jueves, 26 de marzo de 2009

HONRADEZ, SE LE SUPONE


No quería en mi vuelta, después del cambio de look realizado en mi blog, escribir una entrada dedicada a la política, más que nada porque lo único que podría escribir serían cosas desagradables, ya que unos y otros la tienen liada parda. Últimamente no defiendo ni justifico a nadie; a todos, en un momento determinado, puedo identificarles con lo que he dado en llamar, y así lo etiquetaré a partir de ahora, el chupolítico, es decir, el político chupón, ya sea de bienes materiales, de nuestro tiempo, de nuestro voto, de la energía que tengamos, de nuestra inocencia y candidez e incluso de la poca fe que aún nos quede hacia esa raza especial que son los políticos.

El chupolítico tiene su táctica, claro está, y lo que le mantiene firmemente instalado en el candelero mazagatense y apalancado en la poltrona del poder es la firme resolución cada mañana de mantenernos, a su vez, viva la esperanza, aunque para ello tenga que inventar promesas imposibles; no importa, prometer es una cosa que a los chupolíticos se les da genial, pero alguna vez esas promesas se vuelven como un boomerang y aterrizan en sus jetas sorprendidas, resonando como una bofetada propinada con la mano bien abierta.

Una de las promesas que nos hacen todos los políticos es algo que ni siquiera nombran de manera explícita porque se da por hecho, como cuando los mozos españoles de antaño finalizaban el Servicio Militar y se les entregaba una cartilla donde se valoraba su valentía con el término: "Valor, se le supone”; algo que debería ser una constante en cada uno de aquellos que se dedican a la res pública, sin embargo, es de las primeras que se rompen, se ignoran o se olvidan: la honradez.

Mentir es faltar a la honradez, ocultar es faltar a la honradez, tergiversar, encubrir, es faltar a la honradez. Decir una cosa y hacer otra es faltar a la honradez.

Habrá quienes quieran leer entre líneas en esto que escribo, pero seguro que hay ejemplos de chupolíticos que faltan a sus promesas bajo las ideas de todos los colores. Si quisiera señalar a unos en concreto lo haría, ya lo he hecho en otras ocasiones.

Realmente lo que hoy quiero es dejar patente mi disconformidad total, sin color, y hacer una propuesta, cuando cualquier político jure o “prometa” su cargo, alguien en voz alta debería decir la frase: “Honradez, se le supone”, aunque sea demasiado suponer.

9 comentarios:

Jesús Arroyo dijo...

...y se queda, en muchas ocasiones, en suposición.
La crisis ha llegado a los vestuarios morales de la política. Agarro un poquito de aquí, me llevo un poquito de allá y si no me quiero complicar en poquitos... enchufo el aspirador y a chupar para llenar mi bolsa.
¿Quién lo arregla? ¿Tendrá que llegar un Pelayo a cada casa para expulsar a los traidres? ¿Lo hay?
Un beso Shikilla.

Jesús Arroyo dijo...

Donde pongo traidores... quise decir INFIELES.

Aguijón dijo...

Lo que ocurre es que la honradez la suponemos los honrados... la política, por desgracia, está llena de mangantes y de gente que no tiene donde caerse muerto si le quitan su silla. Esto último les lleva a moverse por instinto de supervivencia (de su salario) en lugar de por la búsqueda del bien de la sociedad... qué pena.
un beso,
Nota: me gusta tu nuevo look.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Te veo muy decepcionada con el mundo de la política en cualquiera de "sus colores", lo cual, dados los tiempos que atravesamos, es síntoma de inteligencia, en mi opinión, claro.

Bueno menos mal que has mejorado la cara de tu blog y sobre todo has quitado esa página intermedia que antes tenías, para que te pudiesemos contestar.

Európides dijo...

Hola Shikilla.

Completamente de acuerdo con todo lo que dices y nada más leer tu artículo, me viene a la cabeza mi gran querido amigo Solbes diciendo que está muy a gusto en su sillón o el otro prototipo, íntimo amigo mío ZP, con aquella bonita promesa que hizo con garra y con talante de que en este año ibamos a tener un millón de puestos de trabajos más.

Y no mintió, ahora estamos casi toda España como ellos querían, como "amos de casa", aburridos de fregar platos y de hacer camas, pero es un trabajo, aunque no nos lo paguen.

Por lo que creo que deberíamos estarles agradecidos y volver a depositar la confianza en ellos.
Perodón por esta ironía, pero es que me sale del alma ante tanto fracaso :)

Por cierto, tu blog ha quedado de lujo, te felicito ;)

Besos.

J. F. Sebastian dijo...

Como estamos comprobando estos días aquí uno no se mete en política para servir al ciudadano, sino para servirse de él.

Terly dijo...

Primero de todo mis felicitaciones por tu cambio de look, me dejas fascinado.
De la política... bueno de la politica hoy no tengo ganas de hablar.
Te traigo este premio que creo es especial.
Un beso.

Tienes un premio concedido, RED HISPANIA “Al amor a España” que puedes recogerlo en mi blog cuando quieras y si quieres.
Un abrazo.

Anuskirrum dijo...

Tenemos una clase política que ya le da igual si les creemos o no. Han hecho de la mentira un arte, al que nos han acostumbrado de tal manera que ésta ya no es noticia, como lo sería en otros países vecinos. No creen en la plausible redención que conlleva la aceptación del error, prefieren que pensemos de ellos lo peor.

(Ni el peor actor se hubiera delatado tanto como lo hizo Moratinos con las declaraciones inmediatas de la retirada de Kosovo.)

Es lo que hay
Un saludo

Felipe Sérvulo dijo...

Te sigo con fervor.
Un abrazo.