lunes, 6 de octubre de 2014

SOLEDAD




 Soledad que te asomas a mi noche, desde la inmensa ventana del silencio, y en el alféizar de las horas vacías, derramas lunas eternamente menguantes. Eres la mano que asfixia el corazón, haciéndole vivir en la espesura de un bosque de recuerdos astillados.

 Atrasas los relojes y robas campanadas para que el tiempo se detenga en los suspiros. Soledad que anega el alma como mar que se desborda...hazte a un lado y déjame acomodar los recuerdos en mi lecho, a modo de almohadón de pluma y seda.,

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