martes, 28 de abril de 2009

RECUERDOS VESTIDOS DE LUNARES


De niña, como todos, tenía muchos sueños. Había uno que, siendo yo madrileña, chocaba a los que me veían, soñaba, entre otras cosas, con bailar flamenco, con taconeo incluido, vestida de gitana con un traje cuajado de lunares. Soñaba con rosas en mi pelo negro, blancas, rojas, zarcillos de colores en mis orejas a juego con pulseras que sonaran cuando echara a volar mis manos en las filigranas del baile. Soñaba y se cumplió: el baile, las flores, los zarcillos y pulseras, una falda de lunares que mi madre me arregló de algún vestido suyo y que yo paseaba por mi casa como si fuera una verdadera folklórica encima del escenario, moviendo la cola imaginaria con un arte y un poderío que ríanse ustedes de la Piquer, Doña Concha.

Hubo alguna actuación familiar en la que recibí elogios y aplausos por ese duende que tenía dentro sin saber de dónde venía, aunque yo creo que por parte paterna algo había que yo pude heredar.

Mi padre cantaba entonces y, gracias a Dios, sigue cantando, coplas de Farina, Juanito Valderrama, Antonio Molina, Pepe Blanco, etc.. También recitaba poemas y canciones mientras se afeitaba, con brocha y jabón, todo un ritual que me encantaba observar desde un rinconcito a la vez que le acribillaba a preguntas, “¿no te duele cuando pasas la cuchilla?, ¿por qué te sale barba todos los días?”, los poemas que recitaba los aprendí de oírselos, entre ellos la Glosa a la Soleá, de Rafael de León:

“...Desde la cuna
a mi mare de mi alma
la quiero desde la cuna
¡por Dios! no me la avasalles
que mare no hay más que una
y a tí te encontré en la calle”.

¡Ay! Esas coplas y poemas que encerraban toda una historia, como éste de Rafael de Leon también:


Centinela de amor

Te puse tras la tapia de mi frente
para tenerte así mejor guardado,
y te velé, ay, amor diariamente
con bayoneta y casco de soldado.
Te quise tanto, tanto, que la gente
me señalaba igual que a un apestado;
pero qué feliz era sobre el puente
de tu amor, oh mi río desbordado.
Un día, me dijiste: - No te quiero...-;
y mi tapia de vidrios y de acero
a tu voz vino al suelo en un escombro.
La saliva en mi boca se hizo nieve,
y me morí como un jacinto breve
apoyado en la rosa de tu hombro.

Hoy he pensado en todas estas cosas. Esas cosas sencillas, que en su pequeñez encierran la esencia de las vivencias, ya sean de nuestra infancia o de otras épocas de la vida, son las que suelen acudir a mi memoria cuando espontáneamente el alma evoca tiempos pasados, siempre bellos, limpios, buenos.

Todo esto ha venido a mi mente porque esta noche ha sido el Alumbrao de la Feria en Sevilla, y como es una ciudad especial para mí, a la que quiero y llevo en mi corazón, me gustaría desearles a todos los sevillanos una feliz Feria. Curiosamente no he ido nunca en tiempo de Feria a Sevilla.

8 comentarios:

Aguijón dijo...

No he estado nunca en la Feria. Y tengo primos en Sevilla. Es un delito... ya iré.
Mis hijas están aprendiendo flamenco y se lo pasan de maravilla...
Un beso,

J. F. Sebastian dijo...

Yo tampoco conozco la feria, me tuve que conformar con la que organizaban aquí en Méndez Alvaro. Bonita copla.

Pilole dijo...

Yo he tenido la suerte de ir a la Feria de Sevilla, porque mi hija vive allí y de verdad es una gloria, ver ese paseo de caballo por la mañana, las casetas repletas de gente tomando su "rebujito", sus langostinos...ver esos vestidos de volante con tanto color. Me pasa lo que a tí, soy una enamorada de Sevilla, si algún día pudiera sería mi lugar preferido para vivir y es que como dice la canción ¡Sevilla tiene un color especial!. Un beso

Antonio Javier Fuentes Soria dijo...

Me encantan las imágenes que nos muestras, acompañadas de copla. La copla es una de mis pasiones, sus letras me apasionan. También me apasiona tu blog y melo bebo a diario.

Terly dijo...

¡Ele mi niña!... Cuando he abierto tu blog y me he encontrado con la fotografía del traje de lunares, lo primero que dije fue... ¡Ele mi niña!... pensando que eras tú.
A mi el flamenco me encanta, parece que deba darse de bruces con el hecho de que también me encante la música clásica, pero, no.
Me gusta oírlo cantar, esas seguiriyas, los fandangos, las soleares... me cautivan cuando las oigo y no menos cuando las leo.

"Quitaste de la esquina
chiquillo loco
que mi mare no quiere
ni yo tampoco!...

Feliz Feria para quien pueda disfrutar de ella y un beso para ti.

Pantagruel dijo...

Creo que se mezclan conceptos muy dispares en tu entrada y los comentarios: flamenco, copla, folklorismo andalú, feria de Sevilla... Con respecto a que no hayas ido nunca, yo te diría que no te pierdes nada; claro que cada uno cuenta la Feria según le va. Yo alguna vez me lo pasé bien a pesar de la feria...

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

La copla: perdón: LA COPLA, todavía muestra y tan aposta olvidada...

TriniReina dijo...

Gracias por lo que me toca Shiki. Y a ver si te animas y u abril de estos te vienes y nos tomamos un rebujito, aunque no me esperes vestida de flamenca, soy una sosa para eso, pero tú, sí, tu te pones tu traje y yo, al menos, te toco palmas.

Besos