jueves, 28 de febrero de 2008

MI VOTO ES MI VOZ


Hoy he votado por correo y todavía, a pesar de haber ejercido ya muchas veces mi derecho y mi deber de votar, el hecho de meter la papeleta en el sobre y éste en la urna, esta vez en el mostrador de Correos, me produce un sentimiento especial.

Es el derecho a manifestar lo que opino, lo que quiero, a quien apoyo y doy mi confianza, es el deber de participar en la evolución de mi país, haciendo que las cosas cambien o sigan como están. Mi voto es mi voz.

Porque cuando mi voz se traduce en una papeleta con unas siglas determinadas, estoy metiendo también en el sobre mi esperanza y la ilusión de que determinado proyecto tenga cabida, se desarrolle y se cumpla; y porque lo hago con la responsabilidad con la que elegiría, para mí y para los que quiero, lo que yo creo mejor; Por todo ello, me siento agredida moralmente si alguien menosprecia mi voto o a los que yo he votado, si alguien me llama “imbécil” por votar otro partido que no es el de ellos, si alguien me llama “turba mentirosa”, si alguien se mete y arremete contra mis creencias denominándolas “teocracia humillante y estúpida”, si alguien dice que “lucha con la palabra” y luego resulta que esa palabra equivale al insulto.

Defienden la alegría desde un sentimiento oscurantista de venganza y así no hay alegría completa, siempre tendrán la espina clavada de que hay otros que no opinan como ellos, de que la libertad de opinión y expresión pasa por aceptar que aquí no hay un partido único, que ese monolitismo significaría retroceder en el tiempo y en la Historia.

No quiero inhibirme, cruzarme de brazos, silenciar mi voz, mientras forme parte de un grupo de personas a las que nos unen demasiadas cosas, muchas más de las que nos separan, territorio, lengua, Historia en común y no quiero hacerlo porque el día de mañana a mis hijos, tal vez a mis nietos, podré decirles que yo también fui protagonista y tomé parte en esa Historia, combatí lo que creí malo y defendí lo que me pareció bueno para la España que les dejaremos en un futuro.

Y porque les enseñaré que si algo no les gusta, si quieren cambiar algo, su voz y su voto pueden hacerlo. No hay más caminos.

Me produce tristeza el hecho de que mucha gente se desencante de la Política, cierto que dentro de ella hay mucha mezquindad, mucha hipocresía, mangoneo, mamoneo...todo lo que se quiera, precisamente por luchar contra todo eso voto, porque si no lo hiciera pondría una mordaza en mi boca. Cada vez que hay Elecciones, voto con todas mis fuerzas, con el corazón y la cabeza.

13 comentarios:

Atril sin Zeta dijo...

No puedo estar mas de acuerdo en lo que dices, insultos mangoneo y un sin fin de atropellos que hace que mucha gente decida no votar, mira por ejemplo Cataluña el estatuto con el 37% de los votantes, yo al contrario e igual que tu pongo mi voto con mas fuerza cada vez, por decencia.
saludos y gracias por la visita

Mari Carmen dijo...

Yo también voto. Mi voto está decidido desde hace mucho, por eso no necesito tanta campaña ni tanta gaita. Votar, voto, pero sé que hay mucho político mediocre que no debería estar donde está.

Yo también animo a que todos voten. Si quieren que las cosas cambien, marchen, hay que votar.

Un abrazo :)

Chechu Arroyo dijo...

Mis manos sujetan ¡ya! la papeleta de mi verdad. Me alegra tener y mantener ese derecho y, como bien dices, ESA OBLIGACIÓN que, tristemente, unos cuantos se toman a broma o, peor aún, a indiferencia. ¿No es este deber la calidad como ciudadano?
Besos Shikilla.

MUY SEÑORES MIOS dijo...

Admiro y envidio –además de tus versos- la claridad con que ves a quién votar. Como muchos de los que pululamos por estos foros, vengo de una experiencia política frustrante: de un partido que pretendía ser transversal, reunir en su seno las distintas sensibilidades, como un reflejo fidedigno de la realidad social; un proyecto que se ha destruido casi en el momento de nacer. Estoy muy harto de que la política, que no es más que la manera de organizarse socialmente, no sea más que la lucha de unos y otros; en tantos años de civilización aun no hemos llegado a un punto en que todos seamos capaces de remar en el mismo sentido, desde el respeto hacia lo plural.

Por lo que dices, creo que no coincidiremos en el voto, por lo menos al ciento por ciento, porque yo seguramente me decantaré por esa otra nueva fuerza que también pretende ser transversal, aunando a todo el mundo que quiere que la política deje de ser un lugar de desencuentros.

Perdona si te he dado la paliza.

Shikilla dijo...

atril sin zeta, es lo que tiene la escasa participación en las elecciones que existe en Cataluña, lo comprobé en las municipales que me tocó trabajar como en estas. El desencanto de que voten a una fuerza que por alianzas y pactos, al final, no es la que gobierna en muchos casos.

Mari Carmen, muchas veces las campañas y el dineral que cuestan son inútiles, deberían servir para exponer programas, aportar ideas, y no para recabar un cruzamiento de descalificaciones como pasa casi siempre.

Chechu, eso es lo que me desconcierta, que un derecho como el voto se lo tomen a broma, y que tampoco se tome como una obligación, y que luego se ande despotricando contra todo lo que se menea.

Muy señores mios, quizás no coincidamos en el voto, pero sí que coincido contigo en que acaben los desencuentros políticos y todos desde una u otra posición tengamos el objetivo que es de sentido común: la buena marcha de este país y la convivencia pacífica, como dices muy bien, remar en el mismo sentido.

Sigue dando esas palizas lingüísticas porque son enriquecedoras.

Gracias

luz de gas dijo...

Lo básico es votar. No tan sólo importante, es básico, ya que decides quién va a gobernar tu pais cuatro años. Básico, porque decides, y así podrás opinar. Si no ejerces este básico derecho, no será tu opinión igual para tener en cuenta, por muy respetable , que lo es , el no votar. Fundamental , el que los ciudadanos decidan, y lo hagamos, votando. Y más, las mujeres, mira, con lo que nos costó conseguir el poderlo hacer. Votemos pues. Se trata de nuestro país, y eso es lo básico. A quién creas que debes votar, claro, pero vota.

Fideo de Mileto dijo...

Yo también votaré con ilusión y aunque en algunas cosas no estoy de acuerdo con el partido al que voy a votar, de lo que estoy completamente seguro y convencido, es de a quienes no voy a votar.
Pase lo que pase, seguiré teniendo esperanza e ilusión por una España y un mundo mejor.

Mercedes dijo...

De acuerdo con lo que dice shikilla..en el fondo..y en la forma...que arte!

brigate dijo...

Imbécil es, quizás, el que dice que es psOBREROe y su negocio es ser amigo y socio de nuevos ricos que copan las listas de los más millonarios.

Si, hay que votar, incluso en blanco, amí los votos en blanco son los que más me impactan. Como opción, del que no está con nadie, me parece mucho más desarrollada intelectualmente que el no ir a votar.

Quizás será por mi vocación política, y la elevada implicación que he tenido en ciertos momentos de mi vida, que yo me siento muy orgullosa cuando voto, me siento agusto, y cuando voto, realmente, siento todo lo que representa, incluso soy consciente de cada nombre que completa la papeleta, y en los cuales pongo mi cofianza.

En malos momentos personales/laborales, he llegado a sentir tanto el peso de la papeleta y sus nombres, que he llorado jajaja pero eso es tema aparte.

El Cerrajero dijo...

Yo, como Monsieur de Sans-Foy, votaré en defensa propia.

Yo no votaré al mejor,
quizá ni siquiera al bueno...
Yo no voto por amor,
ni al guapo ni al más ameno.
Yo voto en defensa propia:
En contra de Zapatero,
porque ni puedo ni quiero
vivir estando en la inopia
de lo que le hacen a España
las gentes de su calaña.
No me pidan entusiasmo,
por uno u otro partido...
No me llevará al orgasmo
saber quiénes han vencido.
Izquierda, Derecha, Centro...
nunca he bailado a su son,
pero llevo España dentro,
muy dentro del corazón.
Quien labra el mal del país
me tendrá por enemigo:
Es el porqué, José Luís,
no quiero nada contigo.

MUY SEÑORES MIOS dijo...

Coincido bastante con muchos de vosotros y, especialmente, con el Cerrajero, también mi voto será un voto sin una especial ilusión; será como el suyo en contra del peor de los gobernantes que hemos padecido en todos estos años de democracia. No comparto esa visión patriótica desde un punto de vista (perdona Cerrajero si no te interpreto bien) romántico. Para mí, es algo más de estar por casa, es que somos un grupo de ciudadanos que vamos en la misma nave y que no veo por qué tenemos que abandonarla en las barcazas de salvamento, si juntos podemos llegar más lejos. Esto dicho desde mi personalidad de Dr. Jekill, porque desde la de Mr. Hyde, he de decir que me parece una guarrada –con perdón- que quienes se han enriquecido haciendo tapones con el concho de otros, una vez han llenado sus bolsas, que las quieren pirar. No es más que un ejemplo, en mi blog hace un tiempo puse otro en forma de puentecito que trataba de cómo hay quien se hizo millonario, porque, durante mucho tiempo, todos estábamos obligados a comprar a determinadas ex regiones.

José Manuel dijo...

Yo tengo amigos que no van nunca a votar. Y se ríen de mi porque me acerco a las urnas siempre, aunque sea para emitir un voto en blanco y en algunas ocasiones provocando en nulo. ¡Para eso no vayas! me dicen. Pues sí, tengo la obligación y el derecho a dejar claro que no estoy de acuerdo con ningún candidato y quiero que se pónga en vigor las listas abiertas, y mientras tanto... a votar se ha dicho.

Trini dijo...

Yo tengo mi voto decidido desde hace tiempo y, aunque reconozco que alguna vez me he quedado sin votar, esta vez tengo seguro que iré a ejercer mi derecho.
Aunque confieso que, las campañas electorales, lejos de empujarme a votar, me quitan las ganas de hacerlo...

Besos