domingo, 21 de febrero de 2016

HAY VECES


Hay veces que uno se revuelve contra el tiempo, contra las cosas y la vida. Que se crispan las manos y repliegan, hincando las uñas en las palmas. Que se aprietan los párpados y cierran herméticamente la mirada, que los labios se inmolan aplastados por la presión de los dientes.

Porque hay veces que se adueña de nosotros la impotencia, el dolor, y hasta la rabia ...y nos cae el universo encima, desplomándose por siempre la esperanza.

Y creemos que no habrá amaneceres, ni dias de sol, ni agua de lluvia. Que no renacerá la primavera y reinará la oscuridad para siempre...

Que sentiremos abismos a los pies que paralicen nuestros pasos, y el miedo circulando por las venas, huérfanos de la ayuda que invocamos. Hay veces que se apagan nuestras luces y a ciegas nos morimos por momentos. Porque somos humanos, vulnerables y pequeños, y tenemos derecho a no ser imbatibles.

Pero también hay veces que en la fragilidad, supervivientes de batallas perdidas, nos elevamos por encima de trincheras, y escapamos de una muerte segura, sacudiendo la tristeza del alma.