domingo, 1 de diciembre de 2013

TÚ NO LO SABES...





Me sentaré a esperar que den su fruto todos los cálidos besos que un día puse en tu piel, cuando llegaban las noches frías del invierno, y a que germinen las sonrisas que sembré en las mañanas de abril vestidas de primavera.

Esperaré, balanceando mis piernas en el tiempo, contando los segundos en voz alta que me separan del color de tus ojos, del aliento de un susurro en mi cuello, de la espuma de las olas que bañaron nuestros cuerpos, del vuelo de la alondra que fotografiaste y de la infinita belleza de las puestas de sol, que juntos contemplamos.

Esperaré, mirando al cielo, la lluvia de palabras que riegue tu vuelta, que empape mis ansias del abrazo tuyo, de mi abandonarme y del amor nuestro.

Porque tú no lo sabes, pero sembré corazones en mi huerto con la esperanza tan sólo de que nunca me faltara una pizca de amor para darte. Y tampoco sabes, que nunca te fuiste del todo.

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