lunes, 13 de octubre de 2008

CARTA A MARIANO RAJOY



No sabía cómo empezar esta carta, ya sabes, lo del encabezamiento siempre es importante, uno da pistas acerca del sentimiento que le despierta el destinatario, y yo, por mucho que lo pienso, no encuentro ninguna palabra que pueda darte una pista de lo que siento por ti hoy.

Si te pongo “querido” mentiría, si dejo al margen el significado de “amar”, ni siquiera tengo una inclinación hacia ti, ¡a tanta frialdad, Mariano, has conseguido que llegue!. Si utilizo la palabra “estimado”, igualmente sería falso, porque lo que en ti estimaba se fue evaporando después de las Elecciones, a medida que, entre silencio y silencio, tus palabras me eran ajenas y tus hechos aún más; Si encabezara esta misiva con la palabra “apreciado”, sería ponerte un precio “a la alta” y me temo que ahora estás como el ibex.

Así que, mejor no pongo nada y voy directamente al grano, Mariano: En primer lugar quiero decirte que si me hubieras hecho caso en Mayo, cuando te sugerí que te fueras, por tu bien y por el del PP, ahora no tendría que volver a pedírtelo y, además, te hubieras evitado y nos hubieras evitado a todos, el bochorno de comprobar que tú también eres como ellos, los del PSOE, en lo que a micrófonos abiertos se refiere.

No te recrimino la frase, es más, no creo que por sí sola sea capaz de restarte patriotismo, al nivel que lo tengas, claro, el hecho de que te parezca un coñazo pasar la mañana del domingo viendo el desfile, pero no comparto tu opinión, yo me he emocionado hasta el punto de llorar cuando se ha hecho el homenaje a los caídos, siempre me emociona oír “La muerte no es el final”, pero eso es inherente al sentimiento y las vivencias de cada uno. No por eso soy más patriota que tú, ni que ninguno a los que no les emocione como a mí ese acto.

No eres el primero a los que los micrófonos abiertos les juegan una mala pasada, incluso me atrevería a decir que tu frase me parece hasta pueril, al lado de otras que se han oído, como por ejemplo la de Zapatero hablando con Gabilondo, la famosa: “Nos conviene que haya tensión” cuando acusaban al PP hipócritamente de crear esa tensión, si no fuera porque tú eres el Jefe de la Oposición, si no fuera porque uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras, acuérdate de lo que a este respecto dijiste el año pasado, si no fuera porque los políticos son como la mujer del César, no basta con que sean honestos, sino que también han de parecerlo.

Y como estás ahí con nuestros votos y te pagamos para que representes a tus votantes, de los cuales, muchos de ellos habrán aguantado ayer horas de pie, vestidos con el uniforme para desfilar, o estarían tras las vallas después de haber madrugado para coger un buen sitio, o se habrán sentado delante del televisor para verlo desde sus casas, no me parece solidario, ni de recibo, ni honesto, ni justo, que califiques de coñazo algo que para tantos supone un orgullo y una satisfacción.

Pero mira, Mariano, con parecerme tu metedura de pata desafortunada, lo que más me indigna, lo que más me duele, lo que menos te perdono, es que hayas dado pie, con tu pifia, a que Pepiño Blanco, el intelectual, (sí, hombre, ese que en las pasadas Elecciones metió el sobre blanco en la urna sepia) se haya pavoneado, y a que Carmen Chacón, salga en tu defensa, justificando algo que ella sabe muy bien nadie va a justificar, ni a perdonar, y cuyos réditos ya se ha apresurado a cobrar los socialistas, devolviéndote así la pelota que tú les lanzaste por sus propias meteduras de pata.

A mí ya me habías perdido, hace tiempo, paradójicamente más por tus silencios que por tus palabras, por tu comportamiento con los compañeros del partido, por esa Oposición neutra, sin olor, color ni sabor, que te has dado en practicar. Pero ahora me reafirmo, si eres capaz de caer en la necedad, en la contradicción, en la “trampa” de tus propias palabras, ¿cómo vas a ser capaz de hacer frente a la estulticia, inoperancia y múltiples artificios que cada día despliega este Gobierno?.

Ahora, aunque hayas aprendido a callarte, según tú mismo has dicho, a mí no me representas, porque para mí el desfile, la fiesta nacional y la Bandera no son humo. No puedes devolverme el voto que te dí pero sí darle algún valor, algún viso de utilidad, si lo reconviertes en deseo, en mi deseo de que te vayas. Nunca es tarde, si la dicha es buena, Mariano y, fíjate, acabo de encontrar el encabezamiento perfecto para mi carta: “Decepcionante Mariano”.

12 comentarios:

Miguel A. dijo...

No puede devolverte tu voto, pero es tuyo, no de él. Lo que puedes hacer es no concedérselo más. Merecido lo tiene.

Un saludo

Pantagruel dijo...

Shikilla, tu carta a Mariano me produce cierta inquietud, porque es un exponente más -expuesto civilizadamente, es cierto, como no podía ser de otra manera- de la desbandada que se puede producir en el PP si Mariano y su gente no se van, desbandada que es alentada y jaleada un día sí y otro tambíen desde los medios "afines"; esa desbandada, en base a las razones que expones, solo puede producirse en determinada dirección, y será lamentable, porque esa dirección bien sabemos cual es. Un cordial saludo.

Aguijón dijo...

Querida Shikilla,
Me ha encantado tu carta. Yo si que encuentro encabezamiento.
Con muchos de los que he hablado me han comentado que no vuelven a confiar en ESTE PP. Como escribí, Partido Populight.
Un beso (yo también tengo despedida para tí),

Shikilla dijo...

Pantagruel, desconozco qué dirección tomarán todos aquéllos a los que no les convenza la labor desarrollada por el PP en la Oposición. Personalmente la dirección de mi desbandada irá hacia la opción que, entre las propuestas de su programa, recoja aquellos valores y objetivos que considero primordiales.

Desconozco las siglas y desconozco el nombre del lider de ese partido, por ahora, pero aún queda tiempo. Lo que tengo clarísimo también es lo que no quiero ni apoyaré con mi voto.

Shikilla dijo...

Sí, la desconfianza es casi general entre los votantes del PP, pero tenemos la decencia, en mi opinión, de reconocer los errores de aquellos a los que votamos, e incluso de recriminarles. Eso me parece positivo y un ejercicio total de democracia. Desde luego mi voto no ha sido nunca cautivo ni lo será.

Terly dijo...

Shikilla:
Estoy ya completamente saturado de las memeces del partido al que concedí mi voto desde su creación.
Empecé depositando en él mi voto porque representaba mis ideales y porque se defendían con nitidez, pero poco a poco se han ido cargando los principios y creo que ayer Mariano le dio la puntilla.
Aquí te dejo unos versos escrito a modo de comentario en el blog de Sans-Foy que pueden servir para acompañar a tu post de hoy:

Por más que me pese digo,
y digo con convicción,
que hay que buscar revulsivos
a esta nefasta situación.

Mariano está ya pasado,
Mariano está como un higo
y para otras elecciones
que ya no cuente conmigo.

Y si tengo que exiliarme
buscaré una nueva Nación
que me acoja con cariño
y me dé su bendición.

Yo ya no aguanto más...
Un beso.

LUIS AMÉZAGA dijo...

Los hay que no saben marcharse antes de que los echen.

Anónimo dijo...

Me encanta el revuelto de papas.
Estoy a favor del aborto intrauterino.

Al Neri dijo...

Rajoy tenía que dimitir pero ya.

Ramón Morcillo Valle dijo...

Estoy de acuerdo contigo. Mi opinión ya la he dejado en mi blog, bajo el artículo "Marianico el Corto"

Martín Bolívar dijo...

Una carta desmedida por lo bien que usted trata a don Mariano. Me parece apasionante el final por lo de decepcionante.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Veo que difícil te lo ha puesto Rajoy con sus –dogo “sus” cosas, para arrancarte el voto, de nuevo; a no ser, claro está, que no encuentres otras opciones de tu confianza.

Es curioso cómo cada cual interpretamos todos esos sentimientos patrios; tengo la sensación de que todo lo que significa España, en ti es más emocional, o menos pragmático, si lo prefieres, que en mi caso; aunque el fin es el mismo: ambos pensamos que es mejor ir todos juntos, como estamos yendo desde hace tanto tiempo. Este preámbulo viene a cuento, porque también creo que sentimos todo lo simbólico, de diferente manera, también. A mí, el acto físico de un desfile, sea de las características que sea el mismo, me parece un auténtico “coñazo”; aunque entiendo que se pueda tener distintos puntos de vista. Lo malo, no es que a Rajoy se lo parezca, también, sino que en otras ocasiones ha hecho gala de que le gustaba, lo cual, ahora se puede interpretar como un engaño; que es, en definitiva lo peor que puede hacer un político, para conseguir la moneda que le supone la confianza de los suyos. Lamentable, pero este tipo de cosas creo que le competen más a sus seguidores que a mí: yo prefiero criticar a los políticos que ideológicamente dicen estar en mis coordenadas y obran de otra manera.

De todas maneras, he de decirte que me parece desproporcionada la comparación que haces entre el asunto del “coñazo” y el de “Nos conviene que haya tensión”, pues en el primer caso puede valorarse como una metedura de pata, que no quiero yo valorar, y en el segundo todo a punta a que le estaba pasando una consigna; de ser así, la cosa no es baladí, pues estaría intentando influir para que algunos medios de comunicación, hiciesen otro tanto con los ciudadanos: Un abismo media entre ambos casos.

Para terminar y para quitarle seriedad al escrito, te diré que los “marianos” (calzoncillos hasta los tobillos), convenía cambiarlos cada vez que fuese necesario... Con los Marianos, se debería de hacer otro tanto. (Por favor, que un chiste tan malo, nadie se lo tome ofensivamente, que no es mi intención).