viernes, 5 de febrero de 2010

OREMOS


¡Vuelvo!, pero no del todo. Mi portátil sigue en la UCI y este ordenador desde el que escribo está para pocos trotes y por si fuera poco se ha quedado obsoleto; en realidad, ambos nos estamos quedando obsoletos, tendríamos que reciclar algunas de nuestras piezas, ampliar memoria e incorporar lo más nuevo de lo nuevo que se invente de hoy a mañana para poder procesar lo que pasa a nuestro alrededor y estar a la altura de los cambios con los que cada día nos sorprenden los políticos, y es que lo que dijeron o hicieron ayer pertenece al ayer, ese ayer del que si no fuera por las hemerotecas no quedarían ni huellas o, como en el caso de Leire Pajín, tratarían de convencernos de que lo que leímos, vimos o escuchamos, no fue ni es lo que ellos dijeron. Vamos, como en el chiste del genial Forges que ilustra esta entrada.




La comprensión de las cosas que me rodean sería mucho más exacta si me hiciera un reciclaje, algo que haga que mis ojos no se queden como platos al leer las noticias y cierre mi boca para que, al menos, no entren las moscas, ya que salir, lo que se dice salir de ella, solamente salen expresiones de esas que se ponen entre signos de admiración, y no precisamente porque admire lo que veo, oigo y siento, sino porque me sorprende y me indigna tanta desfachatez, incoherencia y falta de principios, por cierto, se me deben de haber quedado obsoletos también los principios que siempre creí eran los correctos, o eso o que los cambios en los demás, ya sean de ideas, de actuaciones, de actitudes, de palabras o de creencias, se producen a una velocidad tan vertiginosa como la de la luz.

Será que se aproxima el Carnaval, será que la vida misma es un Carnaval continuo para muchos que viven con la careta puesta constantemente, como una segunda piel. Sea lo que sea, creo que es la hora de quitar las caretas, desenmascarar el propio yo y el ajeno, porque la verdad es lo único que no se queda obsoleto.

Comienzo por mí misma y me quiero quitar la careta del conformismo, de la corrección, del aguante y la resignación ante cosas que me hieren o, cuando menos, me molestan. Estoy harta de ir justificando todo aquello en lo que confío y creo, estoy harta de disfrazar de falsa serenidad lo que me produce un asco nauseabundo, el asco cotidiano de tener que comulgar con ruedas de molino.

Además de la vergüenza propia por lo que he dicho anteriormente, hay una vergüenza ajena que no por ser ajena es menos dolorosa; me duele que haya soldados españoles en Afganistán jugándose la vida y perdiéndola, me duele que los vehículos que usan, los BMR, también sean obsoletos y, de hecho, estén siendo sustituidos por otros más seguros, pero el último soldado muerto (ojalá sea el último), no haya tenido la suerte de patrullar en uno de ellos, ¿cuántos más tienen que morir para sustituirlos de una vez?, a lo mejor no hay dinero suficiente para eso, pero para otras absurdas cosas sí lo hay, como muestra un botón


En esta vida, “que es un Carnaval” para algunos, me pregunto cuándo lleva la careta el Presidente Zapatero: ¿cuando permanece sentado en el desfile de las Fuerzas Armadas ante la bandera de los EE.UU, o cuando pelotea a Obama y mendiga una entrevista como quien mendiga migajas?; ¿cuando arremete contra los católicos y la Iglesia aquí en España, el mismo que se ha autoproclamado abanderado del laicismo y lo lleva a gala, o cuando se une al desayuno nacional de la oración en Washington y cita el Deuteronomio, en una cita incompleta y amputada estratégicamente para no nombrar a Dios?.

Zapatero en el Desayuno de la Oración pidió por los inmigrantes y por los parados, hizo bien, porque es de lo que más tenemos en España. Espero que Dios le oiga, ese Dios al que excluye e ignora en su discurso.


EPÍLOGO.

Cuando era pequeña, en mi colegio se rezaba a todas horas por “la conversión de Rusia”, tanto que yo, hasta bien mayor e incluso después de que Rusia ya se hubiera convertido, gracias a la Perestroika y quiero pensar que a nuestras constantes y reiterativas oraciones, he seguido rezando de vez en cuando por esta digna causa, no sé si por costumbre o porque me parece que “mejor que sobre que no que falte”. Ahora, francamente, Rusia no es quien me preocupa. Me preocupan otras muchas cosas que están más cerca de mí, de mis vecinos y amigos, a la vuelta de la esquina.

Por esa razón, porque hay mucho de qué preocuparse, voy a hacer como cuando pedía por la conversión de Rusia, reforzar la oración de Zapatero, por si no fuera suficiente, y pedir machaconamente, cada día, por la conversión de los votantes que creyeron ver en Zapatero al protagonista de la conjunción interplanetaria que nos llevaría a la gloria, para que abran los ojos y reconozcan las distintas máscaras de Carnaval que se gasta el Presidente.

14 comentarios:

Angelo dijo...

Parece que en EEUU, ya se han olvidado de la ofensa a su bandera y además le permiten "orar" cuando no ha dejado de "reivindicar" a no sé quien. ¿Realmente existe ya la política? No seas ilusa a ver si estás esperando a los portátiles que ZP prometió hace tiempo a los estudiantes. Hazme caso. Comprate uno nuevo.

Terly dijo...

Querida amiga:
Estos días voy y vengo sin casi tiempo a nada, pero como te considero una buena amiga, estoy aquí para pedirte que mañana pases por mi blog a rezar conmigo la oración del Domingo. Te necesito.
Pasaré a leerte con más calma y con más ánimos, ahora, de momento, solo te dejo un abrazo.

Jesús Arroyo dijo...

Como no venga la Gloria solita...
Un besazo, amiguita.

blumun dijo...

Disculpa :)
Quiero preguntar a mis amigos si les gusta la plantilla de mi blog Blumuneando :)
Es que no conozco a nadie que me diga la verdad, y soy muy cambiadora de plantillas;)

Pedro dijo...

Tengo entendido que a partir de ahora y a instancias de Obama, en los consejos de "Menistros" se hará un alto a las 12:00hrs para rezar el Angelus.
Haz caso a Angelo y cómprate un ordenata nuevo. Lo compras a plazos y ni te enteras de cómo pagarlo...
(Y además con "Guindous" 7)
¡Muac!

Pedro dijo...

¡Perdón por mi falta de equivocación, no es "guindous 7", es "güindous 7"...!
¡¡¡Uffff!!!
¡Ante todo la corresción!

Cómprate Shikilla un ordenata,
pa que el viejo no te dé ya más la lata
y verás que en apenas treinta meses
dejarás de padeser lo que padeses.

Es posible que mañana esté obsoleto,
pero puedo prometerte y te prometo
que si compras uno nuevo en la rebajas,
disfrutarás con él lo que trabajas.

Shikilla dijo...

Angelo, sí existe la política, pero que sea buena o mala ya es otro cantar. No, no espero regalitos de Zp, si mi portátil es nuevo, lo compré el año pasado, está en garantía, lo que pasa que tengo que buscar el ticket del Carrefour, que es donde lo compré, y ni siquiera tengo tiempo para ir, ¡ay! si no recupero los datos, formateo y ya está.

Shikilla dijo...

Terly, ya he ido a compartir la oración del domingo contigo y tus lectores, preciosa por cierto.

Un abrazo

Shikilla dijo...

Jesús te devuelvo el beso, gracias, poeta!!

Shikilla dijo...

blumum voy corriendo a ver esa plantilla a ver qué tal está.

Gracias y un beso

Shikilla dijo...

jajaja Pedro, el Angelus y los maitines va a rezar ahora Zp, me temo que ni siquiera con eso se hará el milagro de que este hombre haga algo a derechas, bueno, ni siquiera algo bueno a izquierdas!!

Tu poema es todo un poema y te digo lo que a Angelo, ¡que es nuevo mi portátil!, es que hasta lo nuevo a veces se estropea hijo mío!, pero ya habrás leído lo que le contesto a él, que tendré que formatear, y sanseacabó!, pero aqui voy tirando con este pobre que es fiel, como esos perros que, viejos ya, sin embargo, siguen a su amo alli donde va.

Un beso

Zinquirilla dijo...

En Sevilla 5 "listos" han vendido los portátiles que presta la Us. Serán los mismos estudiantes que hacen chuletas "consentidas".

Saludos.

Shikilla dijo...

Hola, Zinquirilla, serán los mismos, las chuletas consentidas ¿sabrán igual de bien? lo digo por aquello de lo prohibido, jajaja.

Un beso, guapa.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

No voy a comentar esta entrada; un artículo tan excelente que se basat a sí mismo por su excelencia.

Un abrazo y gracias por hacerme disfrutar tanto.