentimientos. Estaréis de acuerdo conmigo en que la crispación es un sentimiento que últimamente la mayoría de nosotros experimentamos muy a menudo.

Seguro que esa palabra ha sonado y suena sin parar en vuestros oídos en los últimos tiempos. La crispación se extiende como la pólvora y va haciendo mella en nosotros. Sólo hace falta echar un vistazo a nuestro alrededor, poner un poco de atención a lo que se comenta, encender el televisor, abrir un periódico o mantener abiertos ojos y oídos para poder sentirla. No se ve, ni se toca, pero se huele, se hace notar.

La crispación nos acompaña como una sombra pegada a nuestros talones y nos hace saltar a la mínima de cambio, en cuanto se nombran determinadas cosas: paro, sindicatos, huelga, copago, impuestos, y una serie de innombrables que tienen la facultad de destapar pequeñas cajas de Pandora que, al parecer, y aunque a algunos les haya cogido por sorpresa, todos tenemos en nuestro interior.


En medio de una crisis a la que, por cierto, empiezo a pensar que ese nombre le queda tan sumamente pequeño que parece un cruel eufemismo, nos dedicamos a malgastar energías en exasperarnos con el gobierno actual, con el anterior, con el jefe en el trabajo, con los compañeros, con el vecino, con el tendero, con el conductor del autobús, con el de al lado, con los amigos, etc..Estamos divididos, continuamente cabreados y enemistados con todo aquél que no piense como nosotros, pagamos nuestra irritación con los que tenemos más cerca y nos hemos vuelto tan suspicaces que tenemos la confianza completamente minada.

Un panorama desolador, aunque nadie pueda decir que no tengamos razón, es más, si no nos comportáramos de ese modo quizás no seríamos nosotros, genuinos españoles, ya sabéis, aquello de la sangre caliente que nos sirve para justificar, en cierto modo, la visceralidad de nuestras acciones.

A pesar de todo, personalmente he comprobado que después de enzarzarme en discusiones apasionadas defendiendo mi postura, de despotricar contra lo que no creo justo, poner verdes o justificar a los políticos, renegar de sus decisiones o apoyar otras con determinación, etc... después de haber malgastado mi tiempo en irritarme, enfadarme y crisparme hasta la extenuación, lo que he conseguido es: NADA.

No existe la menor posibilidad de que los criterios de los demás cambien sólo por el hecho de que yo defienda otros, por muy argumentados que estén, del mismo modo que yo tampoco lo haría. Pero lo que cada vez tengo más claro es que la crispación nunca nos llevará tan lejos como la solidaridad en arrimar el hombro para salir de esto, una solidaridad de TODOS, incluidos los mismos políticos objeto de nuestras críticas y motivo de la crispación.

Mi amiga estará contenta porque esta entrada está plagada de sentimientos, de todo aquéllo que alberga el corazón y nos hace vibrar, que puede herirnos o nos alegra, nos enfada o nos sorprende,  nos entristece o hace que nos sintamos eufóricos, nos machaca o nos  asfixia  como la crispación.





2 comentarios:

Antonio dijo...

Gracias por la genial definición, de algo que todos tenemos, o tuvimos en algun momento de nuestra vida "Crispación".P.D. La crispación es algo innato en el individuo como los el sentimiento......

Shikilla dijo...

Gracias a tí por comentar mi entrada, últimamente son escasas las opiniones que se vierten en en ellos, por culpa del facebook o twitter que es donde me comentan. Un saludo, Antonio.