martes, 17 de junio de 2008

ESTRÉS LABORAL


Parece que la Administración, tal vez para compensar los sueldos no demasiado altos, aunque se piense lo contrario, de los funcionarios, quiere cuidarnos y prevenir cualquier estrés producido por la carga de trabajo que también, tópicos aparte, llenan nuestras mesas de despachos, así que nos ha propuesto un curso para combatir el estrés laboral.

Cuando lo he comentado con algunos amigos, no he podido eludir ser el blanco de un ligero cachondeo no exento de ironía, merced a esa leyenda negra que arrastramos el mundo del funcionariado y que ya algún colega bloguero ha comentado en su blog.

El caso es que durante dos semanas y a razón de dos horas diarias, un psicólogo, por cierto muy buen profesional, que hace el curso ameno e interesante, nos va a enseñar a prevenir y curar el estrés laboral a unos pocos privilegiados, y digo pocos, porque parece que estos cursos no interesan a muchos, ya que de los quince o veinte que había inscritos, únicamente hemos ido unas siete personas. Al ver que éramos tan pocos, reconozco, que un pensamiento negro cruzó por mi mente durante unos segundos: “¿Tal vez la gente no quiera prevenir, combatir y acabar con el estrés laboral para no quitar de un plumazo una causa de baja?”. He desechado ese pensamiento, así en principio, pensaré en positivo de los demás y no atribuiré a nadie malas intenciones, eso porque ha dicho el doctor que es mejor pensar en positivo, que si no....

Llevamos únicamente dos días, cuatro horas en los que hemos hablado de la felicidad, de la personalidad, del entorno, de los elementos que pueden influir en nosotros, etc... una primera toma de contacto que, confieso, me ha encantado. Uno se reconoce en los ejemplos que pone y parece que te alivia no ser un bicho raro y comprobar que otros tienen pensamientos, deseos, sentimientos muy parecidos a los tuyos.

Aún así, hay algo que me mosquea, algo que me hace pensar si la Administración no habrá utilizado este anzuelo para lavarnos el cerebro, (¡ay, otra vez pensando mal!). ¿Por qué digo esto? Porque el primer día, una de las primeras frases que nos dijo el doctor nada más empezar su clase fue que ¡el trabajo no produce estrés!, imaginaos nuestra sorpresa, pero él argumentó su afirmación diciendo que lo que hace el trabajo es, como mucho, cansarnos, fatigarnos, pero no dar estrés, que el estrés lo produce tener una determinada actitud hacia la actividad que realizas y tratar de abarcar demasiado, así dicho a grosso modo. Además, el trabajo es una actividad saludable que nos ayuda a crecer personal y socialmente.

O sea, que convendréis conmigo, que es para mosquearse, para mí que la Administración quiere convencernos de que el trabajo es salud, que no digo yo que no, pero entonces por qué no cambian el título del Curso y se atienen más al contenido, no sé, por ejemplo que le pongan: “Las bondades del trabajo” o “Trabaja para ser feliz”, creo que con ese título, la asistencia aún se hubiera reducido más.

Yo estoy contenta, porque dice que nos va a enseñar a tener autocontrol, a relajarnos, a superar problemas, etc... y al precio que están las consultas del psicólogo, aprovecharé que es gratis para tomar apuntes por si me estreso algún día, en las vacaciones, claro, porque lo que está claro es que el trabajo no estresa.

13 comentarios:

Marcelo dijo...

Shikilla, yo que vivo estresado te pediría un favor: que así como te vas a ahorrar la consulta sicológica, ahorrámela a mí también, y por favor pasame un resumen de cada reunión, a ver qué saco en limpio para mi caso! No sé si lo resolveré pero mi economía, agradecida. En otro orden, la historia que te preguntaste como iría a continuar, continúa desde hoy.
Un saludo

brigate dijo...

Ejem... hacía tiempo que no me pasaba por aquí, he estado un poco out.
Supongo que al poner este post sabías que sería polémico... a ver como te explico... yo he trabajando/colaborado, durante 4 años en la administración rodeada de funcionarios, y como generalizar es de humanos, te diría que de cada 10 trabajadores solo 3 trabajan, y se cargan con el trabajo de los demás. Por culpa de esos 7 vagos, los superiores (jefes de sección o de servicio)que son otros vagos, justifican su vagueza con que les falta personal, ya que abrir expediente a ellos mismos o a algún subordinado, como que en la administración no se da mucho.
La cosa es que puedo hablar, no solo desde la visión de haber estado trabajando en un area, sino en una concejalía desde la que se veían varios departamentos que no tenían nada en común entre ellos, solo la generalización este hecho.
Eso si, tengo que decir que esas 3 personas de media, que se cargaban con el trabajo del resto, suelen ser o gente que no tiene la plaza asegurada, o locos (según sus compañeros) que se creen que fichar e irse al Corte Inglés a pasar la mañana está mal.

MUY SEÑORES MIOS dijo...

A mí me parece que el trabajo tiene una mala fama, muchas veces injustificada; que nos pasamos la vida maldiciéndolo, en lugar de aprender a disfrutar con él, ya que va a suponer un tercio de nuestra vida. Vale, vale, ya sé que no todo el mundo tiene un trabajo que le guste y enriquezca, pero, ¿no sería ese el camino a tomar, el de buscar el trabajo que más nos convenga para hallar 1/3 de nuestra felicidad? O quizá más, ya que ese tercio puede condicionar los otros dos.

Si solucionamos ese tercio, somos capaces de contactar con personas que colmen en el otro tercio de vigiola, sólo nos quedará un sueño de nada.

Felicidad para todos.

Terly dijo...

Yo, querida Shikilla, a ese doctor en Psicología, que probablemente sea un genio, no lo discuto, sólo le invitaría a trabajar en una empresa, con 100 trabajadores, que como director financiero, administrativo y de DD.HH, tienes que ir despidiendo para cerrar la empresa de una forma civilizada y no cortando por lo sano, uno a uno a base de llegar a acuerdos económicos, respetando tus principios de humanida, honestidad, profesionalidad y al mismo tiempo las arcas de la empresa, para que todos puedan recibir lo más posible sin perjudicar a los unos o a los otros y al mismo tiempo recibiendo las visitas de familiares a los que nunca me negué a recibir para y después de todo estp le pregúntaría a tu psicólogo si su trabajo le ha producido estrés o no.
Se trata de una experiencia vivida.
Un beso.

Aguijón dijo...

Shikilla,
No dudo de lo que dice Brigate, seguro que haberlos hailos, vagos, como las meigas. Pero tampoco me cabe la menor duda que tu eres como el funcionario que me encontré el martes en la Seguridad Social, un tío estupendo, de esos que ayudan y busca soluciones (no le llevé problema alguno pero me faltaba una fotocopia y la hizo él en lugar de mandarme fuera otra vez).
Te deseo aprendizaje en esas sesiones... seguro que valen, también, para la vida misma. Los humanos tenemos la suerte de "confundir" todos los momentos de nuestra vida.
un beso,

brigate dijo...

jajaja... yo tampoco dudo de que Shikilla está dentro de esas 3 personas que rompen la regla.

Maie dijo...

Interesante el curso... ahora eso de que l trabajo no produce estress sino que el estress no los producimos nosotros mismos es una formula muy psicologica que parte del hecho de que somos duenos de nuestra vida y depende solo de nosotros tomarla de una u otra forma...
Pero saliendonos de ese concepto filosofico tan interesante... claro que produce estress... Cuando uno debe salir a buscar a su nina a la guarderia que cierra a las 6 en punto, hay una tormenta y un trafico horrible y no has recibido la informacion que debes absolutamente procesar antes de partir porque sin ella el resto de la compania tambien se paraliza porque falta el dato... no importa como decidas tomarte el asunto...sabes las opciones son limitadas: que vas a llegar tarde a la guarderia por lo cual te daran una sansion (y la acumulacion de varias puede significar que no te acepten mas a la beba en la guarderia) o que te van a responsabilizar en la compania de paralizar a todo el mundo porque no tenian la tasa de cambio... perdoname pero eso de que el trabajo no es responsable del estress no me lo como...
Ahora prefiero no entrar en el tema de los funcionarios. Jamas me ha tocado trabajar en ee ambiente y mi opinion de usuaria puede ser terrorifica asi que prefiero no opinar y otorgar el beneficio de la duda.

Pedro dijo...

¡Pues yo estoy de acuerdo en que el trabajo no produce estrés...!
El estrés lo producen las malas condiciones del trabajo en sí, la sociedad que nos rodea, la desmotivación personal, los problemas personales, los bajos salarios, la carestía de la vida... y no sigo, porque me estoy estresando.
Tengo la inmensa suerte de poder decir, que he sido muy feliz en mi trabajo y que los momentos malos (que los ha habido) se han olvidado con los buenos.
Besos.

Terly dijo...

Por tu sensibilidad poética, tu compañerismo, y tus buenos sentimientos, te he concedido el premio Dardo y te felicito por que te lo doy de corazón. Probablemente lo poseas, pero es igual lo que hagas con él, para mi lo importante es concedertelo por que te lo mereces.
Un beso.

Miguel Schweiz dijo...

Jajaja Shiki, me ha llegado muchísimo... yo también estoy en el mismo terreno y para colmo en cultura, supondrás que si hay que tener estrés es ahí donde se agudiza, ya que nadie te hace caso y siempre estás luchando para que la gente no se asuste con esta cuestión, la cultural de la que siempre huyen despavoridos :)))

No es el trabajo lo que da estrés, no; es correr detrás de ellos para que entren en alguna función que por cierto es gratis.

En este caso nos haría más falta un sociólogo que un psicólogo, si es que tiene talento.

Estupendo escritoo como todos, Besos.

Terly dijo...

Si pasas a recoger tu dardo, tengo otra sorpresita para ti.
Un beso.

estres laboral dijo...

El estrés laboral no solo atenta contra la salud mental del trabajador y las relaciones familiares, tambien genera conflictos en el aspecto laboral porque provoca incapacidad para concentrarse o tomar decisiones, ausentismo laboral, tardanzas y retraso, poca participación, accidentes y baja productividad.

estres laboral dijo...

Actualmente la fuerte demanda laboral y las pocas oportunidades empujan a muchas personas a exigirse al máximo y soportar un ambiente hostil, hasta ser engullido por el estres laboral, epidemia silenciosa que según las estadísticas, tiene una mayor incidencia en las mujeres.