sábado, 10 de diciembre de 2005

¿Por qué nos complicamos la vida?


A veces me pregunto ¿por qué nos complicamos tanto?. Cuantos menos problemas tenemos, más los buscamos. El hecho tan sencillo de vivir se nos convierte a veces en una pesadilla, tan sólo por querer hacer de la vida un puzzle lleno de piezas nuevas que podamos encajar con las que ya tenemos. Piezas, que muchas veces son tan inútiles, que no aportan nada importante, y nos olvidamos de buscar las piezas que sí importan, las que darían verdadero sentido a nuestra vida.

Complicamos todo, los hechos más normales de nuestra existencia, a veces, los transformamos con nuestras dudas, con nuestro egoísmo, con nuestros miedos, en muros altísimos que nos resultan tan difíciles de escalar que desistimos de hacerlo antes de saber si verdaderamente podíamos conseguirlo.

Con nuestra familia, amigos, compañeros, vecinos, nos obcecamos en encontrar aquello que nos separa, mucho más que lo que nos une a ellos. No digo que si hay cosas que uno no puede arreglar, por arte de birlibirloque se arreglen solas, pero en muchas ocasiones tiramos la toalla antes de comenzar la batalla.

Estoy, aunque sólo sea teóricamente, con los que luchan hasta el final, estoy con los que no se rinden, con los que aparcan sus diferencias para comprender al otro, con los que ignoran los convencionalismos si creen que éstos les apartan del ser amado, con los que perdonan y con los que no olvidan, porque olvidar no supone perdonar, sino que cuando se perdona no hay que olvidar el hecho que propició ese perdón, para tener presente que un día fuimos capaces de dar a alguien otra oportunidad, y de que si queremos tenerla también para nosotros, hay que pedir perdón. Lo peor de nosotros mismos es que muchas veces olvidamos o no nos damos cuenta de que herimos al otro, nos falta empatía, ponernos en el lugar de los demás. Tal vez en este mundo haga falta mucha más empatía y muchas menos complicaciones. Me pregunto si existirían todas esas ONGs si hiciéramos mucho más uso de esa empatía.

Otro día más, en el que mi filosofía casera, hace que nazcan dentro de mí todo tipo de dudas existenciales que nadie puede disipar. Otro día más, en el que descubro por enésima vez que me complico la vida absurdamente, lo confieso.

2 comentarios:

Jesus dijo...

Realmente es cierto, siempre nos complicamos demasiado y si por un momento estamos bien o nos sentimos bien, buscamos la manera de complicar esos momentos de tranquilidad, no entiendo porque somos así!!!

Anónimo dijo...

Cierto, porque siempre transformamos hasta lo más minimo en un enorme problema?, porque no somos capaces de darle o buscar una solucion más simple a todo?, Porque por naturalidad nos obsesionamos con cosas que a la final alcanzamos aun sabiendo que no nos traeran nada bueno, solo por tener eso que tanto anhelamos probamos sabores amargos en nuestras vidas, no digo que sea malo arriesgarse probar cosas nuevas, pero es necesario pensar con cabeza fria y con mucha anticipacion las consecuencias que nuestros actos podrian traernos más adelante para no tener que lamentarnos luego cuando ya no se pueda recoger la leche derramada.A la final todos nosotros somos un gran Dilema! :)Ile! :)"