domingo, 3 de enero de 2016

ATAQUES



Hoy sufrí uno de esos ataques que me dan cuando me alejo de ti,  se me vino de golpe toda la distancia y el tiempo a mi pecho y terminó oprimiéndolo fuerte hasta cortar por unos segundos la respiración, se fue asomando la nostalgia a los ojos y achicando del alma lágrimas aún sin estrenar...lo pasé mal, sólo quería verte, síntoma evidente de los típicos ataques de "quiero verte".

Un suspiro alejó de golpe todos los pensamientos que venían armados hasta los dientes, de desconfianza, miedos, fantasmas del pasado.... Y es que los ataques de "quiero verte" son como los de "te echo de menos", parecen graves hasta que me tomo la pastilla de "ya falta poco para estar juntos" o el jarabe de "tu voz me salva de los malos sueños". Estoy mejor, dijiste las palabras mágicas y mi corazón recuperó su latido normal, el de: (tam tam .....te quiero, tam tam...te quiero...)

martes, 29 de diciembre de 2015

CORAZONES CERRADOS





Es inútil intentar entrar en un corazón cerrado. Preso de sus temores, ocupado por amores imposibles o no correspondidos, tal vez doliente de viejas heridas, se esconde tras la dureza de una mirada fría o de la indiferencia insultante hacia quienes intentan abrir el candado de esa cárcel que terminará asfixiándole.
Es inútil intentar entrar en un corazón cerrado...hasta que su dueño no se de cuenta de que es dando cómo se recibe,  es amando como te aman, y es viviendo como no mueres

domingo, 20 de diciembre de 2015

LO INTENTAMOS

Porque hay mil vidas en una vida y pasos que se hacen camino,  puertas que se abren en cada esquina y farolas en las noches oscuras que acaban con todos los miedos. Porque si queremos algo y vamos a por ello, llegaremos o no a tocarlo con los dedos, lo tendremos o no...pero nadie podrá decir que no lo intentamos. No hay nada peor que una renuncia obligada, nada más doloroso que una huida hacia adelante, sabiendo que atrás queda tu futuro.

MI FUERZA



Mi piel tiene en ti su morada, vive en tu espacio, respira el aire que nos envuelve a los dos y siente la suavidad de tu caricia cuando me atraes hacia ti. Nadie puede acallar la voz de las miradas que, a gritos, dicen que se aman. No hay distancia que no atraviesen los ojos de quien mira con amor, ni pueden  nacer mentiras del lugar donde nacen los besos. Hay una fuerza imparable que ajusta los espacios en el tiempo, anuda los momentos especiales, enlaza los lugares y recoge los sueños de dos corazones para ponerlos juntos en el arca del futuro. ¿Quien puede parar el torrente que nace de un corazón enamorado? ¿...Y si fueran dos?.

Soy una mujer que ama, y el amor es mi fuerza ¿crees que puedo temer algo?, no temo más que el silencio más allá de  la noche, la ausencia de  la luna en mi Universo,  la sed y el hambre de palabras...pero no temo que este amor termine, de igual modo que la hierba que crece no se preocupa por los que vienen y van por el camino.

jueves, 3 de diciembre de 2015

CORAZONES SUPERVIVIENTES



He empezado a creer que el corazón es un superviviente que se agarra a los clavos ardiendo de la memoria, de los sueños e  incluso a todo aquello que tenga algún indicio que delate una esperanza, por pequeña que sea.

 Cura sus heridas y regenera la piel de las cicatrices respirando hondo y apretando el paso, y es capaz de limpiar las  nubes negras  con  lágrimas nacidas del silencio y la ausencia.

Corazón superviviente de esa guerra de guerrillas que libra con desamores, lejanía, indiferencias, desengaños o la terrible marcha inesperada de los que amamos.

El corazón sabe del dolor y de la alegría y descubre, inventa o imagina salvavidas que le mantengan a flote. Pueden ser nombres,  paisajes, miradas,  alguna canción que suene en la radio de repente,  promesas, un dia de sol, la lluvia de abril...

¿Sabes qué? Definitivamente, el mundo está lleno de corazones supervivientes.


lunes, 23 de noviembre de 2015

NIEBLA





A pasos cortos y arrastrando los días, de la mano del tiempo llega el olvido.  Cicatrizan los recuerdos en el alma; ya no sangra tu ausencia, ni duelen los silencios que sembraste. Hay una espesa niebla de dudas  e incógnitas que desdibuja la imagen de dos cuerpos que se amaron,  para convertirlos en dos desconocidos. Solo queda el hilván de la música uniendo  dos corazones para siempre.

LA PAREA IDEAL

 


Cuando a alguien se le pregunta ¿cuál sería su pareja ideal?, lo primero que se viene a la mente es una larga lista de cualidades que ésta debería tener, actitudes, maneras de ver la vida, principios, gustos aficiones, etc.. Y eso dejando a un lado esas características físicas que ya, puestos a soñar, describirían nuestra pareja perfecta, la mujer o el hombre de nuestras vidas.


En mi opinión, todo eso es un craso error porque, a la postre, cuando nos enamoramos, no sacamos la lista de deseos y evaluamos al ser amado a ver si encaja o no en ella. Sencillamente, nos enamoramos, nos volvemos tarumbas y todo aquello que soñamos un día que debería tener nuestra princesa o príncipe azul, pasa a un segundo plano. Puede que incluso sea la antítesis de aquello que pretendíamos que fuera. Pero ya es tarde, el amor está ahí, se instala, se arrellana en el corazón como si fuera su casa y campea por libre por todo nuestro ser, llenando con su nombre y presencia cada uno de nuestros días. No vemos ningún obstáculo, ni siquiera nos planteamos si funcionará o no, estamos ciegos, ¡ciegos! Y eso significa que únicamente el tiempo, si acaso, sería capaz de devolvernos la visión. Pero ¡tranquilos! Porque a veces funciona.


Por supuesto, puede darse el caso de que nos enamoremos de alguien que encaje con nuestra lista, no es imposible, pero tampoco es frecuente, y no es frecuente porque las cosas suceden normalmente al revés, primero te enamoras, y luego vas haciendo la lista con todas las virtudes, las actitudes, e incluso con los defectillos (porque para nosotros el amado no tiene defectos) que posee esa persona.


Lo que sí es cierto es que nadie puede impedirnos desear, soñar, describir mentalmente a esa persona correcta, nuestra “pareja ideal”. Todos tenemos una lista ¿a que si?, yo tengo también la mía, una lista que nadie ha cumplido hasta ahora, todo hay que decirlo, lo cual no quiere decir que no me haya enamorado nunca. Pero para eso está, para hacer con ella lo que hago con las dietas: ¡Saltármela!...y esa es la magia del amor, esa es la esencia, la razón por la cual el amor no es una fórmula matemática, sino ese torbellino de mariposas que te dan sus alas y te hacen volar.

lunes, 26 de octubre de 2015

VOLVER A EMPEZAR



Utilizamos la palabra “fracaso” con demasiada frecuencia, descargamos en ella la rabia, la impotencia, el dolor, el sentimiento de vernos defraudados por los acontecimientos, por los demás o por nosotros mismos, cuando algo no ha tenido el éxito o el resultado esperado. Dejamos que esos fracasos nos marquen, nos condicionen negativamente, nos amordacen, nos paralicen, convirtiéndonos poco a poco en cobardes que se cierran puertas por el miedo a fracasar de nuevo.


Si viéramos nuestros tropiezos y supuestos fracasos como oportunidades para aprender de ellos lo que debemos hacer o no, esa maldita palabra perdería su connotación negativa para transformarse en un revulsivo para levantarnos y emprender nuevas “batallas”.


¿Cuántos de nosotros hemos tenido que comenzar de nuevo partiendo muchas veces de cero, en trabajos, proyectos, relaciones personales...? ¿Cuántas veces se nos han derrumbado los sueños como un castillo de naipes delante de nuestros ojos? Pérdida del empleo, rupturas sentimentales, ruina económica por causa de un mal negocio, proyecto, etc... A muchos hasta les parecerá mentira si comparan su presente con el pasado. ¿Cuántos os habéis sentido fracasados alguna vez en vuestra vida?.


En realidad, el fracaso está a solo un paso del éxito, pero parece que no nos damos cuenta. Fracasa quien se cruza de brazos doliéndose de sí mismo por la mala suerte que tiene, aquél al que se le acaban los sueños, el que no tiene fe en sí mismo, el ciego que no es capaz de distinguir entre el humo de la ruina la semilla de la nueva oportunidad, el que no se pone en pie de nuevo. Hacer lo contrario de todo eso ya es un éxito.


Charles Darwin decía que “No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que responde mejor al cambio”, a eso se le llama “capacidad de adaptación”, que no quiere decir, ni mucho menos, conformarse o resignarse a las nuevas situaciones, sino utilizarlas como oportunidades para hacerse fuertes y emprender de nuevo la marcha, responder a esos cambios con lo mejor de nosotros mismos, ¡Volver a empezar!.


Atreverse a empezar de nuevo es de valientes, no de fracasados.


A ellos va dedicada esta reflexión personal, a esos valientes que están empezando de nuevo, resurgiendo de sus cenizas, con la cabeza levantada, la mirada al frente y el paso firme. Conozco a algunos, y sé que rendirse no entra en su vocabulario. ¡¡Lo vais a conseguir!! ¡¡Adelante!!.








sábado, 10 de octubre de 2015

AMAR




Hubo días sin sol y amé la lluvia,
hubo espinas en las rosas y amé las flores.
No encontraba respuestas y amé el silencio.
Se hizo larga la noche y amé la luna,
se apagaron las luces y amé las estrellas.
No podía andar y amé el camino.
Hubo traiciones y olvidos,
decepciones amargas y abandonos,
hubo adioses que desgarraron el alma para siempre
y amé todas las horas de mis días.
Tropecé, caí mil veces, derramé lágrimas,
y amé el amanecer apasionadamente.
Se quebró el corazón con tantos golpes
que fue rutina recomponer los pedazos.
¡Pero seguí amando!


Sin límites, sin condiciones, sin descanso,,,
¡sin motivos...!
Tan sólo amar me salva de esa muerte
de quien vive por vivir, sin estar vivo.

domingo, 4 de octubre de 2015

OTOÑO



Otoño, vienes y pintas de ocre la muerte de las hojas, alfombrando de silencio la casa de la risa y la alegría, tendiendo sábanas hechas de remiendos de hojarasca para esconder la ilusión, ahogando la esperanza. Lloran los cielos un leve llanto de eterna despedida obligando al corazón a caminar a oscuras, persiguiendo la luz de los recuerdos.

La tarde sangra por la herida de las horas, buscando respuestas en las palabras no dichas, deshilvanando madejas de verdades y mentiras, escudriñando tras el muro del silencio. El pensamiento se pierde en laberintos absurdos, dando pasos incoherentes, sin sentido, no hay razones suficientes que avalen la cobardía de un corazón que huye, de una boca que enmudece, de una mano que se cierra, de unos pies que pisotean las flores  recién nacidas.

Podemos no amar, no sentir, dudar, soñar, errar en nuestras acciones, ser felices, vivir, morir, crecer o hacernos pequeños, ahogarnos o respirar, reir, llorar, sentir, volar, tener miedo, siendo el verbo la vida que elijamos...podemos hacer y ser las mil cosas que queramos, pero siempre deberíamos asumir nuestras acciones con valentía, dando la cara, aun a riesgo de vergüenza, de olvido y de abandono Porque no habrá nada que nos exima del delito de cobardía...aunque, como el otoño, cubramos de hojarasca la tierra que pisamos.