martes, 30 de octubre de 2007

ILUSIÓN ÓPTICA

Os pongo una ilusión óptica que me trae de cabeza, nunca mejor dicho, ya que se trata de una máscara del genial Charles Chaplin, como tal ilusión óptica, nos da la sensación de algo que no existe.

Es curioso como la vista nos puede engañar. Bueno, hay un modo de que consigamos mantener por más tiempo la visión real del objeto, es decir, la vista de la máscara invertida y es fijándonos en la barra que sostiene la máscara, pero lo que haremos será tan sólo alargar el momento en que aparezca de nuevo la otra cara.

Realmente es difícil "sostener" la visión hueca de la cara, intentadlo y me contáis.

Aquí, al menos, sabemos que es una ilusión óptica, la máscara de Charlot es una nada más, y está hueca, pero ¡cuántas veces damos con personas que sí tienen dos caras!, eso seguro que no nos hace ninguna "ilusión".





4 comentarios:

Miguel Schweiz dijo...

Uff, está tan bien logrado... y es cierto, no sólo dos caras... son tantas. Confieso, que a veces cuando estoy reposando a la noche y pienso en los acontecimientos del día, empiezo a reparar en todas las caras que he tenido que poner en la calle, a veces una sonrisa donde había malestar o acomodando el cansancio en una actitud del no pasa nada o sellar los labios para no tener que replicar lo agresivo.
Es cierto, nuestras caras aunque el cuello no gire suelen dar vueltas sobre lo que sentimos.
Besos Shiki

El Buen Salvaje dijo...

Oh, ¡¡qué bueno!! Mola mucho como nuestro cerebro compone la segunda cara...

Yo no tengo dos, sino múltiples caras. Una en el trabajo, otra cuando escribo, otra con los amigos, otra con mis padres, otra con... Y todas son la misma moneda.

Tener varias caras no implica incoherencia, implica que a la gente hay que tratarla como le gusta ser tratada en cada momento, (sin mentirles, por supuesto) y sin ser falsos.

Un ejemplo: delante de mis padres nunca haría el majadero como cuando me voy de juerga con mis amigos. Lo cual no implica que mis padres sepan que hago el majadero con mis amigos.

O, delante de mi hija, no beberé nunca y, si me achispo, no dejaré que me vea.

Y creo que esto le pasa al 90% de los mortales.

Saludos salvajes.

Jasua dijo...

Dios, casi me mareo...

Muy bueno tanto el video como el paralelismo con la vida real... la gente tiene siempre una cara "oculta"...

Por eso hay gente que nunca deja de sorprendernos, para mal o para bien

María Narro dijo...

Muy bueno el post shikilla. Aunque las ilusiones opticas, que son solo eso, acaban cayendo por su propio peso. O al revés si te das cuenta de que no era una mera ilusión.

Besos.