Bienvenidos a mi otro lado del espejo, donde la realidad que me acaricia o me sacude, se transforma en palabras.
martes, 29 de diciembre de 2015
CORAZONES CERRADOS
Es inútil intentar entrar en un corazón cerrado. Preso de sus temores, ocupado por amores imposibles o no correspondidos, tal vez doliente de viejas heridas, se esconde tras la dureza de una mirada fría o de la indiferencia insultante hacia quienes intentan abrir el candado de esa cárcel que terminará asfixiándole.
Es inútil intentar entrar en un corazón cerrado...hasta que su dueño no se de cuenta de que es dando cómo se recibe, es amando como te aman, y es viviendo como no mueres
domingo, 20 de diciembre de 2015
LO INTENTAMOS
Porque hay mil vidas en una vida y pasos que se hacen camino, puertas que se abren en cada esquina y farolas en las noches oscuras que acaban con todos los miedos. Porque si queremos algo y vamos a por ello, llegaremos o no a tocarlo con los dedos, lo tendremos o no...pero nadie podrá decir que no lo intentamos. No hay nada peor que una renuncia obligada, nada más doloroso que una huida hacia adelante, sabiendo que atrás queda tu futuro.
MI FUERZA
Mi piel tiene en ti su morada, vive en tu espacio, respira el aire que nos envuelve a los dos y siente la suavidad de tu caricia cuando me atraes hacia ti. Nadie puede acallar la voz de las miradas que, a gritos, dicen que se aman. No hay distancia que no atraviesen los ojos de quien mira con amor, ni pueden nacer mentiras del lugar donde nacen los besos. Hay una fuerza imparable que ajusta los espacios en el tiempo, anuda los momentos especiales, enlaza los lugares y recoge los sueños de dos corazones para ponerlos juntos en el arca del futuro. ¿Quien puede parar el torrente que nace de un corazón enamorado? ¿...Y si fueran dos?.
Soy una mujer que ama, y el amor es mi fuerza ¿crees que puedo temer algo?, no temo más que el silencio más allá de la noche, la ausencia de la luna en mi Universo, la sed y el hambre de palabras...pero no temo que este amor termine, de igual modo que la hierba que crece no se preocupa por los que vienen y van por el camino.
jueves, 3 de diciembre de 2015
CORAZONES SUPERVIVIENTES
He empezado a creer que el corazón es un superviviente que se agarra a los clavos ardiendo de la memoria, de los sueños e incluso a todo aquello que tenga algún indicio que delate una esperanza, por pequeña que sea.
Cura sus heridas y regenera la piel de las cicatrices respirando hondo y apretando el paso, y es capaz de limpiar las nubes negras con lágrimas nacidas del silencio y la ausencia.
Corazón superviviente de esa guerra de guerrillas que libra con desamores, lejanía, indiferencias, desengaños o la terrible marcha inesperada de los que amamos.
El corazón sabe del dolor y de la alegría y descubre, inventa o imagina salvavidas que le mantengan a flote. Pueden ser nombres, paisajes, miradas, alguna canción que suene en la radio de repente, promesas, un dia de sol, la lluvia de abril...
¿Sabes qué? Definitivamente, el mundo está lleno de corazones supervivientes.
lunes, 23 de noviembre de 2015
NIEBLA
A pasos cortos y arrastrando los días, de la mano del tiempo llega el olvido. Cicatrizan los recuerdos en el alma; ya no sangra tu ausencia, ni duelen los silencios que sembraste. Hay una espesa niebla de dudas e incógnitas que desdibuja la imagen de dos cuerpos que se amaron, para convertirlos en dos desconocidos. Solo queda el hilván de la música uniendo dos corazones para siempre.
LA PAREA IDEAL
Cuando a alguien se le pregunta
¿cuál sería su pareja ideal?, lo primero que se viene a la mente
es una larga lista de cualidades que ésta debería tener, actitudes,
maneras de ver la vida, principios, gustos aficiones, etc.. Y eso
dejando a un lado esas características físicas que ya, puestos a
soñar, describirían nuestra pareja perfecta, la mujer o el hombre
de nuestras vidas.
En mi opinión, todo eso es un
craso error porque, a la postre, cuando nos enamoramos, no sacamos la
lista de deseos y evaluamos al ser amado a ver si encaja o no en
ella. Sencillamente, nos enamoramos, nos volvemos tarumbas y todo
aquello que soñamos un día que debería tener nuestra princesa o
príncipe azul, pasa a un segundo plano. Puede que incluso sea la
antítesis de aquello que pretendíamos que fuera. Pero ya es tarde,
el amor está ahí, se instala, se arrellana en el corazón como si
fuera su casa y campea por libre por todo nuestro ser, llenando con
su nombre y presencia cada uno de nuestros días. No vemos ningún
obstáculo, ni siquiera nos planteamos si funcionará o no, estamos
ciegos, ¡ciegos! Y eso significa que únicamente el tiempo, si
acaso, sería capaz de devolvernos la visión. Pero ¡tranquilos!
Porque a veces funciona.
Por supuesto, puede darse el caso
de que nos enamoremos de alguien que encaje con nuestra lista, no es
imposible, pero tampoco es frecuente, y no es frecuente porque las
cosas suceden normalmente al revés, primero te enamoras, y luego vas
haciendo la lista con todas las virtudes, las actitudes, e incluso
con los defectillos (porque para nosotros el amado no tiene defectos)
que posee esa persona.
Lo que sí es cierto es que nadie
puede impedirnos desear, soñar, describir mentalmente a esa persona
correcta, nuestra “pareja ideal”. Todos tenemos una lista ¿a que
si?, yo tengo también la mía, una lista que nadie ha cumplido hasta
ahora, todo hay que decirlo, lo cual no quiere decir que no me haya
enamorado nunca. Pero para eso está, para hacer con ella lo que hago
con las dietas: ¡Saltármela!...y esa es la magia del amor, esa es
la esencia, la razón por la cual el amor no es una fórmula
matemática, sino ese torbellino de mariposas que te dan sus alas y
te hacen volar.
lunes, 26 de octubre de 2015
VOLVER A EMPEZAR
Utilizamos la palabra “fracaso” con demasiada frecuencia, descargamos en ella la rabia, la impotencia, el dolor, el sentimiento de vernos defraudados por los acontecimientos, por los demás o por nosotros mismos, cuando algo no ha tenido el éxito o el resultado esperado. Dejamos que esos fracasos nos marquen, nos condicionen negativamente, nos amordacen, nos paralicen, convirtiéndonos poco a poco en cobardes que se cierran puertas por el miedo a fracasar de nuevo.
Si viéramos nuestros tropiezos y supuestos fracasos como oportunidades para aprender de ellos lo que debemos hacer o no, esa maldita palabra perdería su connotación negativa para transformarse en un revulsivo para levantarnos y emprender nuevas “batallas”.
¿Cuántos de nosotros hemos tenido que comenzar de nuevo partiendo muchas veces de cero, en trabajos, proyectos, relaciones personales...? ¿Cuántas veces se nos han derrumbado los sueños como un castillo de naipes delante de nuestros ojos? Pérdida del empleo, rupturas sentimentales, ruina económica por causa de un mal negocio, proyecto, etc... A muchos hasta les parecerá mentira si comparan su presente con el pasado. ¿Cuántos os habéis sentido fracasados alguna vez en vuestra vida?.
En realidad, el fracaso está a solo un paso del éxito, pero parece que no nos damos cuenta. Fracasa quien se cruza de brazos doliéndose de sí mismo por la mala suerte que tiene, aquél al que se le acaban los sueños, el que no tiene fe en sí mismo, el ciego que no es capaz de distinguir entre el humo de la ruina la semilla de la nueva oportunidad, el que no se pone en pie de nuevo. Hacer lo contrario de todo eso ya es un éxito.
Charles Darwin decía que “No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que responde mejor al cambio”, a eso se le llama “capacidad de adaptación”, que no quiere decir, ni mucho menos, conformarse o resignarse a las nuevas situaciones, sino utilizarlas como oportunidades para hacerse fuertes y emprender de nuevo la marcha, responder a esos cambios con lo mejor de nosotros mismos, ¡Volver a empezar!.
Atreverse a empezar de nuevo es de valientes, no de fracasados.
A ellos va dedicada esta reflexión personal, a esos valientes que están empezando de nuevo, resurgiendo de sus cenizas, con la cabeza levantada, la mirada al frente y el paso firme. Conozco a algunos, y sé que rendirse no entra en su vocabulario. ¡¡Lo vais a conseguir!! ¡¡Adelante!!.
sábado, 10 de octubre de 2015
AMAR
Hubo días sin sol y amé la lluvia,
hubo espinas en las rosas y amé las flores.
No encontraba respuestas y amé el silencio.
Se hizo larga la noche y amé la luna,
se apagaron las luces y amé las estrellas.
No podía andar y amé el camino.
Hubo traiciones y olvidos,
decepciones amargas y abandonos,
hubo adioses que desgarraron el alma para siempre
y amé todas las horas de mis días.
Tropecé, caí mil veces, derramé lágrimas,
y amé el amanecer apasionadamente.
Se quebró el corazón con tantos golpes
que fue rutina recomponer los pedazos.
¡Pero seguí amando!
Sin límites, sin condiciones, sin descanso,,,
¡sin motivos...!
Tan sólo amar me salva de esa muerte
de quien vive por vivir, sin estar vivo.
domingo, 4 de octubre de 2015
OTOÑO
Otoño, vienes y pintas de ocre la
muerte de las hojas, alfombrando de silencio la casa de la risa y la
alegría, tendiendo sábanas hechas de remiendos de hojarasca para
esconder la ilusión, ahogando la esperanza. Lloran los cielos un
leve llanto de eterna despedida obligando al corazón a caminar a
oscuras, persiguiendo la luz de los recuerdos.
La tarde sangra por la herida de
las horas, buscando respuestas en las palabras no dichas,
deshilvanando madejas de verdades y mentiras, escudriñando tras el
muro del silencio. El pensamiento se pierde en laberintos absurdos,
dando pasos incoherentes, sin sentido, no hay razones suficientes que
avalen la cobardía de un corazón que huye, de una boca que
enmudece, de una mano que se cierra, de unos pies que pisotean las
flores recién nacidas.
Podemos no amar, no sentir, dudar,
soñar, errar en nuestras acciones, ser felices, vivir, morir, crecer
o hacernos pequeños, ahogarnos o respirar, reir, llorar, sentir,
volar, tener miedo, siendo el verbo la vida que elijamos...podemos
hacer y ser las mil cosas que queramos, pero siempre deberíamos
asumir nuestras acciones con valentía, dando la cara, aun a riesgo
de vergüenza, de olvido y de abandono Porque no habrá nada que nos
exima del delito de cobardía...aunque, como el otoño, cubramos de hojarasca la tierra que pisamos.
jueves, 6 de agosto de 2015
SE HARÁ LA LUZ
Se despejarán las incógnitas de todos los silencios que, a veces, habitan en el bosque de nuestras palabras, se apartarán las ramas de frases vacías y de la risa torpe que juguetea en las voces. Se hará la noche y el día y sentiremos en la cara la brisa inconfundible del recuerdo.
Se volverán aves las manos aleteando sobre nuestros cabellos y anudándose a los cuerpos como hiedra. Será la vida, tan sólo, el espacio que abarque nuestra mirada y el latir apresurado de nuestros corazones.
Se irá, poco a poco, el miedo a sentir la caricia del alma del otro en la piel desnuda, el beso y la lágrima, la cercanía descarnada de nuestra respiración. Vendrán de golpe los días y las horas compartidas, saliendo de la memoria para sentarse a nuestro lado.
...Y, entonces, será el momento del adiós a las verdades a medias, a las pequeñas insinuaciones, a las indirectas lanzadas como saetas para romper la barrera, queriendo mostrar y escondiendo al mismo tiempo lo que el corazón contiene.
En esa hora, quizás mis uñas se claven en las palmas de mis manos, quizás se seque mi garganta de golpe y no pueda pronunciar ni una palabra, o me crezca o me rompa... Por eso ahora, que el alma serena espera, que se detiene la noche, que callaron los pájaros y la luna es mi testigo, dejo estas palabras prendidas al momento preciso en que las leas: Ojalá se convierta el agua de los sueños, en el vino rojo que bebamos juntos.
domingo, 2 de agosto de 2015
HUIR
No vivía, transitaba por las horas, por los días y los años, Como si fueran caminos que no condujeran a ninguna parte. Era una porción de carne y hueso envuelta en el celofán del arco iris de su mundo imposible y perfecto. Respiraba utopías y se alimentaba de pétalos de rosas sin espinas, bebía música con hielo y se vestía con paisajes diseñados por ella misma.
La realidad era un monstruo lejano, con forma de dragón, que lanzaba llamaradas y verdades afiladas que podrían matarla si se dejaba alcanzar. Por eso huía, transitando la vida sin vivirla.
CON NOSOTROS, SIEMPRE
A ese corazón que late lejos y, sin embargo está en cada uno de los que te queremos, porque tú te encargaste de repartirlo entre nosotros. A ese corazón, que lleva un poco de los nuestros...hoy lo he sentido pasar, dejando una estela de paz en mis recuerdos. Mientras miraba al infinito, entre la noche y la luna, su calor ha revivido mi alma y ha hecho que florezca la esperanza. Cada noche miraré al cielo, para sentir la vida que no te arrebató la muerte.
martes, 30 de junio de 2015
TRANQUILO, CORAZÓN
Tranquilo, corazón, yo sé
que no me fallaste. Él te despertó, sin preaviso, y echaste a volar
las campanas, tocando a rebato, para poder avisarme del peligro
inminente, del riesgo que corría de enamorarme. Desoí cualquier cosa que no
fuera mi nombre con la música de su voz.
Los pájaros azules de la ilusión
salieron de su letargo, las velas de los sueños desplegadas, dispuestas a
cruzar mares nuevos; dibujaste primaveras en mi cara y dejaste escapar
mil mariposas que paseaban sus colores dentro de mí, cada vez que notaba
su presencia.…Y fue verdad, se hizo eterna por un tiempo aquella realidad que era la nuestra, pequeña, sencilla, de pocas cosas pero intensas, compartiendo el pan y la sal de las palabras, con la miel del abrazo y de los besos.
…Y fuimos felices tú y yo… (y quizás él), sentía tu latir desbocado cuando sus manos rozaban mi piel, o cuando me sonreía, iluminando todos los rincones oscuros en los que yo morí algún día.
Pero la vida cambió en un golpe de viento y derribó las velas de los sueños, una tempestad inesperada acalló la canción de sus palabras y silenció la melodía de lo eterno, se hizo la noche en todas las esquinas donde escribí “te quiero”.
Tranquilo, corazón, estamos
juntos en esto. Te propongo un trato, si tú quieres: yo guardaré tu sueño
con cuidado, no intentaré descifrar jeroglíficos de enrevesados silencios, no
inventaré novelas ni heroínas de historias imposibles; echaré con siete
vueltas la llave de tu puerta, acolcharé si hace falta el universo entero para
no despertarte en mis caídas, si tú prometes tan sólo una cosa, por
favor, prométeme que seguirás latiendo.
lunes, 29 de junio de 2015
LOS CIPRESES CREEN EN DIOS
La memoria es ese algo inexplicable, cancerbero entrenado por la vida, que nos acecha en cada uno de nuestros pasos, esperando traernos del pasado todos aquellos momentos, buenos o malos, que ella guarda, cuida y alimenta con el mismo celo como si de un tesoro se tratara.
Sólo hace falta una palabra, un olor, una voz, un paisaje…para que enseguida nos sirva en esa bandeja del tiempo el pan del recuerdo amasado con la mano de los días y la levadura del sentimiento que despierta en el alma.
Hace un par de días, me enfrenté por primera vez a la quietud y el silencio de esa estancia última donde tú y otros descansáis y descansaremos todos, antes que las lágrimas, me vino a la cabeza el título de un libro de José María Gironella: “Los cipreses creen en Dios”, y me pareció, mirándolos, que, ciertamente parecían estirarse apuntando hacia arriba, señalando el camino, intentando unir desde la profundidad de sus raíces y por medio de sus hojas, la tierra con el cielo. Tal vez, por eso, es un árbol sagrado entre numerosos pueblos, al que se le llama "el árbol de la vida".
Ya ves, mi corazón quiso apartar la vista y no podía, empeñado en obligar a mis ojos a clavarse en la tierra y en la piedra, en los nombres escritos y en esas cruces hieráticas clavadas en el mismo dolor, que no aliviaban la angustia de no poder alcanzar tu mano para besarla. Mi desesperación se deshizo en lágrimas, al no poder hallarte, al ser incapaz de imaginar que estuvieras allí. Me parecían insultantes las flores que te llevamos con la alegría de su colorido, en medio de aquella sobriedad pétrea y gris, donde no te encontraba.
Pero vino la memoria a salvarme, gritándome desde esas pocas palabras en la portada de un libro, llenándome de esperanza, panacea del mal de la tristeza, y mis ojos se elevaron hasta las últimas hojas de los cipreses, recorriendo lentamente ese camino que va desde el suelo hasta la infinitud azul donde nuestro corazón pone aquello que queremos preservar para siempre…
Allí estabas, justo donde señalaban los cipreses, en el mismo lugar donde siempre te imaginé desde aquel día de primavera en el que acudiste a la llamada del Señor. Quiero ser como el ciprés, mamá, elevarme desde mis propias raíces, alargar mis brazos, poniéndome de puntillas, mirar hacia arriba hasta poder besar tus manos, allí donde estás, creer como creen los cipreses.
jueves, 18 de junio de 2015
TRISTEZA
Dice el diccionario que la tristeza es “un sentimiento de dolor anímico producido por un suceso desfavorable que suele manifestarse con un estado de ánimo pesimista, la insatisfacción y la tendencia al llanto”. Y deduzco que sí, estoy triste.
Porque me duele el alma desde ese “suceso”, por ese desgarro del
corazón, jirón que se arrancó de mis entrañas. Mi ánimo sobrevive a
duras penas, continuamente insatisfecha, al no hallar ni tu voz, ni tu
mirada, ni la palabra justa que tenías para calmar mis miedos y mis
dudas. Llorar no es una tendencia, llorar es necesario para mí ahora, es
el único modo en que mi alma respira, la única salida del dolor para
que no me asfixie y muera mil veces cada día.
He intentado cruzar el umbral de tu puerta con la convicción absoluta de que asumo la ausencia, pero ya en el primer paso, de repente, se hace el silencio en mi alma, contengo el aliento y la respiración, se paralizan los pensamientos que aspiran a ser positivos en un amago de pose valiente que se desvanece enseguida, apenas dura unos instantes, lo que tardo en echar una rápida ojeada por la estancia donde tantas cosas hemos vivido, donde tantas cosas han muerto con tu marcha.
Hay una tristeza, también, en los objetos que, con una quietud como de espera, de expectación constante, despiertan en mí una animadversión inexplicable hacia todos ellos, por haberte sobrevivido. Tus cosas están y tú no; y en esa descarnada realidad, poco a poco, se instalan pequeños vacíos en cada uno de los rincones de la casa, aunque se perciba la huella del amor que la impregna, la calidez del recuerdo amado, del que fue compañero de tu vida y hoy te añora, de todos los que te amamos.
Sentencia esta noche tristezas que nacen de la inexorable ley de la vida.
He intentado cruzar el umbral de tu puerta con la convicción absoluta de que asumo la ausencia, pero ya en el primer paso, de repente, se hace el silencio en mi alma, contengo el aliento y la respiración, se paralizan los pensamientos que aspiran a ser positivos en un amago de pose valiente que se desvanece enseguida, apenas dura unos instantes, lo que tardo en echar una rápida ojeada por la estancia donde tantas cosas hemos vivido, donde tantas cosas han muerto con tu marcha.
Hay una tristeza, también, en los objetos que, con una quietud como de espera, de expectación constante, despiertan en mí una animadversión inexplicable hacia todos ellos, por haberte sobrevivido. Tus cosas están y tú no; y en esa descarnada realidad, poco a poco, se instalan pequeños vacíos en cada uno de los rincones de la casa, aunque se perciba la huella del amor que la impregna, la calidez del recuerdo amado, del que fue compañero de tu vida y hoy te añora, de todos los que te amamos.
Sentencia esta noche tristezas que nacen de la inexorable ley de la vida.
miércoles, 27 de mayo de 2015
VENDIMIA
No podemos desperdiciar el regalo que nos hace la vida. Racimos de horas recogidos, siembra del tiempo en la tierra removida. Germinarán los sueños, tan sólo si los regamos con el agua de la fe en el futuro. ¡Pisaremos el fruto redondo de los años y saldrá el vino, sangre y agua, savia viva , para brindar por todos los momentos compartidos!
VASO LLENO
Llena siempre tu vaso de esperanza, por aquellos que están junto a ti, porque el sol pone su tibia caricia cada día en tu piel, porque hay sonrisas que te ofrecen los demás y esperan ser correspondidas, porque tú aún tienes palabras por entregar, porque estás en el camino y no hay cunetas que devuelvan el ayer. Brinda por lo que tienes y, si puedes, dales a otros de beber de ese mismo agua que llene tu vaso.
miércoles, 20 de mayo de 2015
NOCHE ESTRELLADA
La vida es esa maestra que nos enseña las lecciones mientras la vivimos, escribe en el encerado de los días, calcula en estrellas los sueños, el crecimiento en caídas; nos enseña la gramática de las palabras no dichas y la ortografía correcta cada vez que nos equivocamos.
No hay vivencia que no nos deje su enseñanza, no hay compañeros que no aprendan de nosotros ni tampoco ninguno del que no aprendamos algo.
He aprendido que los recuerdos son la huella más perdurable, el amor el equipaje más valioso, que la generosidad con los demás, es el pasaje más seguro para la felicidad, y que, sin embargo, lo que no das se convierte en cadena que te asfixia, lo material es un lastre, que nos empeñamos en acumular y nos impide elevarnos del suelo.
En las cosas más pequeñas se queda impregnada la esencia de los que amamos, no en las grandes cosas que sobreviven sin alma, indolentes, indiferentes al dolor y a la terrible ausencia. Duele pensar que el mundo sigue impasible, mientras te desangras por dentro y deshaces la mirada en lágrimas.
Al final siempre queda el amor como estela de despedida, como consuelo para el corazón...y el sonido de los últimos besos que atrapan el calor de la epidermis, como bálsamo para la herida por siempre abierta.
viernes, 15 de mayo de 2015
LA MÚSICA
La música es el vehículo que nos lleva al pasado, que revive los momentos que quedaron grabados en nuestra memoria, y nos llegan de nuevo, enredados en las notas de aquellas melodías que, por un motivo u otro, nos unen a personas, lugares y acontecimientos. La música es esa máquina del tiempo, con el poder suficiente para atrapar los sentimientos, la belleza de un momento y hasta el color de una mirada entre sus acordes.
¿Quién no ha sentido cómo se acelera el corazón y se detiene el mundo para volver la vista atrás, al escuchar una determinada canción?
MAMÁ
Mis manos siempre serán pequeñas entre las tuyas, mamá.
Soy yo la que me aferro a tus dedos, soy quien busca tu fortaleza, soy quien te necesita...mis manos siempre serán pequeñas entre las tuyas.
domingo, 15 de marzo de 2015
DE CARNE Y HUESO
Cuando pienses en mi, hazme el
favor, de no envolver tus recuerdos en la seda de colores que regala
el amor e idealiza en la distancia. Quita las alas de ángel de mi
espalda y pon en mi frente la arruga que dibujaba el asombro en mi
expresión embobada, cuando contabas historias que parecían
increíbles; recuerda los pequeños surcos que se formaban alrededor
de mis ojos, cuando reíamos a carcajadas y el trazo de mis hoyuelos
que ya se iba alargando, cada vez que mis labios te regalaban
sonrisas.
Piensa en mi caminando cansada,
cuando los tacones se convertían en tortura y me ofrecías tu brazo
en un amoroso gesto. Desecha de tu mente mi imagen haciendo
filigranas en la pista de baile y recuerda tan sólo el vaivén de
unas caderas, que se apretaban demasiado en los tejanos, debido a los
kilos de más, que ponían en ellas las cañas compartidas en
nuestras largas charlas de tardes de domingo.
No des a mis ojos en tu memoria
colores imposibles, ni borres las huellas que dejaban en ellos las numerosas noches, noctámbulos los dos, entre besos y confidencias jamás
contadas, cuando te miraba ladeando la cabeza, en mi mano apoyada.
No creas que levito, ni vuelo, ni
siquiera me deslizo por la acera... ¡no es que no quisiera!,
sencillamente, mi amor, la gravedad me lo impide, la gravedad de los
años vividos, de los pasos dados, de las experiencias acumuladas, la
gravedad de ser tan sólo una mujer de carne y hueso, eso sí:
¡enamorada!
Si quieres encontrarte con
aquélla, perfecta, sutil, etérea, bella, infatigable, elegante,
divertida, maravillosa mujer, sin la pinza en el pelo sujetándose el
flequillo, con las uñas recién pintadas, en el peso ideal,
bailarina voladora...asómate con cuidado, sin caerte, al balcón
abierto de mi alma. Allí te estoy esperando, como siempre, con el amor intacto y las
alas prendidas en mi espalda.
jueves, 12 de marzo de 2015
GUADIANA
Me asomo al Guadiana por los ojos
de sus puentes. En la memoria, aún, el sol derramándose en la
Alcazaba. Los bancos de sus orillas guardan ecos de palabras de amor,
y ese sonido sordo, inconfundible, de labios que se juntan para
regalarse besos.
Creí oír sus pasos acercándose, recortada su figura a contraluz, mientras el sol era hoguera que quemaba la distancia, sonaban lentos sus andares de paseo, a media tarde, saboreando el tiempo y el paisaje.
Creí que extendía sus manos hacia las mías, y adiviné una sonrisa en su cara...¡qué corazón el mío tan loco y tan extraño!, escapándose del pecho para correr a su encuentro, ¿o quizás vive en él y viene a mi para indicarme el camino?.
jueves, 26 de febrero de 2015
EN MANOS DEL TIEMPO
Rodea mi cintura el invisible hilo del destino que enlaza vidas como quien junta flores,
para tejer guirnaldas de colores imposibles. Bajo la atenta mirada de una luna nueva, que sostiene entre sus manos la espada que Damocles temió en su día. Somos marionetas cubiertas de pétalos que se mueven en manos del tiempo.
Estas
ganas de abandonarme al vaivén de tus idas y venidas y hacerlas
cotidianas, de renegar de la sangre y convertir en vino el agua
que apaga la sed de lo correcto, hacen que tiemblen las
columnas de mi templo, fortaleza en la que vivo y sueño. Tiembla
esta vida, segura y placentera, que fui haciendo con las pequeñas
cosas que conquisté a lo largo de los años.
Aquí me tienes, sin voluntad ninguna, a merced de las horas ignotas, durmiendo cada noche en el regazo de la espera, temiendo despertar y que no estés a mi lado. Mis pétalos se tiñen del color de tus ojos.
martes, 24 de febrero de 2015
EL
Crea un Universo de dos y lo pinta de azul con su sonrisa, derrama
estrellas en mi piel para que brillen mis sueños, inventa continentes
nuevos donde escribir nuestros nombres y me besa dulcemente cada vez que
me mira. Las horas son nuestras, y los días...y ese tiempo infnito que
cabe en un abrazo.
Amar, a veces, es contemplar como la vida pasa y fluye serenamente...mientras la noche llega y se acomoda a nuestro lado, sintiendo pegado a ti el latir y la respiración de quien te robó el aliento y te lo devuelve para que hagas ramilletes de suspiros..
Amar, a veces, es contemplar como la vida pasa y fluye serenamente...mientras la noche llega y se acomoda a nuestro lado, sintiendo pegado a ti el latir y la respiración de quien te robó el aliento y te lo devuelve para que hagas ramilletes de suspiros..
lunes, 9 de febrero de 2015
HE APRENDIDO
Con el tiempo, he aprendido que el amor vuela siempre con alas prestadas, porque por sí solo apenas podría levantar del suelo la carga de expectativas que ponemos en él. Pero ¿quien le presta las alas al amor?: la libertad, la generosidad, la ilusión puesta en el mañana y una serie de interrogantes que casi siempre tiene en nuestro interior una respuesta positiva.
Aprendí que el amor no puede enjaularse, aunque la jaula esté hecha de oro y promesas preciosas, ni amarrarse en dique seco por mucho tiempo, porque necesita sentir la profundidad del océano, el agua acariciando la quilla de su barco e inflar sus velas con el viento que le empuje hacia un horizonte que, aunque sepamos lejano y adivinemos inalcanzable, divisemos como posible y cercano.
Aprendí que amar no significa habitar en el corazón del otro, sino que la unión de dos espacios diferentes formen una sola morada; amar es compartir el aire, la tierra y el fuego de un hogar nuevo con leña que se estrena, en la ilusionada espera de una victoria total sobre la soledad. Es el devenir cotidiano de una vida que se despega de la materia con cada beso que premoniza paraísos, cada mirada vaticinando paisajes nuevos.
Aprendí que el amor es un pacto de honor y lealtad y un par de billetes que se adquieren para un viaje sólo de ida. Pero también aprendí que, a veces, uno se baja antes de llegar al destino porque el compañero de viaje se convierte en un desconocido con el cual no tienes nada en común, salvo una época compartida de tu vida y algunos sueños forjados al amor de una lumbre que se apaga con los años, volviendo fría la casa que se habita.
...Y sé que el tiempo de aprender no está marcado, ni hay relojes capaces de medirlo, porque mientras exista un hálito de vida y haya un corazón capaz de palpitar, el amor puede desplegar sus alas, aunque éstas sean prestadas.

sábado, 31 de enero de 2015
TU LADO DE LA ALMOHADA
Hoy amanecí en tu lado de la
almohada intentando soñar los sueños que te dejaste
olvidados, recogí con mis labios, uno a uno, los besos que sembramos
y esparcimos al abrigo de la noche, como semillas de vida
entre nuestra piel y las sábanas; te busqué a tientas con mis
manos en el espacio que llenabas de luz y risas al despuntar la
mañana.
Me convertí en madreselva que se
enredaba a tu ausencia y a sus formas transparentes, su corazón de
niebla latía pegado a mi, bombeando momentos compartidos que
transfundían nostalgias a mi corazón dormido. Resonó tu voz en mi
cabeza, llamándome con aquel nombre que nunca me gustó y, sin
embargo amé, porque tú lo pronunciabas... y me entregué sin
límites al amor, a ese amor que se escapa de su propia definición,
amor en plenitud vivido, como flor que se abre a la primavera.
Fui amante infiel, no me
arrepiento, te engañé con ese otro que eras tú y ya no estaba. Nos
regalamos el tiempo detenido a la vuelta de la esquina de la vida,
donde se cruza el deseo con los sueños, donde habita el sentimiento
descarnado de la eterna memoria.
Y cuando todo acabó...aún con
los ojos cerrados, sentí los besos de la lluvia en mi rostro, nubes
que derramaban tristezas desde el techo de mi alcoba, me llegó la
brisa lejana de tu aliento estremeciendo mi alma que se deshizo en
suspiros, como una canción sin letra que desplegó sus alas para
volar a tu encuentro.
Hoy amanecí sin ti, y se partió
en pedazos el día, abriendo abismos profundos entre las horas por
los que se despeña mi alegría. El tiempo es un océano de espera
donde se ahoga la risa y la palabra.
Hoy amanecí sin ti, y una resaca
de recuerdo y llanto empapa esa huella que dejaste en mí y ese
trocito de tu lado de la almohada.
martes, 27 de enero de 2015
POBRE AMOR
Pobre amor que carga con
nuestras culpas y esgrime las armas que en sus manos colocamos,
acusado de matar los corazones, de herir el alma y rasgar las
epidermis de quien toca, con su dedo tembloroso. Siempre espiando las
penas de los otros, condenado injustamente en nuestros juicios.
Siempre escuchando maldiciones de las bocas mancilladas por los besos
traicioneros, de maridos y esposas infieles, de amantes cobardes y
embusteros...Pobre amor! Vilipendiado sin razón, en eterna
penitencia por nuestros pecados. No es el amor el que falla, no es el
amor el que mata, hiere, duele, o araña el alma, ¡¡no es el amor!!
Somos nosotros, que no sabemos cómo manejar algo tan grande y
hermoso, tan frágil y tan fuerte, tan inexplicable y, sin embargo,
tan sencillo.
viernes, 23 de enero de 2015
PRIMAVERAS TARDÍAS
Viniste a mi como llegan las primaveras tardías para alejar los inviernos que duran demasiado. Llegó el viento de tu voz y arrasó con los recuerdos que derramaban tristezas sobre el lienzo de mis sueños y el pájaro del olvido se posó en el alféizar de mi ventana alejando con su aleteo todas las espinas de las rosas marchitas.
Ya no existe nadie que no seas tú, mi presente, la ilusión de mi mañana. Tu abrazo es la fuerza que me envuelve mientras inventas caricias con las miradas que me estremecen. Son mis horas tan tuyas y mis días tan tuyos, que tu nombre se funde con mi piel y se pasea en mis labios a punto de pronunciarse a cada instante.
Cuando el amor desborda el alma, no existe ningún “te quiero” que pueda contenerlo entre sus letras.
martes, 20 de enero de 2015
CUANDO YO ME HAYA IDO
Cuando yo me haya ido y una larga frontera de kilómetros negros separe nuestras almas,
será cuando derrames nostalgias y melancolías en los pliegues malditos de la distancia. Siempre te ha gustado colgar despedidas del árbol del pasado, para poder comerte la fruta agridulce de las viejas heridas.
Cuando yo me haya ido, harás poemas nuevos con palabras distintas a las que me decías, palabras sedosas, brillantes y bellas, como joyas engarzadas en el oro de los momentos vividos. Harás coronas de versos para nombrarme reina de tu corazón solitario, musa de tus madrugadas, dueña del ángulo que forma tu brazo con tu pecho, donde reposaba mi cabeza en la noche.
Cuando yo me haya ido, dejarás que el viento te despeine el flequillo para recordar mis dedos apartándote el pelo de tus ojos , esos ojos en los que me reflejaba y me veía hermosa . Los que cerraban mis besos en las noches de lluvia.
Cuando yo me haya ido, tus manos grandes y rudas tomarán con delicadeza recuerdo por recuerdo y desgajarán las horas compartidas como si los días fueran redondas mandarinas. Estallarán las risas que nos hacían felices como ecos en tu mente y una leve sonrisa en tu boca delatará tu nostalgia.
Cuando yo me haya ido, a lo mejor te das cuenta que estaré aquí contigo porque prometo no dejarte nunca, ni de día ni de noche, ni en el calor ni en el frío, tomará mi mano ardiente tu mano en la noche fría porque, aunque no me veas, aunque creas que me he ido, sólo habrá una cosa que se interponga entre nosotros: la distancia, un pequeño detalle soslayable casi siempre. ¿Qué es eso para dos corazones con alas?.
GRANDEZA
Hay algo mágico e inexplicable cuando se tienden las manos al cielo, con los brazos abiertos de par en par; ya estén vacías o llenas, rogando o agradeciendo, es cono querer abarcar con ellas simbólicamente el Universo, para impregnarnos de la idea de que somos parte de él, de que cada uno de nosotros somos, aunque minúsculos y apenas perceptibles, un hilo de la trama que sustenta y compone la Vida.
¿Quién puede sentirse poderoso y por encima de otros, contemplando la grandeza que nos rodea?
¿Quien puede sentirse insignificante sabiendo que somos parte de ella, contemplando la grandeza que nos rodea?
FRAGILIDAD
Hoy al darte la mano para ayudarte a levantar de la cama, mientras con mucho esfuerzo te ibas poco a poco incorporando y te apoyabas en mi; mientras caminabas con pasos inseguros y lentos, aferrándote a mi brazo como si fuera una tabla segura, como un salvavidas para alguien que está en el agua y no sabe nadar... vinieron a mi memoria tantas cosas!!!
Caídas que se curaban con tus palabras mágicas "sana, sana, culito de rana..,", caricias que hacían que mis lágrimas desaparecieran por arte de birlibirloque, abrazos donde iban a parar todos mis miedos que se transformaban en sonrisas alegres y confiadas, tu voz llamándome por la ventana, para acudir a comer, en el patio donde jugaba con las amigas, vino a mi mente también ese afán tuyo de forrarnos con ropa de abrigo cuando íbamos al colegio en Guadalajara dónde eran frecuentes las nevadas, ¡los fríos inviernos de antes!...(no recuerdo desde cuando no he visto nevar)...
Me vienen todas esas cosas a la cabeza y muchas más, memorias de infancia y adolescencia, recuerdos también de juventud... Yo creo que vienen directamente del corazón porque las cosas que amamos las tenemos grabadas ahí. Y todo esto, mamá, acude a mi hoy que, por primera vez, me sacude la realidad del mismo modo que sacude la tierra un terremoto, y se abre ante mi el abismo infinito entre mis recuerdos de ayer y tu vulnerabilidad de hoy.
Tu fragilidad ahora ha de ser mi fortaleza, del mismo modo que entonces tú fuiste la roca que me sustentaba. Pero...¿sabes una cosa, mamá? Yo no soy tan fuerte como tú lo eras y, además, me he dado cuenta de que no tengo palabras mágicas que curen como las tuyas, ni caricias que hagan desaparecer tus lágrimas, y cuando te abrazo, sigues siendo tú la que acaba con mis miedos. Apenas puedo susurrarte palabras de ánimo y contener mi tristeza durante una mañana. Es poco, lo sé, por eso por la tarde me derrumbo y lloro.
Me pregunto en qué momento aparece la fuerza en el corazón de un hijo para sobrellevar esa fragilidad de los padres que hoy tanto me duele.
POETAS
Los poetas son cazadores de imposibles, pescadores de sueños que persiguen en cada verso la rima, como quien busca luciérnagas en mitad de la noche; celestinas que emparejan letras, sílabas, acentos, asonancias y consonancias.
Crean una música distinta con los sonidos armoniosos de las palabras al romper en el aire, unen la esencia de lo que nos rodea con invisibles hilos para la eternidad. Todo el universo danza en un baile infinito entre renglones, moviéndose en la cuerda floja de los retos en blanco, como si fueran nevadas pistas de baile preparadas para ser testigos de piruetas arriesgadas o sencillas, pero siempre bellas.
Con parecido o idéntico atuendo van vistiendo los finales de sus versos, convirtiéndose en artesanos precisos y amorosos.
Pero todo esto de nada serviría, sería aire, vanos intentos de rozar las nubes, misión loca e imposible...si en cada palabra y acento, en cada signo ortográfico, en cada idea expresada, no hubiera un jirón del alma del poeta, retales de sentimientos atesorados propios y ajenos, alegría y dolor que se conjugan con verbos inventados, descubiertos, restaurados, y un corazón que late entre la vida y la muerte.
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